Luego de unos meses de que la negra loca (pero bien que me gustaba como cachaba) desapareciera, volví al hospital, la verdad tenía sentimientos encontrados, a pesar que sabía ya no la iba a ver, de todas formas en el fondo me rondaba en la cabeza la idea del "y qué pasaría si...???", ni modo, eso nunca pasó. Lo que sí pasó fue que mientras estaba en el comedor del cuerpo médico tomando desayuno un domingo temprano luego de una guardia nocturna, vi pasar a Carla, la estudiante de técnica, al parecer ya habría terminado porque estaba trabajando en el hospital mediante un "service" como luego me contaría. Dejé pagado el café y el jugo y me puse de pie para seguirla. Se quedó esperando el ascensor y yo estaba detrás de ella, me acerqué sin hacer bulla y casi con el mentón apoyado sobre su hombro la llamé:
-Hola Carlita...-debo reconocer que usé un tono de voz medio calentón... La pobre dio un salto y pegó un pequeño grito...volteó a verme y me abrazó, yo me quedé cojudo porque la verdad que además del bochornoso incidente en el departamento de hace unos meses atrás, pues no nos conocíamos mucho. Obviamente que estaba buena, delgadita, silueta bien definida, pechos pequeños y respingones y lo que la hacía famosa en los diferentes pisos, su culo, era un culo carnoso, ella era caderona, lo mejor de todo...era paradito, esos culos de repisa, era un culo de libro, nada que ver con los culos que carecen de caderas que acompañen, o que son carnosos pero no son parados...en fin, este era EL culo, digno de bañarlo en bronce y colocarlo en la entrada de algún edificio del estado, en fin.
-Doctor Rubén...cómo está? me asustó, cómo le ha ido? , ya está de vuelta en el hospital?...-a cada palabra que decía la acompañaba una sonrisa, la verdad Carlita era bien risueña, luego con el paso de las semanas me enteraría que era media inocentona también....
-Sí Carlita, ya he regresado, me siento un poco extraño pero todo tranquilo, y tú? ya estás trabajando acá? y por lo que veo, siempre tú tan bella...-No pude evitar lanzarle una mirada para ver cada centímetro del uniforme...y que bien se le dibujaba el rabo...se sonrojó y luego me contó pues lo del service.
Me preguntó por la negra, si sabía lo que había pasado con ella, los rumores de piso, los problemas, las peleas....me contó todo en vez de preguntarme, todo esto me lo contó en un café cerca al hospital, había subido a cambiarse de ropa ya que también salía de guardia.
Nos volvíamos a encontrar cada cierto tiempo, la verdad que no me había nacido el interés por intentar nada con ella ya que los polvos con Andrea no era nada despreciables y luego que ella descubriese el orgasmo vía anal, la verdad el sexo era muy suculento por decirlo de alguna manera.
Un buen día me tocaba entrar de guardia diurna y oh sorpresa en el equipo de técnicas ese día, estaba Carla, la habían puesto de retén y bueno cayó en mis manos, digo en el equipo. Gracias a Dios era feriado, así que la gente recién empezaría a llegar por la noche, las indigestiones luego de la parrillada, los febriles, los dolores en el pecho, los que tosen...todos esperan a que llegué la noche para venir, ¿por qué?, porque durante el día aprovechan el feriado. Así que con todo eso, la guardia estuvo más que tranquila, lo que era un poco rochoso era para mi acercarme a Carlita porque al haber pocos pacientes, la gente estaba bastante atenta a lo que sucedía. Así que le mandé un mensaje de texto:
-Carlita, a la hora de almuerzo vamos a comer acá cerca?. Confirma.
Luego de unos minutos me llega el mensaje -Claro doctor, puedo ir con mis amigas?
Me cagó el plan, ni modo acepté para no ser tan evidente, la verdad había algo que me mataba el cerebro, bueno no algo, era ese rabo.
-Ya Carlita, las espero y salimos en mi carro.
