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Estimados desde el frente comiendo lo que pueda ahora hablaremos del combo de la segunda guerra Mundial
Rommel no se preocupó nunca demasido por la alimentación.Se sentía satisfecho pudiendo salir para todo un día al desierto con únicamente un pequeño paquete de bocadillos o una lata de sardinas y un pedazo de pan.En cierta ocasión invitó a comer con él a un general italiano,en campo abierto.<<Fue un tanto penoso>>,confesaría algo más tarde,<<porque no disponía más que de tres rebanadas de pan, y duras para colmo de males.
Pero no hay que darle importancia,los italianos comen demasiado>>.Sabiendo de sobra que en el desierto,cuando más se bebe más sed le entra a uno,Rommel sólo llevaba consigo una petaca de té frío con limón,y muchas veces la traía intacta de vuelta."
"Por la noche,cenaba siempre en medio de su caravana,con su viejo amigo Aldinger.Insistía en que se le sirviera la misma comida que a la tropa.No eran alimentos demasiados tentadores.<<Una de las razones de que atrapáramos tantas enfermedades,y particularmente la ictericia-ha dicho von Esebeck,corresponsal de guerra y primo del general del mismo apellido-,era que nuestras raciones alimenticias resultaban demasiado pesadas para el desierto.Nuestro pan negro era muy manejable, dentro de sus envases,pero ¡qué largo se nos hizo el tiempo hasta que lográbamos capturar alguna de las panaderías de campaña de ustedes y comer pan blanco y tierno! ¡Y qué confitura tan buena la de ustedes! Nosotros no tuvimos.
Durante los cuatro primeros meses no recibimos fruta ni legumbres frescas.Vivíamos todo el tiempo a base de carne enlatada en conserva.Venía en unas latas que llevaban impresas a gran tamaño dos letras: <<A.M>>,y nuestros soldados no tardaron en llamarlas <<asinus Mussolini>>"
"A un oficial del Afrika Korps que osó decir que,aun sin tener queja alguna,sí la comida le parecía poco apetecible,Rommel le contestó: <<¿Acaso se imagina usted que a mí me sabe mejor?>>.La verdad es que Rommel no reparó jamás en su sabor.Su única repulsión confesada la mostraba frente al té o café hecho con agua salitrosa."(Young,1962,pág-171)
Rommel no se preocupó nunca demasido por la alimentación.Se sentía satisfecho pudiendo salir para todo un día al desierto con únicamente un pequeño paquete de bocadillos o una lata de sardinas y un pedazo de pan.En cierta ocasión invitó a comer con él a un general italiano,en campo abierto.<<Fue un tanto penoso>>,confesaría algo más tarde,<<porque no disponía más que de tres rebanadas de pan, y duras para colmo de males.
Pero no hay que darle importancia,los italianos comen demasiado>>.Sabiendo de sobra que en el desierto,cuando más se bebe más sed le entra a uno,Rommel sólo llevaba consigo una petaca de té frío con limón,y muchas veces la traía intacta de vuelta."
"Por la noche,cenaba siempre en medio de su caravana,con su viejo amigo Aldinger.Insistía en que se le sirviera la misma comida que a la tropa.No eran alimentos demasiados tentadores.<<Una de las razones de que atrapáramos tantas enfermedades,y particularmente la ictericia-ha dicho von Esebeck,corresponsal de guerra y primo del general del mismo apellido-,era que nuestras raciones alimenticias resultaban demasiado pesadas para el desierto.Nuestro pan negro era muy manejable, dentro de sus envases,pero ¡qué largo se nos hizo el tiempo hasta que lográbamos capturar alguna de las panaderías de campaña de ustedes y comer pan blanco y tierno! ¡Y qué confitura tan buena la de ustedes! Nosotros no tuvimos.
Durante los cuatro primeros meses no recibimos fruta ni legumbres frescas.Vivíamos todo el tiempo a base de carne enlatada en conserva.Venía en unas latas que llevaban impresas a gran tamaño dos letras: <<A.M>>,y nuestros soldados no tardaron en llamarlas <<asinus Mussolini>>"
"A un oficial del Afrika Korps que osó decir que,aun sin tener queja alguna,sí la comida le parecía poco apetecible,Rommel le contestó: <<¿Acaso se imagina usted que a mí me sabe mejor?>>.La verdad es que Rommel no reparó jamás en su sabor.Su única repulsión confesada la mostraba frente al té o café hecho con agua salitrosa."(Young,1962,pág-171)




