TENET
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1 Year of Service
Por cuestiones de chamba me quede buen tiempo en la selva , suelo ir muy seguido pero esta vez me quede mas tiempo de lo normal y vaya que felizmente me quede .
Todos los fines de semana hiba a un centro comercial que me quedaba de camino al lugar donde me hospedaba .
Ya me conocía a mucha de la gente asidua a ese local, incluso clientes que como yo hacían la compra de la semana ese mismo día, e incluso nos sonreíamos a modo de saludo al cruzarnos.
Ya llevaba fijándome unas cuantas semanas en dos chibolas , maximo les hechaba sus 20 no mas , siempre estaban mirando teléfonos móviles y cosas de informática. Algunas veces las veía mirando ropa incluso probándose zapatos. Vestian casi igual, polos llamativos , leggins ajustadísimos y zapatillas deportivas. A las 2 las vi apetecibles.
Alguna vez me quedaba cerca de ellas haciendo que miraba algo y no podía dejar de mirarlas sin ser descarado. Así me enteré de que la de cabello corto se llamaba Yasmin y la del cabello largo Carol. Esta última es la que me tenía loco, tenía un CULO que según qué pantalones llevaba puestos se me ponia dura con solo verla.
La suerte quiso ponerse de mi parte, un día vi a Carol sola, su amiga no estaba con ella. Estaba en la sección de celulares y allí que me fui, con su larga melena impecablemente peinada y ese jean hiperajustados que marcaban perfectamente su culo. Me puse casi a su lado en la mesa de muestra de celulares . Saqué mi celular y me puse a mirar como interesado en comprar uno , sé que ella me miraba de reojo, viendo mi indecisión y miré a ver si había alguien que me atendiera , pero solo había clientes, ningún responsable que me atendiese.
—Siempre que me hace falta que alguien me asesore, nunca hay nadie. Dije en voz alta para que me oyese Carol
Ella me miró y me sonrió, entendiendo lo que me ocurría, pero no me dijo nada mientras yo seguía mirando los celulares
—Perdona, le dije dirigiéndome a ella, seguro que tú sabes qué tipo de ventajas tiene cada tipo de cel
— sí, es muy sencillo, ¿Me dejas tú teléfono? Su voz era de niña, muy dulce
Se lo dejé, tenía unas manos pequeñas y finas, parecían de porcelana. Miró el teléfono y utilizando el suyo entró en internet y buscó el modelo. Me miró orgullosa y me lo dio y me explico todo con detalle
—sabía que tú me ayudarías, los jóvenes están puestos en estas tecnologías.
No quería que ese primer contacto terminase en ese momento, quería más de ella y pensaba decirle que le invitaba algo por su amabilidad, aunque fue ella quien se adelantó.
—Yo estoy ahorrando para comprarme una, también me hace falta, tengo poca memoria en el teléfono.Bueno por el momento me comprare una carcasa jaja
—Mira, has sido tan amable escoje la que mas te guste
—¿De verdad? Me dijo mostrándome dos ojazos.
—De verdad , elige.
— muchas gracias de verdad.
—Es lo menos que podía hacer por ti y el favor que me has hecho. Anda vamos a las cajas y lo pago.
—No…no hace falta. Puedo ir contigo y pagarlo cuando termines. Me dijo convencida.
—Bien, entonces cuando termine de hacer la compra, ¿te busco?
—Si, siempre estoy por la sección de ropa o de electrónica, es fácil encontrarme.
Hice la compra rápidamente, temía el no poder encontrarla y dejarla sin su preciado regalo, pero cuando casi estaba a punto de acabar su vocecilla me saludó detrás de mí.
—¡Hola!
—Anda, hola, dije alegre, me has encontrado tú a mí.
—Si, me estaba aburriendo, prefiero acompañarte así no te me escapas dijo con picardía echándose a reír.
—No se me ocurriría hacerte eso, seria de ser una muy mala persona. Dije convencido.
—Lo sé, tienes una pinta de buena gente . ¿Sabes? Realmente lo que me pasaba es que me aburria soberanamente. Siempre he venido con mi mejor amiga, pero esta de viaje por los estudios.
—¿Y tú? ¿sacas buenas notas?
—Muy buenas, notables y sobresalientes, nunca he tenido problemas en los estudios.
—¿Y qu estudias ?
—Enfermeria me agrada esa carrera, algunas ya abandonaron creo que no era lo suyo
— eso siempre pasa, no todo el mundo vale para estudiar. Espero que continues y termines
Ya me faltaba poco para acabar las compras , Carol me ayudó en las últimas compras, me ponía cardiaco cuando se empinaba sobre sus pies para alcanzar algo, mostraba ese culito tentador y su cintura, su piel al subirse el polo que llevaba. En otro momento me hacía falta un producto de los estantes inferiores, ella se agachó para agarrarlo dejando la parte baja de la espalda al aire y dejándome ver la parte de arriba de su tanguita blanco, mi pinga iba a estallar dentro de los pantalones.
Ese suplicio gracias a Dios duró poco, si llega a durar más la arrimaba contra los estantes , que buena estaba la chibola . Pagamos y encima ella me ayudó a meter la compra en las bolsas. Una vez todo en orden nos miramos, yo sabía que dentro de una semana nos veríamos.
—Todavía no se tu nombre. yo soy ...
—Yo me llamo Carol.
—Pues Carol, ha sido un placer conocerte, dije a modo de despedida, nos vemos.
—Lo mismo digo, seguro que nos veremos.
Vi cómo se alejaba moviendo su culito con soltura. Se dio la vuelta y me vio allí babeando mirándola, me regaló una sonrisa maravillosa mientras me decía adiós con la mano, se perdió entre la gente y dejé de verla, esa chibola empezaba a convertir en una obsesión para mí...
