Regrese al Safari para experimentar lo que provocaria en mi una ausencia, y pensar algunas cosas mas, las chicas ingresaban una por una a firmar el cuaderno de asistencias, me ubique en una mesa y pedi una cerveza y recorde lo que cito HSP: "Cercano el final, como pelicula uno empieza a ver fragmentos de la vida de cofrade en un segundo".
En escenario Venus ejecutando su baile. Luego Jessica y luego Alondra, recorde los tiempos en que el cofrade interno ya casi muerto osaba clasificarlas al observar detenidamente por dias los comportamientos y actitudes, pero quienes somos para clasificarlas? realmente podemos saber por aproximacion quienes realmente son ellas? o hay que esperar comportamientos pronunciados para atrevernos a diferenciarlas o simplemente dejarnos llevar por la logica o el tiempo. Senti tranquilidad de haberme dado cuenta de algunos errores a tiempo y de haberlos corregido en su momento.
Deje de observar a las bailarinas y me concentre en las ficheras de al fondo descansando por la ausencia de clientes. ¿Cual habra sido ese motivo que justifico la entrada a este submundo? Necesidad, desesperacion y ¿Cual habra sido esa fuerza que les hizo quedarse? Costumbre?
Recorde las palabras de una amiga fichera que se perdio en el tiempo: "Nosotras vemos el mundo de una manera muy diferente a la que una chica normal lo haria, nosotras somos en la vida real muy diferentes de lo que somos aca, aca somos un personaje creado por nosotras mismas, aveces mentimos, aveces engañamos, aveces actuamos y fingimos, solo somos nosotras mismas cuando nos enamoramos, es por eso que luchamos por nunca ser nosotras mismas".
Todo este tiempo senti la seguridad de que para toda regla siempre hay una exepcion y siempre aposte en la existencia de esa persona unica, con la suficiente fuerza para romper esa regla.
¿Quienes son peores personas ellas que entraron a este mundo de momentos comprados e ilusiones creadas o nosotros que al pagar por un trago hacemos que este mundo sea posible y sobreviva? Quiza nosotros.
Me voy convencido que las princesas existen y que no nos transforman con un beso sino simplemente rompiendo esa regla con exepcion, simplemente siendo ellas mismas.