Si bien nadie esperaba una goleada de tal magnitud, lo cierto es que lo más previsible era una derrota de Brasil. Es sencillo, solo basta con analizar bien los partidos, los equipos y los jugadores dejando de lado apasionamientos a veces inútiles.
Brasil no tenía equipo para pelear la Copa Del Mundo, y a esa conclusión llegue incluso desde que el año pasado cuando ganó la
Copa Confederaciones prescindiendo de algunos jugadores históricos.
Y hoy esta falta jerarquía y de jugadores quedo demostrada rotundamente haciendo inexplicable que
Scolari dejará afuera a tipos como
Ronaldinho o
Kaká, que quizás estén transitando sus últimos meses como profesionales pero así y todo son sideralmente más que los impresentables
Hulk, Fernandinho ó
Fred por ejemplo. Una lástima por el país futbolero Brasileño que nuevamente no puede celebrar un título mundial jugando en casa pero sinceramente no tenía como. En primera rueda no le gano a ningún rival importante, mereció perder con
Chile en Octavos y solo ante
Colombia insinuó momentos un buen juego pero más fue el peso de la camiseta lo que intimido a los de
Pekerman.
Lo de hoy fue una hermosa masacre consumada por una selección de
Alemania excepcional y yo como amante del fútbol disfrute cada gol y todo el partido. Señores simpatizantes de Brasil, el fútbol está por encima de todo, hoy Alemania fue una sinfonía futbolera que todo amante de este hermoso deporte debe disfrutar por siempre.
“La alegría no es solo Brasileña” decía el gran
Charly García y es cierto. Y habría que agregar que el fútbol bien jugado y los festejos no son exclusivos de los brasileños. ¡Viva el fútbol!
El Malo