Todos los fines de semana hiba a un centro comercial que me quedaba de camino al lugar donde me hospedaba .
Ya me conocía a mucha de la gente asidua a ese local, incluso clientes que como yo hacían la compra de la semana ese mismo día, e incluso nos sonreíamos a modo de saludo al cruzarnos.
Ya llevaba fijándome unas cuantas semanas en dos chibolas , maximo les hechaba sus 20 no mas , siempre estaban mirando teléfonos móviles y cosas de informática. Algunas veces las veía mirando ropa incluso probándose zapatos. Vestian casi igual, polos llamativos , leggins ajustadísimos y zapatillas deportivas. A las 2 las vi apetecibles.
Alguna vez me quedaba cerca de ellas haciendo que miraba algo y no podía dejar de mirarlas sin ser descarado. Así me enteré de que la de cabello corto se llamaba Yasmin y la del cabello largo Carol. Esta última es la que me tenía loco, tenía un CULO que según qué pantalones llevaba puestos se me ponia dura con solo verla.
La suerte quiso ponerse de mi parte, un día vi a Carol sola, su amiga no estaba con ella. Estaba en la sección de celulares y allí que me fui, con su larga melena impecablemente peinada y ese jean hiperajustados que marcaban perfectamente su culo. Me puse casi a su lado en la mesa de muestra de celulares . Saqué mi celular y me puse a mirar como interesado en comprar uno , sé que ella me miraba de reojo, viendo mi indecisión y miré a ver si había alguien que me atendiera , pero solo había clientes, ningún responsable que me atendiese.
—Siempre que me hace falta que alguien me asesore, nunca hay nadie. Dije en voz alta para que me oyese Carol
Ella me miró y me sonrió, entendiendo lo que me ocurría, pero no me dijo nada mientras yo seguía mirando los celulares
—Perdona, le dije dirigiéndome a ella, seguro que tú sabes qué tipo de ventajas tiene cada tipo de cel
— sí, es muy sencillo, ¿Me dejas tú teléfono? Su voz era de niña, muy dulce
Se lo dejé, tenía unas manos pequeñas y finas, parecían de porcelana. Miró el teléfono y utilizando el suyo entró en internet y buscó el modelo. Me miró orgullosa y me lo dio y me explico todo con detalle
—sabía que tú me ayudarías, los jóvenes están puestos en estas tecnologías.
No quería que ese primer contacto terminase en ese momento, quería más de ella y pensaba decirle que le invitaba algo por su amabilidad, aunque fue ella quien se adelantó.
—Yo estoy ahorrando para comprarme una, también me hace falta, tengo poca memoria en el teléfono.Bueno por el momento me comprare una carcasa jaja
—Mira, has sido tan amable escoje la que mas te guste
—¿De verdad? Me dijo mostrándome dos ojazos.
—De verdad , elige.
— muchas gracias de verdad.
—Es lo menos que podía hacer por ti y el favor que me has hecho. Anda vamos a las cajas y lo pago.
—No…no hace falta. Puedo ir contigo y pagarlo cuando termines. Me dijo convencida.
—Bien, entonces cuando termine de hacer la compra, ¿te busco?
—Si, siempre estoy por la sección de ropa o de electrónica, es fácil encontrarme.
Hice la compra rápidamente, temía el no poder encontrarla y dejarla sin su preciado regalo, pero cuando casi estaba a punto de acabar su vocecilla me saludó detrás de mí.
—¡Hola!
—Anda, hola, dije alegre, me has encontrado tú a mí.
—Si, me estaba aburriendo, prefiero acompañarte así no te me escapas dijo con picardía echándose a reír.
—No se me ocurriría hacerte eso, seria de ser una muy mala persona. Dije convencido.
—Lo sé, tienes una pinta de buena gente . ¿Sabes? Realmente lo que me pasaba es que me aburria soberanamente. Siempre he venido con mi mejor amiga, pero esta de viaje por los estudios.
—¿Y tú? ¿sacas buenas notas?
—Muy buenas, notables y sobresalientes, nunca he tenido problemas en los estudios.
—¿Y qu estudias ?
—Enfermeria me agrada esa carrera, algunas ya abandonaron creo que no era lo suyo
— eso siempre pasa, no todo el mundo vale para estudiar. Espero que continues y termines
Ya me faltaba poco para acabar las compras , Carol me ayudó en las últimas compras, me ponía cardiaco cuando se empinaba sobre sus pies para alcanzar algo, mostraba ese culito tentador y su cintura, su piel al subirse el polo que llevaba. En otro momento me hacía falta un producto de los estantes inferiores, ella se agachó para agarrarlo dejando la parte baja de la espalda al aire y dejándome ver la parte de arriba de su tanguita blanco, mi pinga iba a estallar dentro de los pantalones.
Ese suplicio gracias a Dios duró poco, si llega a durar más la arrimaba contra los estantes , que buena estaba la chibola . Pagamos y encima ella me ayudó a meter la compra en las bolsas. Una vez todo en orden nos miramos, yo sabía que dentro de una semana nos veríamos.
—Todavía no se tu nombre. yo soy ...
—Yo me llamo Carol.
—Pues Carol, ha sido un placer conocerte, dije a modo de despedida, nos vemos.
—Lo mismo digo, seguro que nos veremos.
Vi cómo se alejaba moviendo su culito con soltura. Se dio la vuelta y me vio allí babeando mirándola, me regaló una sonrisa maravillosa mientras me decía adiós con la mano, se perdió entre la gente y dejé de verla, esa chibola empezaba a convertir en una obsesión para mí...
