DE REGRESO DE UN PEQUEÑO VIAJE CON LA ÑORI…PROSEGUIMOS CON LA HISTORIA…
Mi plan era pasar el mayor tiempo lameteando ese *, cosa que mi compañero de mil batallas recuperaba todo su esplendor y eso hice. Jugueteaba con mis dedos y lengua sobre su apretado *, que poco a poco iba cediendo ante la entrada suave y juguetona de mis dedos, esto hacía que mi ex gima de una manera un tanto extraña. Por su parte Miriam y ella se besaban desenfrenadamente. A mi ex, ya no le importaba nada, Miriam también jugueteaba y mordisqueaba sus tetas y esto ayudaba a que ella lograra excitarse mucho más
Cuando increíblemente tenía ya dos dedos dentro de su anito, me decidí a empezar a introducir mi cabezón, que volvió a ponerse erecto después de una pequeña mamada de mi ex. La coloqué en cuatro sobre el borde del jacuzzi, acomodé bien mis piernas y Miriam se posó a un costado observando atentamente la escena. Coloqué mi cabeza colorada en la entrada de ese * que ahora era una pequeña “O”, procedí a empujar lentamente y sentía que iba abriéndose un poco más a cada movimiento. Ay ******!, despacio!, solo eso decía mientras trataba de morderse el brazo, sabía que tendría que ir suavemente introduciendo mi tronco venoso y así lo hice. Luego de unos minutos ya tenía casi todo el tronco dentro de ella, tan sólo me pedía que no lo sacara, yo echaba de cuando en cuando agua que resbalaba por entre su culito y mi verga ya casi toda enterrada, comencé a moverme suavemente, no quería que su primera experiencia fuera traumática. Miriam se sentó cerca a su cabeza y le decía que se tranquilice, que ya luego lo empezaría a disfrutar, yo por mi parte, seguía moviéndome lentamente. Pasaron algunos minutos y ya sentía el anito de mi ex más relajado, cosa que hizo que me diera libertada a probar moviéndome un poco más rápido, así fue, ahora ya no sentía tanto dolor, no me decía nada tampoco, así que empecé a moverme con un poco más de ritmo. A causa de esto empecé a escuchar algunos gemidos, supe que esto ya estaba un poco mejor y le di con todo por unos minutos. Ya con casi mis fuerzas nulas empecé a sentir el cansancio en mis piernas, le pedí cambiar de posición pero ella me dijo que terminara en esa porque no iba a soportar que lo saque y lo vuelva a meter. Tomé aire, y empecé a darle con todo en ese momento empezó como a gritar no estaba seguro si era de dolor o placer pero la verdad poco me importó, quería terminar de una vez, después de 5 minutos de duro y parejo movimiento, sentía que me venía, se lo hice saber y me pidió que se la diera en los pechos, para “recordar viejos tiempos”, saqué bruscamente mi pieza de su ya roto culito y derramé las pocas balas que me quedaban encima de esos pechos riquísimos. Sentí un alivio único y procedí a tirarme en el suelo en señal de que ahora si estaba muerto…
Me habré quedado dormido unos minutos porque cuando desperté las vi ya casi cambiadas, alistándose para salir. Me bañé rápidamente, me cambié y dejé a cada una en sus casas, previo lengüetazo a cada una antes de bajar.
Llegué hecho ****** literalmente a casa casi con la luz del amanecer, metí el auto y me tiré a dormir. Ya casi eran las 7 de la noche y lo primero que hice fue revisar mi cel, llamadas perdidas un montón de mi amada Leslie.
Luego de un buen baño una buena comida y mi vieja aprovechando para interrogarme a más no poder, salí al balcón a fumarme un cigarro, pensar en todo, pero especialmente en la gran noche que tuve el día anterior. Sonreía de rato en rato recordando tal vez alguna cursilería que solté para lograr mi objetivo. De golpe pensé en mi Leslie y todo lo nuestro, la conciencia me tenía acongojado, pero los cojones estaban felices.
Al día siguiente lo primero que hice fue llamar a mi Leslie, quien un tanto molesta me pedía una explicación de porqué no le contestaba el celular el día anterior. No me quedó otra que enfermar a alguien de mi familia excusándome que mi móvil lo había dejado en casa. Quedé en pasarla a recoger a la universidad en la noche.
Llegué a la oficina y Miriam me saluda con una sonrisa cómplice, yo un tanto serio le devolví el saludo. Revisando mis pendientes en la computadora me doy cuenta que tengo un correo nuevo, era mi ex que me había escrito agradeciéndome por la gran noche, y la gran enseñanza, entre otras cosas me decía que la transferirían al sur del país por esos días, y a modo de despedida me decía muchas cosas. No la volvía a ver hasta hace poco que me encontró casado y todo eso (pero eso ya es otra historia). Miriam se me acercó y me dijo para en la noche ir a comer algo, cosa que me negué por motivos ya sabidos por ustedes. Mi flaca!.
La verdad no quiero extenderme, así que trataré de terminar esto ahora.
