Leyendo casi minuciosamente cada post de este famosisimo foro, y viendo algunas descripciones algo (demasiado desviadas) sobre sus encuentros amorosos (supuestos o no?), un pseudo forista pudo ser este sujeto:
Mi amigo taxista, el Chato Matta, llegó al restaurante por su sudadito de perico. "María, ese maldito descuartizador de San Miguel es el prototipo de asesino en serie. El sádico César Cabrera, de 34 años, tenía todos los implementos para despedazar un cuerpo y colocarlos en sacos de yute. Un curtido policía de Homicidios dijo: 'César es un descuartizador en potencia. Tenía todo planificado para comenzar a violar y despedazar a sus víctimas: un inmueble en la concurrida avenida La Marina, donde proliferan discotecas y nigth clubs. Fácilmente pudo introducirse a locales, donde podía pagar para conseguir compañía de féminas, decirles que vivía cerquita y ahorrarse el hotel. El enfermo estaba planificando llevar mujeres a su casa, pero el destino jugó a su favor la noche en que asistió solo a una fiesta de una compañera de trabajo en La Perla, en el Callao. Allí se percató que la víctima, Cintia Hernández, de 19 años, había llegado solita y estaba tomando demasiados cócteles.
A las 3 de la madrugada la vio ebria en el mueble y César se despidió de todos. Su objetivo era esperar afuera con la ilusa intención de que la chibola se retirara sola para abordarla, también veía cómo se despedía la gente de la fiesta. Cuando vio que todos se fueron, menos Cintia, decidió entrar en acción. Tocó el timbre y preguntó por ella. Justo encontró a la dueña de la casa haciendo la limpieza y a la joven durmiendo en el mueble. Les dijo que ella era su vecina y se ofreció a llevarla. La dueña aceptó. Para la policía, esto fue un gravísimo error y una gran irresponsabilidad. El mismo descuartizador dijo ayer a los periodistas en la comisaría que vio en la cara de la dueña ganas de que se llevara a la chica.
Allí, la llevó a su casa, donde vivía con su hermana, una joven con síndrome de Down. Nadie más, pues eran huérfanos. La violó y cuando la joven se levantó y se dio cuenta del abuso, se le fue encima. Allí, César Cabrera la golpeó varias veces con el fierro de sus pesas. Luego le serruchó la cabeza, los pies y las manos. 'Utilicé un cincel y una comba. Cuando me cansaba, descansaba y volvía a golpearla', contó con escalofriante sangre fría. El lunes fue a su trabajo como si nada. Para la policía, César era un potencial violador y asesino, que se equivocó en su primer crimen. 'Si empezaba recogiendo prostitutas callejeras, hubiera aparecido un asesino en serie". Pucha, ese individuo no tiene nada de loco, es un maldito criminal y merece todo el castigo de la ley. Las madres deben cuidar a sus hijas y mandarlas con sus hermanos o amigos de confianza a las fiestas.
(tomado de el Tromercio)