SÁBADO CUCARDERO: 05/03/2016
Sabiendo de antemano que Britanny no iba a ir y de que Mitzy no iba a dobletear; decidí enrumbar al local, más por costumbre que por ganas. Este año me he propuesto reducir drasticamente mis gastos en kines: máximo S/ 300 por mes, es decir un par de polvos por mes. Afortunadamente, he cumplido con mi palabra y no me he excedido con el tope que me he impuesto hasta el momento y, para mi suerte, menos ha sido más: pocos, pero buenos polvos en lo que va de año con Mitzy y Sachi en las Cuquis y mi musa que está a 303 km al sur en el Mona Lisa, Daniela. Correspondía entonces una visita para el mes de marzo, pero aún así, más que las ganas de remojar el payaso, primaba en mí las ganas de pasar el tiempo y salir invicto.
Casualidades de la vida, aquellas veces que he ido al local esperando poco, han resultado ser noches inesperadamente buenas en las que aparece una kine que me llama la atención en cuestión de segundos y siempre han sido los sábados. Me pasó en el invierno del 2014 cuando conocí a Dulce y todavía no tenía la demanda que tuvo posteriormente, me pasó también en marzo del 2015 cuando conocí a Soul, y en mayo del 2015 cuando pude ver a la que, a mi juicio, sigue siendo la kine más rica que haya visto en las Cuquis: Naomi. Este sábado hubo sorpresa, no al punto de los casos que he señalado, pero vaya que fue una grata sorpresa.
No pude ver mucho, pues di con una kine que no veía de hace mucho tiempo y me olvidé de ver letreros y kines.
Lo poco que vi fue:
Primer piso: Valery, Maricielo, Mafer, etc.
Segundo piso, Iris, Belén, Jossefyn, Ana, Mercedes, etc.
No pude ver a Sachy ni Zarella.
En verdad fue poco lo que vi porque me crucé con Jessy. La noté menos agraciada, con un gran tatuaje en una nalga y, al parecer con menos silicona en los senos; pero lo anteriormente señalado lo compensó con un polvazo de antología.