Transcurrieron unas semanas, mi ex un día me descubrió en el celular msj de Miriam comprometedores, cosa que hizo que ella terminara conmigo. Miriam a la par terminó con su pelao, a mi entender sabiendo de lo que me había pasado y ella teniendo la esperanza de que le diga para estar, cosa que no sucedió. Estuve como 3 meses separado de Leslie, seguía desfogando los porongos con Miriam, siempre me insinuaba que quería algo más, pero yo la desviaba diciendo que no estaba seguro y que no quería hacerle daño luego, que aún pensaba mucho en Leslie y eso lo tenía claro, yo no quería sorpresas ni nada de eso, sabía muy bien que el motivo por el que nunca le dije para estar fue por lo que realmente sentía por Leslie.
Eso no importó para que ella fuera mía las veces que quería, salíamos y todo eso, esa era nuestra vida, pero algo me faltaba con ella, no estaba seguro del todo. Al transcurrir los tres meses me decidí a buscar a Leslie, explicarle en la medida de lo posible y pedirle disculpas, tan solo eso, no quería nada más. Pero el día que quedamos en conversar le expliqué varias cosas y ella dijo que me disculpaba que el tiempo había hecho que su rencor no sea tan fuerte pero que aún estaba dolida. Salimos a caminar un rato, nos sentamos en un parque y como quien no quiere la cosa nos dimos un beso. Solo eso. En el transcurso de la noche nos dimos unos más, pero no quería cagar el momento llevándomela a un telo.
Al día siguiente la fui a ver a la universidad, la encontré e invité a comer, saliendo decidimos retomar la relación y su respectiva reconciliación. Eso si, * nada de nada.
Le comenté a Miriam mi situación actual, medio resignada, me dijo lo mismo que me mencionó tiempo atrás: pase lo que pase, yo estaré allí esperándote…cuando quieras solo llámame. Te amo y esto es lo que soy capaz de hacer por ti, a pesar de que me des migajas de tu tiempo.
Estuvimos “tranquilos unos meses más”, pero esta culona rica siempre sabía como hacerme pecar, así que volví a las andadas con ella, esta vez con mucha más discreción. Varios meses después decidí renunciar a mi trabajo, por una mejor oferta laboral en una institución pública. Renuncié y Miriam un tanto triste me dijo que ya no nos veríamos a diario, me dio mi respectiva despedida. No la veía tan seguido pero si me llamaba o mensajeaba seguido y obviamente seguíamos teniendo nuestros encontrones. Ya esto era algo normal en mi vida diaria.
Mi relación con Leslie estaba tan sólida que mi buen momento laboral y sus buenos consejos de que lo que íbamos a hacer era lo mejor (jajaja) hizo que ahora ella se mi novia. Ella la más feliz, yo lo estaba obviamente pero no podía dejar de pensar en las pendejadas que muy seguido le hacía y con alguien a quien ella odiaba desde el primer día que leyó ese fatídico mensaje. Cuando le comenté a Miriam que había formalizado mi relación, su reacción fue la misma, esto no es impedimento para mí, cuando noviazgos han terminado….
A los 3 meses de novios, un día que decidimos ir a la playa con unos amigos, me dijo: markz129, vas a ser papá!...a quienes nos han dado esa noticia de “golpe” me entenderán, mi cara petrificada debió ser épica porque no paro de reírse. La verdad es que dentro de nuestros planes, creo que dentro de todo matrimonio, estaba en algún momento ser padres, pero no ahora, a pesar de nuestro noviazgo. Sólo la abracé pensando en tantas cosas, pero sobre todo pensaba en Miriam.
Al día siguiente ya con la noticia procesada toda la noche, y las llamadas de madrugada de Miriam que esta vez no me atreví a contestar, me invitaron a una parrillada de mi ex/chamba, varios ex compañeros de trabajo, muy buenas amistades, Miriam no estaba porque le dije que no iba a poder ir, y que más bien la vería en la noche en su casa porque quería conversar con ella. Tenía derecho a saberlo.
Ya con las chelas encima y la emoción de estrenarme como papá, me fui de boca y comenté mi situación, las felicitaciones del caso, la joda por aquí y por allá. Ya entrada la noche y medio picado llamé a Miriam para decirle donde se encontraba a lo que me respondió que estaba esperándome. Llegué a su casa y la noté medio extraña como cortante, luego de conversar bobada y media, me animé a decírselo. No dijo nada, tan solo cruzó sus brazos y los posó sobre sus piernas echando el rostro en ellos, la verdad no sabía que tenía o que pensaba exactamente. Luego de un momento levantó el rostro y con lágrimas en los ojos me dijo lo sgte: un hijo es lo más lindo en esta vida, cuanto no hubiera deseado yo, ser quien te diga eso: vamos a tener un hijo (hago una acotación para indicar que siempre que tuvimos relaciones siempre la di dentro sin forro. Confié ciegamente en lo que ella me decía, que después de tener relaciones ella se tomaba su pastilla), nunca quisiste tener un hijo conmigo a pesar de que alguna vez te lo pregunté, siempre respeté tu decisión, porque ser padre no es cualquier cosa, y era mejor que lo fueras con la mujer con quien tu verdaderamente querías.
No tenía palabras, tan solo me puse de pie y le dije que ya me iba, sentía que esta era nuestra última vez que nos veíamos, ella se puso de pie y fue tras mío me cogió el rostro y me dio un beso, un beso diferente a los de años atrás, un beso de amor con sabor a despedida y tal vez con un mensaje: no me olvides nunca!
…el último comercial y mato esta historia, ya falta muy poco. La ñori es la ñori….toy de aniversario y quiere que la saque a comer…..
Continuará….