Llegó la hora del almuerzo y bueno fuimos a un bembos, la verdad que éramos 4, así que no salió tan barato, porque por huevón y dármelas de maridón, pagué por todos. Mientras almorzábamos aproveché para tocar a Carla cada vez que pudiese, para pedirle la mayonesa o servilletas, le acariciaba la mano o el hombro o el brazo, pegaba mis muslos a los suyos, al inicio como que sacaba el cuerpo y se ponía roja, luego de un rato ya no le importaba.
Al final quedamos en que las jalaba a todas al salir de la guardia, ellas acababan una hora antes que nosotros así que cuando llegué al carro luego de reporte de guardia, pues en el carro, esperando, solo estaba Carla.
-Oye qué pasó?-le había dado las llaves para que me esperen adentro.
-Nada doctor, sino que ellas tenían apuro, viven lejos-no me miraba de frente.
-Ya pues ni modo niña, te llevo a tu casa, yo voy a ir a tomar algo, ¿o me quieres acompañar?- me miró un poco sorprendida "la cagué", pensé, la verdad lo dije sin otra intención...
-No, doctor, acérqueme al paradero nomás...gracias.
Chessssss...ni modo, caballero nomás.
-Deja de decirme doctor, mi nombre es Rubén, ójala pierdas ese feo hábito.
Sonrió y nos fuimos, igual la iba a llevar a su casa.
-Docto...digo Rubén, ¿es difícil manejar? -Para nada, sólo es cuestión de costumbre y bueno calcular el cambio...mira, pon tu mano aquí....-la hice poner su mano sobre la palanca de cambios y puse mi mano sobre la suya, abrí mis dedos y envolví toda su mano, todo esto sin mirarla directamente, así casual pero bien que la tenía chequeada por el espejo.- Se puso rojísima...así que empecé a explicarle. No se en que momento fue abrió sus dedos y dejó que los míos se entrelazasen con los suyos...ni dje pío, al contrario ni la miraba, pero así sin mirarla con mi dedo pulgar iba acariciando su mano....
-Carlita, en serio no me quieres acompañar?
-No doctor- terminó la frase y sacó su mano...- lo que pasa es que mi enamorado me está esperando...
Fue en ESE mismo MOMENTO en el que empecé a sentir interés, hasta capricho puede decirse, ¿por qué carajos serán así los seres humanos? ah y las pelotas que sólo los hombres son así, porque las mujeres no se quedan atrás.
No dije nada y la dejé en la puerta de su casa, ni me acerqué a darle un beso en la mejilla. Se bajó y se fue.
Como en el hospital todo se sabe, empecé a averiguar sobre ella, sobre su gil, la verdad que tenían desde del colegio juntos, ella venía de una familia bastante modesta que desde hacía algunos años había empezado a tener más holgura económica debido a unos negocios de la madre, el enamorado era un muchacho que tocaba en una banda de música, más que nada para eventos, matrimonios y cosas así, me enteré luego que se paraban peleando porque al parecer ella nunca le había atracado acostarse con él y porque al parecer él pues le había puesto los cuernos en más de una ocasión, todo al mejor estilo de Magaly "sin confirmar".
Pasaron unos dos meses más y empecé a trabajar como asistente, la verdad que cada vez se hacía más difícil acercarme a ese culo, digo a Carlita.
Hasta que un día...
La vi bajar de un auto en la cochera, estaba con el rostro todo rojo y los ojos llorosos, detrás de ella bajó un hombre de unos 26 años, alto para el promedio, contextura mediana, la sujetó del brazo y no la soltaba, era un domingo por la mañana, ella estaba empujándolo con los brazos, llegó el de vigilancia y el muchacho de un empujón lo botó al pobre "Watchman", sabía que iba a lamentarlo y me bajé. Al ver que me acercaba hizo la clásica del matoncito de barrio, se sacó el polo del pantalón y empezó a decirme:
-Oe brother, este no es tu roche así que ni te metas porque pierdes...
Sin contestarle le metí un puntapie en la rodilla que calzó pero P E R F E C T A M E N T E en la rótula, dio un grito de dolor mientras caía arrodillado y con toda la paciencia del mundo me puse detrás de él y le hice un candado, antes que pierda el conocimiento (toma unos 15 a 30 segundos dependiendo de la presión que se ejerza, ojo el truco está en apretar lo suficiente para desmayar pero no tanto como para fracturar la tráquea) la COJUDA de Carla empezó a pedirme que lo suelte, que ya no, que basta...
