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Siguiendo la estela del Bertrand Tavernier de La vida y nada más (1989), Christopher Carion propone un mensaje de paz en unos tiempos caracterizados por la violación de los derechos humanos y la guerra. Para ello recrea un episodio real de la primera guerra mundial en la que unos hombres decidieron olvidar sus diferencias, enterrar juntos a sus muertos, jugar al fútbol, y salvarse mutuamente de los ataques aéreos provenientes de los ejércitos a los que se sirven.
FUENTE WIKIPEDIA
La mirada de Carrion se fija en el teniente francés y alemán que -insinúa el realizador- compartieron sin saberlo una misma mujer, un matrimonio de cantantes de ópera una soprano y un tenor - basado en el cantante Walter Kirchhoff e interpretados con las voces de Natalie Dessay y Rolando Villazón - cuyas voces melodiosas crean el clima propicio para declarar una tregua y que prefieren acabar prisioneros del bando enemigo a permanecer separados, y un sacerdote anglicano que acompaña a sus parroquianos al continente.
Esas horas de confidencias revierten en un cambio de postura en los soldados quienes, en caso, de reanudar las hostilidades acribillarían ya no a masas anónimas de enemigos, sino a rostros amigos.
Su comportamiento es sancionado por los superiores. Los franceses son enviados a vivir el infierno en la Batalla de Verdún y el sacerdote es enviado de vuelta al Reino Unido mientras que el obispo alienta a las tropas para masacrar al enemigo. La panorámica que recoge el momento en el que el sacerdote deposita para siempre su cruz -desertando de su ideal de iglesia- resume el espíritu de un filme donde los grandes ideales patrióticos se diluyen ante el horror de la guerra y la esperanza del resurgir de una nueva humanidad. Muy buen pelicula, totalmente recomendada.
Siguiendo la estela del Bertrand Tavernier de La vida y nada más (1989), Christopher Carion propone un mensaje de paz en unos tiempos caracterizados por la violación de los derechos humanos y la guerra. Para ello recrea un episodio real de la primera guerra mundial en la que unos hombres decidieron olvidar sus diferencias, enterrar juntos a sus muertos, jugar al fútbol, y salvarse mutuamente de los ataques aéreos provenientes de los ejércitos a los que se sirven.
FUENTE WIKIPEDIA
La mirada de Carrion se fija en el teniente francés y alemán que -insinúa el realizador- compartieron sin saberlo una misma mujer, un matrimonio de cantantes de ópera una soprano y un tenor - basado en el cantante Walter Kirchhoff e interpretados con las voces de Natalie Dessay y Rolando Villazón - cuyas voces melodiosas crean el clima propicio para declarar una tregua y que prefieren acabar prisioneros del bando enemigo a permanecer separados, y un sacerdote anglicano que acompaña a sus parroquianos al continente.
Esas horas de confidencias revierten en un cambio de postura en los soldados quienes, en caso, de reanudar las hostilidades acribillarían ya no a masas anónimas de enemigos, sino a rostros amigos.
Su comportamiento es sancionado por los superiores. Los franceses son enviados a vivir el infierno en la Batalla de Verdún y el sacerdote es enviado de vuelta al Reino Unido mientras que el obispo alienta a las tropas para masacrar al enemigo. La panorámica que recoge el momento en el que el sacerdote deposita para siempre su cruz -desertando de su ideal de iglesia- resume el espíritu de un filme donde los grandes ideales patrióticos se diluyen ante el horror de la guerra y la esperanza del resurgir de una nueva humanidad. Muy buen pelicula, totalmente recomendada.

























