Tenía toda su pinga llena de baba en mi cara y él no dejaba de frotarse contra ella, hasta que literalmente lo jalé de su penesote para echarnos en su cama. Se puso encima mío y comenzó a besarme, tenía mis piernas en sus hombros y sentía como seguía frotándose contra mí, le mordía el labio inferior una chiqui como para hacerme desear, lo estaba volviendo loco y él a mi me tenía arrechísima.
Me comenzó a besar la oreja, el cullo y bajó a lamerme las tetas. Literalmente lamerlas, como un perrito tomando agua, me daba mordidas de repente, jugaba con mis pezones y me dio un lapo, ligero, en mi teta izquierda. Me hizo gritar de placer. Ya no podía más, intente zafarme de él y me dejó, se acomodó en unas dos almohadas y me puse en reverse cow girl, todo mi culo en su cara, y bien arqueada. 'Bebé dame lengua y dedo' le pedí. Me puso el pantysito al lado y comenzó a engolosinarse con mi ano, mientras intentaba hundir un dedo.
'Coño mami, esto aprieta así?' me dijo y me puse en cowgirl encima de él, comenzamos a besarnos nuevamente.
'Obvio bebé jajaja' le decía entre besos 'Me tienes que tener paciencia please'. Me cargo y me puso encuentro. Comenzó ahora así a comerme el culo a full, sentía como metía su lengua por mi esfínter. Yo caí rendida con mi cabeza en el colchón y mi culo al aire, a su merced. Empezó con un dedo, ya lo podía tener por completo adentro, ojo que esté patita tiene unas manazos. Ya para el segundo lo sentía en todo mi punto x, que rico ya no aguantaba ya me sentía dilatada y lista, se lo hice saber.
Tomó un forro, y antes de ponérselo nuevamente comencé a hacerle sexo oral. Le puse el condón y me dijo 'Reina quiero que me cabalgues, para chuparte toda esa teta' y así fue, cada centímetro iba entrando dentro de mí y sentía la presión casi ya en mi pelvis, paraba poco a poco porque el tamaño sí era considerable. Y es que hay que admitirlo, los venezolanos también tienen pingas bien ricas, la mejor palabra para describirlas es: carnosa. Son pesadas y gordas. Mi causa no se aguantó, y cuando ya faltaban pocos centímetros levanto sus caderas, me agarró de las mías y me atravesó por completo. 'Ayyy bebé, espera no te muevas' le supliqué. 'Tranqui bebesota, ya va tranquilita, tu disfruta' y me comenzó a besar la cara entera, a morderme las orejas mientras me amasaba las tetas. Fue ahí que comencé a cabalgar su vergota.
'Eso date, date que eso es tuyo' me decía mientras yo iba más rápido y profundo con el ritmo de mi montada 'úsame el guebo de consolador'. Que hot me ponía todo lo que decía, me lo pesqué otra vez, full lengua y ahí me comenzó a coger él agarrándome las nalgas, estrujándolas y dandole nalgadas, las sentía vibrar. Con las mismas me levantó y así sentado comenzó a moverse en círculos dentro de mi, ****** que rico. No parábamos de darnos a los besos y me pide 'ponte en cuatro'. Así me puso y la presión en mi punto g era absoluta, sentía que me iba a orinar. Me tenía en cuatro embistiéndome con su pingasas, yo tenía tres dedos en mi boca, llenándolos de baba para lubricarme nuevamente.
De repente pone todo su peso encima mío y me levanta una pierna, y así volteo para encontrarme con sus labios. Ahora me penetraba con mas ritmo y se escuchaba menos el choque de nuestra piel. Me agarró de la boca y me la escupió y yo gemí 'eres mi puta, dime'. Yo le dije 'no, no soy'
'Dime, dime que eres mi puta' me jaló del pelo y me arqueó más
'No, no, no' me saca la pinga y me pone en misionero, me atraviesa sin piedad.
'Eres mi puta, dilo, dilo' me escupía y me abofeteaba. Yo seguía negando.
No podía con el morbo, con la agresividad, con el placer. Me empezaron a temblar las piernas y comencé a venirme mojándonos ambos. La presión de mi esfínter al venirme, hizo que su pinga se sintiera aún más apretada dentro de mí y así se vino, con espasmos y cayó rendido encima mío. Se puso en mis tetas y le empezó a dar besitos, lo miraba y me daba ternura, su carita de paz.
Conté hasta 7 y amablemente lo hice a un lado, le pregunté por el baño y cogí mis cosas, salí a cambiarme. Regresé a su habitación ya vestida y el seguía desnudo en su cama.
'¿En serio ya te vas'- su carita me dio una pena, realmente estaba decepcionado.
'Pues pensé que esto sería algo de una sola vez' le dije dándole una sonrisita compasiva. Él se para y se acerca a mí, su pene se veía medio erecto pero veía como se iba poniendo más duro. Me jaló del brazo y cerró la puerta detrás de mi, puso su brazo encima de mi cabeza.
'Pueden ser de dos, tres, cuatro veces. Las que tu quieras, mira como todavía me tienes' tomó mi mano y la llevó a su pene duro y caliente nuevamente. Perdí pues jajajajajaja.
Mientras nos besábamos y me llevaba a su cama nuevamente para el round 2, trataba de ver que excusa escribir en el grupo de la familia por llegar tarde a casa.
A Gustavo lo vi bastante, sobre todo en la pandemia. Pero luego hizo la travesía y ahora vive en Utah. Cuando me mudé a Miami le escribí, dispuesta a pecharle el pasaje de Utah a South Florida, pero me pidió con mucho respeto que no le vuelva a escribir porque está a punto de casarse.
Los papeles, son los papeles