Dije que lo iba a lamentar porque el imbécil luego puso una queja y una denuncia, la verdad que le agradecí al vigilante porque lo puse como testigo y todo quedó ahí pero ya saben como es la policía acá, en el hospital me pusieron un memo, que no fue a legajo...y una noche encontré mi carro con las puertas rayadas...ni modo
Lo solté y Carla lo ayudó a levantarse, me amenazó el matón, lo mandé a la concha de su madre y me fui. Ese cojudo me saló la guardia.
Una noche salí temprano, el otro asistente llegó antes y me dejó salir antes también, cosas que nunca sucedían, así que ni me cambié. Estoy entrando a mi carro y escucho que me llaman...volteo a ver quien era y Carlita llegaba por ahí. La verdad que verla me ponía de mal humor y no le hice mucho caso.
-Espera Ruben, espera...
-Qué hay Carlita?... Empezó a llorar, me abrazó me dijo que sabía que no debió defender al tipo, que no sabía que pasaba con su vida, que no podía terminar con él y que por qué el agua moja....que se yo...empezó con su rollo existencial mientras me abrazaba y yo ya quería largarme...hasta que...
"Oye huevón, no te das cuenta que la estás tocando?"
Era mi conciencia...XD Empecé a abrazarla, a acariciarla, a decirle que no había problema, que yo la entendía, que sabía lo que era no poder terminar con alguien de años...que estaba en su derecho pero YO JAMAS la trataría así, que yo JAMAS le pondría un dedo encima, que yo SIEMPRE la haría sonreir, que yo SIEMPRE la respetaría como la mujer que es...
Entonces, le agarré el rostro y le dije que no llorase más por favor, que verla así de triste sólo arruinaba su belleza...y así en cada palabra me acerqué...hasta que al llegar casi a sus labios me detuve pero seguía hablando en eso sucedió...ella se acercó y nos besamos...fue un beso bastante significativo pero bien tela la verdad, labios poco abiertos, nada de lengua...poco movimiento de cabeza, me desencanté, para mi, la verdad, si el beso no está a la altura de mis expectativas...me desencanto casi totalmente...luego de unos segundos la pegué más a mi y oh maravilla, ya estaba casi erecto al 100%, así que con toda la conchudez de nuestros congresistas la froté sin dudar, abrió la boca no se si para decir algo pero aproveché y le metí la lengua, no dio pelea, al contrario, la recibió sin problemas y le dio la bienvenida con la suya, fuimos mejorando, como la puerta del carro nos cubría, la sujeté de las caderas y muy sutilmente fui pasando mis dedos por sus nalgas, que delicia, eran firmes, redondas....el beso se prolongó por varios minutos, al punto que sentí esa primera gota de líquido claro asomarse por la punta de mi pene que ya estaba husmeando a la altura de su cintura....
-Vamonos- le dije en el oído, pasando mi lengua al terminar la frase...dio un gemidito y antes que dijese que no, la volví a pegar a mi, era IMPOSIBLE que no sienta mi erección a través del delgado uniforme de cirugía o de su pantalón....
Empecé a manejar por toda la javier prado, sabía a donde la llevaría, porque nica la pensaba llevar a mi departamento, luego del fiasco con Ana, pensé bien así que en cada semáforo que había aprovechaba para plantarle un beso...y acariciar sus muslos.
