carrera de Oskar Gröning
Gröning quería inscribirse en una unidad de élite y se fijó en las
Waffen-SS.
5 Para que su padre no lo supiera, se inscribió en un hotel donde las SS estaban reclutando miembros. Gröning dijo que su padre se mostró decepcionado cuando se enteró de ello al regresar a casa después de haberse inscrito.
6 Gröning se describió a sí mismo como una “persona de oficina” y estaba contento con su rol en la administración de las SS, pues involucraba aspectos administrativos y militares que quería para su carrera
Gröning trabajó como contable por un año hasta 1942, cuando las SS ordenaron que los trabajos de oficina fueran reservados para los veteranos heridos y que los miembros aptos en empleos administrativos debían desempeñar trabajos más desafiantes.6 Gröning y unos 22 de sus colegas viajaron a Berlín, donde se presentaron a una de las oficinas económicas de las SS.6 Allí, recibieron una conferencia por parte de varios oficiales de alto rango que les recordaron el juramento de lealtad que tomaron, el cual podían honrar ejerciendo una tarea difícil.6 La tarea era confidencial: Gröning y sus camaradas debían firmar una declaración por la cual se comprometían a no revelarla a su familia, amigos o personas fuera de su unidad.6 Luego de esta etapa, fueron separados en grupos más pequeños y fueron llevados a varias estaciones berlinesas, donde abordaron un tren con dirección a Katowice, con órdenes de presentarse ante el comandante de Auschwitz, un lugar del que Gröning nunca había oído con anterioridad.6
Después de llegar al campo principal, les asignaron literas provisionales en los barracones de las SS y fueron calurosamente saludados por miembros de las SS que les dieron algo de comer.7 Gröning quedó sorprendido por la gran cantidad de alimentos disponibles, fuera de las raciones básicas de las SS y su grupo tenía curiosidad de saber qué clase de lugar era Auschwitz;7 sin embargo, se les dijo que descubrirían por sí mismo por qué Auschwitz era un tipo especial de campo de concentración; inmediatamente después, alguien abrió la puerta y gritó: “¡Transporte!”, lo que llevó a que tres o cuatro personas dejaran la sala.7
El día siguiente, Gröning y otros recién llegados se presentaron al edificio administrativo central de las SS, donde se les preguntó por su experiencia antes de la guerra.7 Uno de los oficiales le dijo a Gröning que sus habilidades como empleado bancario serían útiles y lo llevó a los barracones donde se guardaba el dinero de los prisioneros.7 Gröning afirmó que se le dijo que, cuando los prisioneros eran registrados al ingresar al campo, su dinero era depositado allí y se les devolvería cuando dejaran el campo.7 No obstante, quedó claro que Auschwitz no era solo un campo de internamiento normal con raciones por encima del promedio, sino que cumplía una función adicional.7 Gröning fue informado que el dinero tomado de los judíos, en realidad, no les era devuelto.7 Cuando preguntó más, sus colegas le confirmaron que los judíos estaban siendo exterminados y esto se relacionaba con el transporte que había llegado la noche anterior.8