LA CUÑADA DE MI JEFA
Entramos al cuarto y empezó un faenón como se dice ahora, la china era una experta en el cache, prendió la tele y se puso a bailar, me hizo un strip tease de la puta madre, primero se sacó la blusa y se quedo en su sostén negro de encaje, luego se desabrochó el pantalón, se lo fue bajando poco a poco ¡Estaba en portaligas la conchasumare!, casi me vengo de solo verla. Yo me quería ir encima pero ella me decía “no, espérate un rato”, siguió bailando y yo echado en la cama, ya en calzoncillos nomás y con la pinga bien al palo, ella se paro en la cama y bailaba encima mío, no aguante más y la agarré de las nalgas, cayó encima mío y nos revolcamos besándonos en la cama. Le saque una teta y se la mame, luego la otra, le acariciaba las nalgas, le sobaba la papa, mientras ella me apretaba la verga dentro del calzoncillo. “A ver que tenemos acá” dijo, y me sacó la pichula del calzoncillo, la agarró, me miró y hizo una risa disforzada, poniéndose más china de lo que era, hasta que se lo metió a la boca ¡qué mamada por Dios!, la chupaba despacio, sin apuro, pasaba los labios por todo el tronco, desde los huevos hasta la cabeza, luego me pasaba la lengua como víbora por la cabeza, se metía los huevos a la boca, los chupaba y lamía. Yo estaba a punto de erupcionar, la china se dio cuenta y me dice “si acabas me molesto”, así que paró un rato y se iba a sacar el portaligas, pero yo le digo “sácate solo el calzón, quédate con las portaligas”, ella se rió y me dice “fetichista me resultaste”, pero me cumplió el deseo, nos pusimos de rodillas en la cama y siguió el paleteo, me di cuenta que la excitaba sobremanera que le muerdan la oreja, así que ella no aguanto y se retorcía, “que quieres que te haga” le digo, “ya te imaginaras” me respondió, lo que me imaginaba yo era la sopa, así que la tendí en la cama y empecé a sopearla, tenía un clítoris bien grande, casi le salía como una lengua, nunca había visto algo así, pero era más fácil excitarla, yo se lo lamía, se lo mordía, la cojuda daba brincos de espaldas en la cama, así estuve un buen rato, pero tanto me gusto la mamada de pinga de la china, que la puse en 69 y seguimos con las mamadas.
Luego ella que se ve que no aguantaba y me dice “métemela todita, hasta adentro, no sabes las ganas que te tenía”, así que la puse al hombro y la penetré, esa concha estaba bien lubricadita, mojadita de tanta sopa que le había metido, la china se movía muy bien, a pesar que se le veía en la cara que estaba en las nubes, ella no se desconcentraba y se movía a mi mismo ritmo. Luego la puse de costalillo (la pose que más me gusta) y seguí con la cachada, mientras le iba sobando el clítoris, las tetas, le hacía que me chupe los dedos para luego pasárselos por el culo “eso si no”, me dice la china “pucha no te pases” le digo, “semejante tarrazo y no voy a probarlo, imposible”, ella se rió y me contesto “eres bien mañoso, con esa cara no parecías”, y solita se abrió el ano con la mano para que le meta yo mi dedo; así, primero entro uno, luego dos y de frente me mande con tres, ella solo pujaba y cerraba los ojos, luego le mandé el cuarto, ese chiquillo estaba ya trabajado, me pidió que todavía no se la meta por el culo, que terminemos el primer polvo, así que continué dándole de costado.
Al rato me pidió ponerse encima de mí, la china cabalgaba como la puta madre, saltaba como loca sobre mí, se echaba a besarme, me mordía las tetillas, era lo máximo “quiero sentir toda tu leche dentro de mí”, casi me rogó, así que luego de unos minutos la tire en la cama y de misionero le comencé a dar a toda velocidad, no fueron ni tres minutos y tuve una venida espectacular, un montón de leche para sus entrañas, caímos rendidos y nos abrazamos, llamó a recepción y pidió dos cervezas, las cuales nos subieron al momento, así que nos pusimos a hablar.
Me contó que se llevaba bien con su cuñada y sus suegros, pero que se sentía abandonada por su marido, ya que este mucho viajaba, me confesó que era la segunda vez que lo engañaba, antes lo había hecho con el papá de una amiga de su hija del colegio, con el que salió como un año pero luego tuvieron que dejarse de ver porque casi pasan un roche (los vieron en su carro unas amigas, tuvieron que barajarla pero igual hasta ahí nomas). También me dijo que en principio le parecí un creído, pero luego se fue dando cuenta que no era así, y que ahí mismo tuvo el presentimiento que algo iba a pasar entre nosotros, la china se proyectó y me decía que había que acordar como íbamos a hacer para vernos, yo le dije que tenía novia, pero que de todas maneras había que tener nuestro día de la semana para los encuentros, también le dije que me gustaría tirármela un día en su casa, pero me dijo que estaba loco, que era peligroso y que ella no lo haría por nada del mundo (luego atracó).
Seguimos hablando huevada y medía más hasta que de nuevo estuve al palo, la china se mandó con la mamada de ley un buen rato, hasta que le dije “lo prometido es deuda”, se río y se puso en cuatro. La visión de su culazo en portaligas me puso animal, me mande y hundí la cara en su ano, se lo abría con las manos y se lo chupaba, le metía la lengua, también se la mandaba por la concha “eres un loco” me decía, y en realidad estaba loco, le abría el ano y quería meter toda mi boca en el culo, se lo deje bien mojado y fui por el tubo, le puse la cabecita primero, empuje pero nada, ella que me dice “soy bien estrecha del ano” (mentira carajo, si le había zampado cuatro dedos como las huevas), así que agarré mi verga, la puse en la puerta del horno, y poco a poco fue entrando, la china empezó a dar gritos, a decir que le dolía, pero yo cuando estoy en eso me pongo más animal, se la llegue a meter todita, los huevos chocaban con sus nalgas, y ella estaba feliz, “te gusta no” le dije, ella no respondió, siguió moviéndose, seguía en perrito, ni se doblaba la aguantadora. Así estuvimos como 15 minutos, luego le digo que se siente encima mío, dándome la espalda, por lo que pude ver como se le había abierto el culo, por ahí fácil salía un chibolo, así que se la mandé a guardar de nuevo, se movía como la puta madre, incluso con toda la huaraca dentro del culo, como si las huevas, luego la eche boca abajo y se la seguí metiendo por el culo “no termines dentro de mi culo, no me gusta” me dijo, así que cuando ya estuve para darla la voltee, y se la puse entre las tetas, el ruso de rigor, quería que me la chupe pero ella no quería, cerraba la boca, hasta que de pronto siento que me venía con todo, termine en su cara, ella con la boca y ojos cerrados, como diez chisgueteadas de bastante y espesa leche, parte le cayó en el pelo, otra en los ojos, en la nariz, toda la cara llena de leche, caí rendido encima de ella, quien se paró al toque y fue al baño a limpiarse.
Luego vino un tercer polvo y nos tuvimos que quitar, tomamos un taxi y la deje a dos cuadras de su casa. La relación siguió durante un tiempo, pero la china se volvió muy osada para los caches y muy pendeja, ya que a cada rato me sacaba plata, para todo pedía prestado, así que luego de unos meses y varios polvos, llegó su marido y nos dejamos cachar seguido, aunque siempre continuaron los polvos, y continúan aún muy de vez en cuando.