Así que para evitar que no quisiese entrar a mi depa, bajar del carro y subir las escaleras de un telo...hice lo que cualquiera en mi lugar hubiera hecho...me fui al Morocco, ese telo al cual entras con carro y todo a la habitación. Al entrar ella se veía confundida, gracias mi providencia, tenía mi pequeño maletín de batalla en donde tenía, mis durex, aceite para masajes, lubricante KY, jabones, etc... Al abrirle la puerta dudó en bajar, una vez que puso sus dos pies sobre el suelo, la levanté en peso y la llevé a la cama, la deposité allí con toda suavidad, ella empezó a estremecerse con los besos, ahora ya empezaba a acariciar sus pechos, sus pequeños pechos que resultaron una maravilla. Me acosté a su lado y ella me miraba, sólo estaba en sostén y calzón, me miraba y me dijo algo que me dejó helado:
-Rubén, siempre me has gustado, tan seguro de ti mismo, siempre amable, con todos, con los pacientes, con nosotras, nunca eres de ser prepotente ni creído...desde cuando estabas con Ana, la verdad una vez ella me dijo algo que creo era una mala broma de que te gustaría estar con las dos al mismo tiempo, pero no le creí, tú eres diferente (no sabía si sentirme mal o no...en todo caso opté por el NO), se que ese día hice mal, al defender a mi ex pero fue un reflejo, desde allí nunca me dejó de gritar porque decía que tú y yo teníamos algo, que seguro contigo sí me acostaba y con él no...
-Carlita...-no me dejó terminar me puso la mano en la boca
-Rubén quiero que sepas que no es fácil estar aquí para mi, estoy aquí porque quiero, porque me gustas, porque me atraes, porque me siento segura, protegida (acaso seré toalla higiénica?) y en paz, es por eso que quiero que mi primera vez sea contigo.... Casi me mata la erección, porque a la velocidad del pensamiento arrecho (o sea más rápido que la luz) saqué mi linea y no iba a poder reventarla como estaba queriendo sino más bien que iba a tener que ser muy delicado...pero no pensaba dejar pasar la oportunidad...
-Carlita, sería mentir si negase que me encantas y si tú también lo deseas pues...yo también...
Acto seguido la desnudé por entero y ella no me miraba a los ojos, la puse de pie al lado de la cama, había un espejo del tamaño de la pared entera, empecé a acariciarla. -No tienes de que avergonzarte, tienes un cuerpo bellísimo... lo dije de todo corazón, sus pechos eran pequeños pero calzaban bien en mis manos, pezones marrón claro casi rosados, en punta pero pequeños, cintura bien afilada, vientre plano, caderas contorneadas y para rematar ese trasero de ensueño, puedo decir que ha sido uno de los mejores sino el mejor culo que he taladrado. Empecé a acariciarla allí mismo, de pie, mientras ella veía como mis manos grandes abarcaban sus pechos y abdomen,mis labios pegados a su espalda la hacían temblar mientras mi lengua mojaba la línea media de su cuerpo, al llegar a sus pechos empecé a pasar ligeramente mi lengua y los dos botones adquirieron la dureza de una pequeña piedra, así que en ese punto empecé a succionar con suavidad, sus rodillas flaquearon y se sentó en una de mis piernas, yo aún estaba con la ropa puesta, seguía lamiendo y acariciando, explorando y saboreando, hasta que mis dedos llegaron a su vagina, estaba ligeramente húmeda pero lo que me llamó la atención fue su calor, era un caldero, como era menudita, sin mucho esfuerzo en un solo movimiento la recosté sobre la cama, de perfil al espejo, empecé a besar su boca, su respiración estaba tremendamente acelerada, bajé a su cuello y sin más coloqué mi cabeza entre sus piernas, las abrí delicadamente y soplé sobre sus labios...se estremeció y soltó un gemido, empecé a besar alrededor y ella juntaba sus piernas de nerviosismo, las separaba con delicadeza y luego de pasar mi lengua por el perímetro me detuve un momento y contemplé su almeja, era casi rosada, labios delgados totalmente dentro, era una vagina virginal, delicada, luego ese momento de contemplación hundí mi lengua, la introduje suavemente, paladeé el sabor por unos segundos y luego empecé la danza, mientras mi lengua danzaba Carla empezó a gemir sin vergüenza, sin importarle nada, mi boca continuaba con el festín, la jalé al borde de la cama con su vagina de cara al espejo, acomodé las almohadas en su espalda y le abrí bien una pierna, puse mi rostro de costado sin despegar mi lengua y le ordené:
-Mira... La imagen fue demasiado para ella, su vulva totalmente mojada, mi lengua pegada a ella, sus piernas abiertas...empezó a gemir y rozarse los pezones con sus dedos...se detuvo y se paró, me jaló de la mano y me llevó a la ducha, la abrió, y mientras se entibiaba el agua, me despojó del uniforme, al quedarme solo en boxers, empezó a oler, tocar por encima de ellos...finalmente los sacó y vio mi pinga totalmente erecta, vio que el glande estaba mojado y sin decirme nada se lo llevó a la boca, paso su lengua alrededor y gimió levemente...nos metimos a la ducha y luego de unos minutos de estar sobándonos allí adentro salímos frescos, nos secamos y fuimos a la cama, por el agua ya su lubricación había disminuido pero nuevamente empecé a saborearla, en eso aproveché y al tenerla al filo de la cama, hice que recogiera sus rodillas, casi en posición ginecológica, sujeté con suavidad sus labios vaginales y los hice hacia afuera y hacia abajo levemente y pude contemplar claramente su himen...casi me pierdo y me vuelvo el animal que puedo ser.... -Hoy vas a ser mi mujer....
