En efecto, una cosa es que haya kines que a veeeeces disfruten con algunos clientes en particular, que sí existen, y otra es que puteen por placer. Dudo mucho que exista alguna kine que lo haga por ese motivo, eso sería una contradicción biológica considerando la hiper selectividad de la naturaleza femenina. La motivación es exclusivamente económica. Ningún otro trabajo les daría los mismos réditos.
Y sí, la grandísima mayoría de kines no están contentas con lo que hacen, obviamente, cómo podrían estarlo. Notas que andan en un permanente escapismo al ver sus tiktoks, donde, pese a ser "cariñosas" que medio Lima se ha comido por 50, 100 o 200 soles, publican trends haciéndose las "exclusivas", de "alto valor", que buscan a un "hombre valioso y fiel", etc., como si fueran mujeres normales, cuando no lo son para nada. También lo notas cuando "se retiran" y solo vuelven cuando se les acaba la plata jaja, o cuando se termina su relación con el tío billetudo que quiso "sacarlas de esa vida". Odian lo que hacen. Solo se "olvidan" un poco de la desdicha de ser putas cuando ven el dinero que acumulan y lo que se pueden permitir gracias a él.
Pero ojo, eso no es motivo para victimizarlas ni tenerles más pena de la cuenta. Al final, solo viven las consecuencias de sus decisiones. Como dije en mi primer comentario en este tema, la mayoría de mujeres que pasan necesidades no putean, sino que deciden lucharla como cualquier persona, trabajando en lo que encuentren por ahí, con la explotación laboral y los sueldos miserables que ello implica (eso también es un infierno), saliendo así adelante como pueden y quizá, con esfuerzo y algo de "ayuda divina", lograr algo. Las que toman el camino rápido y "fácil" de la prostitución son un perfil particular de mujeres, no son mujeres normales. Eligen voluntariamente esta ocupación por sus grandes beneficios económicos, aunque a costa de todo lo demás (claramente aquí no estoy incluyendo a las chicas que acaban metidas en esto a base de captación, secuestro, engaños).
Ya ganan muy buen dinero con lo que hacen, más que casi cualquier profesional, sobre todo las frescas que te cobran precio adicional por cualquier tontería como corrida en la cara o incluso chupada de tetas JAJA. No tienes por qué engreírlas (pagar capricho o propinitas como dices) por pena. A menudo ellas, pese a todo lo que ganan, mienten diciendo que les va mal precisamente para que los parroquianos giles y enamoradizos les suelten billetes extra, bajo ilusiones ingenuas. Y cuando verdaderamente le va mal a la kine, suele ser porque es muy bruta financieramente, despilfarra, mantiene a hombres galifardos como su marido/caficho, etc. Hay kines, aunque pocas, que sí tienen cabecita y mientras putean tienen emprendimientos paralelos para forjarse un retiro decente o incluso privilegiado.