Sin Perú, no hay mundial pero si juntar otras figuritas.
La señora me ofreció el álbum con todo y figuras, pero el precio era exorbitante y sin la bicolor, no tiene chiste. Le dije, dejarme pensarlo, cosa que no cumplí, me fui y algo pensativo, que hago para pasar el rato, el tiempo. A los pocos días la llamé, me trato muy confianzuda, me dijo, mira, si tu quieres "otra cosa", yo te consigo por un buen precio. No le hice caso.
Aburrido de lo mismo, al día siguiente busque a un amigo, le pase unos archivos, pdf, tesis y modelos de investigaciones, me dio un buen dinero y me fui a comer al mercado. Seguía pensando, al salir, me llaman, no la reconocí ( a engordado y envejecido mas de la cuenta), una amiga de mi primera carrera, me dijo que la acompañe a su casa, ingresamos, tomamos un café y me iba contando los últimos chismes de la promoción. Luego me invitó a un cumpleaños, y yo le digo porque tanta buena onda si nunca fue isa, me respondió, luego añadió, hoy quiero ser mas solidaria, mas atenta y alegre. No se dijo mas, bueno, le dije, nos vemos en tu reuna.
Durante esos días previos no tuve contacto, dude si iba o no, no tuve otra cosa y fui. Era cerca de su casa, la llamé y ella me fue a ver, me hizo ingresar, era una reunión de señoras de edad, no veía trago y le dije, tan monse es, creo que me voy, no, es que falta, no se, le dije, le puse mala cara y cuando me iba. Me dijo, bueno te acompaño. Ella estaba con una mini jean, algo apretada, se le notaba algunos rollos, nada que preocuparse, su larga cabellera negro azabache que no cambiaba desde hace casi 30 años cuando la conocí. Seguimos lateando, recordando tantas cosas de los estudios, viajes, fiestas y trabajos, cuando la abrazo y le digo, hemos engordado, se rio, me toco, la toque y terminamos besándonos. No paramos hasta ir a un hotel, la pasamos lindo, sentir su piel caliente, su cuca casi depilada, hervía la morena, me gustó que se dejó conducir, llevar y decirle algunas guarradas, le iba diciendo y tiraste mucho en esa época, y ahora me pensaste, querías conmigo, a todo respondía con un si, me vine en ella tres veces, me dijo, tranquilo, estoy operada ( tendría alrededor de 43 años), seguimos en la faena, le dije ponte el calzón, lo bueno que usaba lencería pequeña, empece a lamerle con todo y la ropa interior, fui tocando y babeando su almeja, eso la puso a mil, se movió, toco mi verga y se la empujo todita, no duré mucho y me vine.
La eche en la cama, la lamí sus gorditas pero jugosas nalgas y ella jadeaba. Ohhhhhhh sigueeeeeeee, siiiiii, ohhhhhhhh, no puedo creer lo que pasa, te imaginaba tranquilo, eso fue en aquellos años, le corté, y seguí en lo mío. Que rico lo haces, siiiiiiiii, me vengoooooooo. Dijo eso y paró, tomó aire, yo tomaba agua helada y me reía. Me acerque a ella, me puse atrás, le mordía el cuello, la nuca y nos besamos de lengua mientras nos masturbábamos.
Nos fuimos a bañar y seguimos dándole a nuestros bajos instintos.........