Acomodé varias almohadas, la llevé al filo de la cama, volví a estimularla con la boca y logré que tenga un orgasmo, al ver que estaba completamente lubricada, empecé a frotar mi glande contra su clítoris, ella gemía con fuerza y finalmente lo puse en posición para penetrarla...
-Espera...espera...no me va a entrar toda...espera espera espera...espe...
Empecé con la penetración, muy lentamente, casi casi como si fuese un rito religioso, sentí la resistencia de su himen y ella cerró los ojos...
-Ahora serás mía Me agaché y le planté un beso, al mismo tiempo mientras nuestras lenguas jugaban empecé nuevamente a penetrarla, empezó a sentir dolor y yo a succionar sus pezones, una vez que se calmó le introduje otro poco, empecé a darme cuenta que la resistencía empezaba a ceder, ella tenía los ojos cerrados y se mordía los labios, hasta que finalmente introduje la mitad de todo mi falo, lo dejé allí inmóvil un buen rato hasta que por la inacción empecé a percibir que la erección perdía firmeza y aproveché para introducir otro poco....
-Estás bien mi amor?
-Sí, Rubén, por favor...así está bien, despacio, ya entró todo?....
-No Carlita, sólo la mitad...
-Queeee???...por favor Rubén...no va a entrar todo
Aproveché para iniciar un vaiven lentísimo, al inicio hubo dolor, luego molestia y luego fue tolerable, así que poco a poco el vaivén tomó otro ritmo, los quejidos se transformaron en gemidos y cerca de 30 minutos después, mi pubis chocó contra el suyo...
-Ya ves que sí te entró??....le dije con un tono de voz sarcástico...
Sonriendo, se le escaparon un par de lágrimas...
-Eres un idiota, siento algo totalmente extraño...
En un vaivén firme pero suave introduje todo mi pene y lo dejé adentro...
-qué sientes?... Gimiendo empezó a hablar..
-No se, me gusta...duele un poco...me gusta...sonará tonto...se siente bien...me siento..no se...la palabra sonará tonta...pero me siento...llena.
Empecé a chupar sus pezones, ella empezó a gemir, me enredó entre sus piernas y el vaivén se hizo un poco más intenso, al ajuste era delicioso, con una mano libre empecé a masajear su clítoris y ella empezó a mojarse más aún. Luego de unos minutos, llegó otro orgasmo para ella y empezó a agitarse, sin dejar de lado la delicadeza aumenté el ritmo y para mi sorpresa, empezaron a llegar uno tras otro, me besaba con fuerza, me mordía los labios, me clavaba las uñas en la espalda, empezó a gritar, quise darle la vuelta pero no se pudo, aún no estaba lista, así que sólo recogí una pierna suya hacia adentro y el roce muchísimo más intenso....no pude más y sin pensar en nada solté una tremenda cantidad de semen, a lo cual ella contestó con un -Por Dios...que rico...se siente caliente....no puedo creer que esta sea mi primera vez... Saqué mi pene lleno de jugos, rastros de sangre y me recosté a su lado, ella se echo sobre mi pecho y empezó a llorar, no de tristeza, me dijo que estaba muy contenta.
Nos quedamos cerca de un día entero en ese sitio...el resto se los cuento luego...
Me voy a almorzar...
Saludos.