Salgo de ver Hell fest. Juegos diabólicos. Para pasar el rato. La misma historia del grupo de muchachos que quieren divertirse en un parque no de diversiones sino de terror . Con distintos ambientes, con sensores de movimiento para activar las luces, grabaciones, muñecos articulados, etc y un grupo de personal contratado disfrazados de zombies, vampiros, fantasmas, etc. Todo bien, hasta que un asesino serial se mete a la feria, empieza por chocar con un grupo de adolescentes, una de ellas tropieza con el y le dice que no la asusta, esto lo enardece y sigue a ese grupo, después se veria a una de ellas gritando y corriendo, pidiendo ayuda, creen que es parte del juego, detrás viene un tipo con máscara y capucha tipo piraña, le dicen dónde se oculto la adolescente y la acuchilla, creen que es un juego. Entonces empieza a seguirlos y a cazarlos de uno a uno, creen que se fueron a otro lado los que desaparecen, hasta que ven como acuchilla a su amiga y amigo en público , esta vez sí la gente huye en estampida , les creen a las dos sobrevivientes, una de ellas le mete un navajazos en el abdomen. Pero se recupera y no lo encuentra la policía, se le ve sacándose la máscara, la coloca entre otras, llega a una casa, una niña duerme en un sofá y lo llama, papá me trajiste algo y le entrega un muñeco. El asesino tenía una doble vida. Ningún rostro conocido para mí. Solo Tony Todd, maestro de ceremonias en la feria, ya muy tio.