La casa del mal......
Estuve paseando por el barrio, me fui al mercado, algunos centros comerciales y viendo algo interesante que hacer, volantee para no perder la costumbre de quedarme inactivo, fui a comer y al retorno me topo con la sra amiga de la kioskera, otra que vende albunes y todo relacionado al fútbol. La verdad que de día es mas feita pero como lo nuestro es puro negocio, normal. Me dijo, vamos a mi casa, bueno, le dije. Llegamos a una zona algo marginal, varios jóvenes y no tan jóvenes de dudosa procedencia, me dijo espera, ella ingreso a una quinta betusta y sucia, varios me miraron de pies a cabeza, me intimidaron pero como mi perro, siempre atento y con la mirada seria. Luego de estar rato en el hogar de la sra, salieron dos chicas, creo que peruanas, una clara y otra morena, buen cuerpo y algo altas. Me saludaron y se fueron. En eso a lo lejos sale la tía y me dice a voz de turronera, jovennnnnnnnnnnnn, venga peeeeee, entro y por dentro parecía mas tétrico ese lugar, ni imaginarlo de noche. Cuando veo su sala con cuadros algo raros, imágenes hasta diabólicas, le dije, aquí nada mas. Sacó varios albunes, revistas de los 70, 80, y hasta posters de esas fechas, la neta me fascinó, le dije y nada menos, no hay descuento, me responde, bueno, ni modo, le contesto. Se hacía la pendeja. Me rebajó algunos productos, le pagué y me fui.
Cuando salí volví a ver a las dos chicas, no me aguante y les dije ustedes viven con la sra que vende albunes, si claro, somos sus inquilinas y se fueron moviendo su rico batan.
Luego averigüe que la tía tiene buenas amigas e incluso a veces hace reunas con sus inquilinas, me dije tendré que comprarle mas cosas pero solapa sino se aviva y me robara.
Cuando quise avanzar a fondo, una llamada de la kioskera me puso en alerta, uno que no me vaya de avance o pierdo y dos que tenga cuidado porque a ella la protegen los maleantes y si no les caigo puedo perder y todo. Esa alerta no dejaba de tener veracidad.
Volví al día siguiente, esta vez si ingrese con algo de temor todo por ver a las dos lindas nenas que le alquilan, como paso el tiempo y no las vi, le pregunte y la doña se puso mosca, a te gusta mis chicas, me dice, no, solo que parecen buenas personas. Claro que si, me responde casi alzando la voz, todas las que atiendo son unas damas, empezando por mua dijo, como lo dijo fue un mate de risa.
Seguimos negociando y por fin bajan las dos, la verdad que siempre las veía juntas, allí no pensaba nada, pero luego mis sospechas no eran descabelladas.
Me volvieron a saludar y se fueron. A los pocos minutos me fui y antes de salir giro y no se porque la sra me quedaba mirando con algo de picardía y maldad a la vez.
Tuve hambre y me fui a comer al mercado, para mi buena suerte vi a una de ellas, la mas delgada, le dije y porque sola, mi amiga se fue a ver un asunto y yo estaba esperando a un amigo que no llego, le dije, un amigo o tu novio, no, para nada, me dice. Soy sola, pero mi amigo me iba a ayudar a buscar trabajo, así, y no quieres trabajar para mi, le dije y ella paro las antenas, me respondió y que debo de hacer ( para mi pensaba, un buen mamey no estaría mal), pues que sabes le pregunto, de todo, si quieres puedes ir a limpiar y cocinar a la casa de mi madre, puede ser me dice, le doy mi número y ella me da el suyo. Quedamos que en un par de días me confirmara. Termino de comer y me despido.
La llame en la noche y le digo que si mañana no tiene nada que hacer puede venir a limpiar un par de horas a modo de amoldarse, genial me dice.
Al día siguiente llega temprano, trae una mochila, venía en legin azul, que lindo cuerpo, chiquito pero buen derriere, la saludo y la miro de pies a cabeza, como que se dio cuenta y sonríe temerosa, entra y se va al baño a cambiarse, se puso un buzo mas viejo pero mas apretado, asuuuuuuu, me quede lelo, que rico batan, bien formadito y no le sacaba los ojos. Luego de concluir y despedirse, le dije tengo que ir a comprar por su casa, te acompaño, me dice, ya. Nos fuimos y en el camino le doy 50 soles mas de lo que trabajo, creo que te equivocaste me dice, me estas dando demás, no te preocupes. La siguiente semana trabajas mas y lo compensamos, bien me respondió. Llegamos y me da un beso cerca a los labios, me sonríe y me dice eres una gran persona, esa noche me la corrí a su nombre.
No espere los días, así que me fui a ver a la sra que vende albunes y esas cosas y no me abre ella, sino la flaca, Sandra, y me dice la doña a salido y va a demorar, que pena, le digo. Pero si gustas entras a mi cuarto y la esperas, claro, y cuando subimos pude verla tan cerca que en ese pantalon se le transparentaba todo, sus gotitas de sudor y las líneas del hilo que debería estar bien metido en sus nachas.
Ya sentados en su cama, le pregunto porque sola, me dice que es de provincia, vino a trabajar pero no se le dio tan rápido, trajo un dinero pero ya se le acaba con el alquiler y la comida, le señale que si le falta jama, me vaya a ver y comemos juntos, a gracias pero no te preocupes. Y le pregunte si no extraña a su familia, si, me dice y también a su enamorado aunque como están lejos ya no sabe si seguirán, puso cara triste, la abrace y sentí su aroma, que rico, y ese aire a ingenua y tierna me envolvían, no pude contenerme y le di un beso, como que no le cuadro y me dice que no esta bien, somos solo amigos, es verdad, le digo, discúlpame y me fui. Caminando me dije la cague, ya ni vendrá a mi casa. Sin embargo a la semana fue a limpiar, le abrí pero la note fría, no dijo nada, hizo sus cosas y no me hablo. Cuando acabo sus labores, se va al baño y yo saco un peluche y un hilo, ambos en una bolsa de regalo, le digo esto es para ti, para que me perdones, no tenías que hacerlo, ábrelo le digo, a bueno, me dice. Cuando ve el peluche casi llora de felicidad, me abrazo, dio besos y agradeció pero cuando vio el hilo se sorprendió, al inicio incrédula y casi no lo acepta, le dije úsalo para tu cumple, y como sabes que ya se viene, me dice, bueno, intuición le digo. Desde allí cambió y ya no venía una vez por semana sino 3, todo se acelero y fue convirtiéndose en mi amiga.
Una mañana me le mando, se puso roja y yo le dije yo creo que te gusto pero no te das cuenta, pero piénsalo, si no sientes nada me lo dices, pero si te gusto, acéptame o salgamos a ver como nos va. No dijo nada pero al día siguiente me acepto como para ver que tal sale todo eso, salimos de mi casa y nos fuimos caminando besándonos, nos fuimos a un parque y ya no solo eran besos sino paleteos, me dijo aquí no, mejor vamos a mi cuarto y allí si campeone pero no como yo soñaba.......