Christmas
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La diferencia física y futbolística, antes del partido, era muy notoria, y favorecía ampliamente a los colombianos, quiénes exhibían corpulencias atléticas que contrastaban con la de nuestros jugadores. Y además, ante Argentina, habían exhibido la mejor expresión de fútbol de la fase de grupos, administrando el balón, en muchos pasajes mejor que los Argentinos, razón por la que la prensa internacional los había rotulado como los grandes candidatos. Llegaban invictos y sin haber encajado goles en contra.
El partido no fue lo que se esperaba. La selección salió a jugar de igual a igual, con un William Chiroque que cubrió muy bien la salida del lateral derecho cafetero y que en una jugada, pareció haberse subido a una moto, poner primera y dejar atrás a cuanto colombiano se le ponía al frente. Si tuviera 10 años menos, los cazadores de talentos, ya estarían corriendo detrás de él. Pero la selección se vio rápidamente condicionada por la tarjeta amarilla a Advíncula, el jugador clave en el esquema táctico del mago en mi concepto, el que establece el equilibrio en ese medio campo. Por eso es que ni bien salió se notó claramente el desbalance entre un equipo y otro. Colombia asumió el control del partido.
Tuvo razón el Bolillo al decir, en la conferencia de prensa post-partido que, si Falcao convertía el penal, prácticamente se hubiera definido el partido. Hay que ser francos, salvo contra la sub22 de México, el equipo no es uno que busque los partidos, pues con dos o tres hombres para esa labor no se puede mantener un ataque constante. Y eso está bien. Porqué los peruanos hemos estado "podridos, ¡podridos hemos estado!”, sobretodo los de mi generación que no ha visto, en vivo y en directo, a Perú en un mundial, de aquella frase consoladora que venimos escuchando desde chicos: “Jugamos como nunca y perdimos como siempre” Por ello estoy de acuerdo con Markarian cuando dice que hay que priorizar la eficiencia. La cual empieza en la defensa; con dos sobrios defensas como el mudo Rodríguez y Ramos, con una lateral derecho que se consolida partido tras partido y por quién seguramente muy pocos apostaban, como es Revoredo; y se consolida en el medio campo, con Advíncula como estandarte. Un equipo aplicado y ordenado, algo de lo que hemos carecido por muchas décadas es lo que tenemos ahora. Y con esa base debemos seguir creciendo.
Mención aparte para Guerrero, un verdadero gladiador solitario y un caballero de fina estampa, que las lucha todas allí arriba y que, cual cazador al asecho, siempre está buscando la oportunidad de anotar. En él, extrañamente se conjugan el talento la fuerza y la elegancia de sus movimientos. Y finalmente Vargas. Creo que ningún otro jugador peruano, en los minutos finales de un suplementario, cuando el cuerpo se mueve más por inercia que por voluntad, le hubiera pegado a la pelota con tanta convicción como él. ¡Golazo Loco!
Lamento Argentino.
Hace unos días escuché a un periodista gaucho de la cadena Fox Sport decir: “Yyyy, si le ganamos a Costa Rica, lo demás (Los partidos contra Bolivia y Colombia) seguramente quedará para la anécdota”. Parece que no se dan cuenta de la crisis futbolística a nivel de selección en la que están sumidos desde hace varios años Ayer, Uruguay mostró la fortaleza mostrada en el mundial, hizo lo mismo que hizo Colombia. Cubrir el mediocampo, con dos jugadores que valen por tres cada uno. El Ruso Perez, que se excedió de vehemente y Egidio Arévalo rios, que literalmente mató y se mató en ese medio campo. Logrando cubrir a los receptores de Messi y obligándolo a jugar por las bandas, allí donde los argentinos prácticamente no tienen jugadores.
¡Qué venga Uruguay! ¡Si podemos, CARAJO!
El partido no fue lo que se esperaba. La selección salió a jugar de igual a igual, con un William Chiroque que cubrió muy bien la salida del lateral derecho cafetero y que en una jugada, pareció haberse subido a una moto, poner primera y dejar atrás a cuanto colombiano se le ponía al frente. Si tuviera 10 años menos, los cazadores de talentos, ya estarían corriendo detrás de él. Pero la selección se vio rápidamente condicionada por la tarjeta amarilla a Advíncula, el jugador clave en el esquema táctico del mago en mi concepto, el que establece el equilibrio en ese medio campo. Por eso es que ni bien salió se notó claramente el desbalance entre un equipo y otro. Colombia asumió el control del partido.
Tuvo razón el Bolillo al decir, en la conferencia de prensa post-partido que, si Falcao convertía el penal, prácticamente se hubiera definido el partido. Hay que ser francos, salvo contra la sub22 de México, el equipo no es uno que busque los partidos, pues con dos o tres hombres para esa labor no se puede mantener un ataque constante. Y eso está bien. Porqué los peruanos hemos estado "podridos, ¡podridos hemos estado!”, sobretodo los de mi generación que no ha visto, en vivo y en directo, a Perú en un mundial, de aquella frase consoladora que venimos escuchando desde chicos: “Jugamos como nunca y perdimos como siempre” Por ello estoy de acuerdo con Markarian cuando dice que hay que priorizar la eficiencia. La cual empieza en la defensa; con dos sobrios defensas como el mudo Rodríguez y Ramos, con una lateral derecho que se consolida partido tras partido y por quién seguramente muy pocos apostaban, como es Revoredo; y se consolida en el medio campo, con Advíncula como estandarte. Un equipo aplicado y ordenado, algo de lo que hemos carecido por muchas décadas es lo que tenemos ahora. Y con esa base debemos seguir creciendo.
Mención aparte para Guerrero, un verdadero gladiador solitario y un caballero de fina estampa, que las lucha todas allí arriba y que, cual cazador al asecho, siempre está buscando la oportunidad de anotar. En él, extrañamente se conjugan el talento la fuerza y la elegancia de sus movimientos. Y finalmente Vargas. Creo que ningún otro jugador peruano, en los minutos finales de un suplementario, cuando el cuerpo se mueve más por inercia que por voluntad, le hubiera pegado a la pelota con tanta convicción como él. ¡Golazo Loco!
Lamento Argentino.
Hace unos días escuché a un periodista gaucho de la cadena Fox Sport decir: “Yyyy, si le ganamos a Costa Rica, lo demás (Los partidos contra Bolivia y Colombia) seguramente quedará para la anécdota”. Parece que no se dan cuenta de la crisis futbolística a nivel de selección en la que están sumidos desde hace varios años Ayer, Uruguay mostró la fortaleza mostrada en el mundial, hizo lo mismo que hizo Colombia. Cubrir el mediocampo, con dos jugadores que valen por tres cada uno. El Ruso Perez, que se excedió de vehemente y Egidio Arévalo rios, que literalmente mató y se mató en ese medio campo. Logrando cubrir a los receptores de Messi y obligándolo a jugar por las bandas, allí donde los argentinos prácticamente no tienen jugadores.
¡Qué venga Uruguay! ¡Si podemos, CARAJO!