ositofogosito
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Esto me sucedió en Cajamarca ya hace varios años. Estaba aburrido una mañana por los Baños del Inca, cuando veo a un par de hembras que contrastaban con todas las chicas que había en la zona. Una de ella era alta, blancona, de cabello largo, bien formada de unos 23 años, la otra era una chata morena, recontra tetona de casi la misma edad que su amiga. Ambas con ropa bien ajustada como si compitieran entre ellas para llamar la atención. Las seguí algunos metros y se sentaron en una banca. Yo, para no llamar la atención, me senté en una banca contigua mirandolas de vez en vez, pero no tan solapamente que ellas notaron que las veía. Para esto llegó un micro y se subieron en él, cosa que yo tambien hice. Lamentablemente no conozco muy bien Cajamarca y ya me había pasado de mi paradero así que no tuve mas remedio que bajarme.
Por la tarde, me doy una vuelta por el tontódromo (lease Plaza de Armas) y las veo a las dos conversando con un patín, yo pasé cerca de ellas y la chata que me ve y me sonríe, sin embargo, yo seguí de largo pensando que se encontrarían con mas patas para salir.
En mi segunda vuelta por el tontódromo las veo solas y me acerco. Ellas me sonrien y nos ponemos a conversar. Despues de la cháchara me dicen que se van a su depa al que les ofrezco acompañarlas y ellas aceptan. Llegando, el machete de la alta nos alcanza y se pone a discutir con ella por huevadas que no vienen al caso contar. El asunto es que la chata y yo nos quedamos fuera, sentados en la escalera. Entre floro y floro, ella me empieza a "leer las manos" lo que aprovecho para no soltarla y poco a poco mi mano caia sobre sus muslos, debajo de la mano de ella. Conversamos otro poco más y la invito a la disco, lo cual aceptó. Quedamos en encontrarnos a las 9 de la noche en la Plaza de Armas.
Cual sería mi sorpresa cuando nos encontramos mas tarde al verla en una mini infartante, dejando ver unas patazas y un culo super redondo, además de traer un top super pegado que dejaba adivinar la enormidad de sus pechos. Tenia una casaquita de cuero, pero eso no lograba evitar que la imaginación vuele.
Fuimos a un disco "El Duende" que no sé si aun existe. No había mucha gente por que era día de semana y empezamos con algunos tragos, unos bailecitos y luego los infaltables lentos que aprovechaba para pegarla a mi cuerpo hasta que la sensualidad nos ganó a ambos y nos empezamos a pegar unos chapes super hambrientos; yo mientras tanto aprovechaba y la cogía de las nalgas cubierto por la oscuridad del local y la poca gente que había. Sin embargo, mi mente estaba en agarrarla de esas tetasas y hacer la mía, cosa que no pude en la disco. Salimos como a las 3 de la mañana y ella me dice que no podía regresar al depa porque su amiga seguro que estaba con el montaner.
"No hay problema" le digo, vamos al hotel donde estoy alojado y pido un cuarto para ti. Ella de buena gana aceptó y chapando todo el camino llegamos al telo, donde pedí mi llave y la llevé a mi habitación.
Ya en el cuarto, no me dejó prender la luz, disque por verguenza y me asignó un lugar en la cama donde se supone que íbamos a dormir. Hizo que me voltee para no verla, y se metió a la cama. Yo me quité la ropa y me quedé solo en calzoncillos, luego de eso me metí al lado de la cama que ella me había asignado. Ella de espaldas a mi, se hacia la que iba a dormirse y cuando intenté acercarme me rezondró para que me duerma. En la media oscuridad del cuarto, logré ver la falda, el sosten y las medias de nylon encima de la silla y luego comprobé que ella se habia quedado solo en top y calzón.
Entonces la abracé por la espalda y empecé a besar su cuello con lo que la sentía estremecerse y dejar de rechazarme; poco a poco fui subiendo las manos hasta que al tocar sus pechos noté que sus pezones ya estaban en guardia esperando ser tocados.
Conforme empezaba a sentir mis manos, iba pegando sus caderas a mi amiguito que ya no podía de lo duro que estaba. Le saque el top y ella, dándose la vuelta me dio unos chapes que encendieron aun más la lujuria que ya tenía. Me sacó la truza y ella tambien se sacó el calzoncito montándose encima mio. Me pidió un condón que yo tenía convenientemente cerca a la cama, me lo colocó como toda una experta y se lanzó a cabalgar encima mío. Imagínense el bamboleo de esas tetas mientras esta amazona morena cabalgaba a placer.
Logré sentarme un poco y empecé a lamerle las tetas, a morderlas suavemente y ella jadeaba como loca, mientras que empujaba más mi cabeza hacia sus tetas, sin dejar de cabalgar encima mio. No sé cuanto tiempo estuvimos así, pero fue muy difícil hacer que se bajada de allí. Luego de una primera vaciada, ella seguía moviéndose y seguía gimiendo. Llegaba al orgasmo y despues de algunos besos completamente sexuales, sin descabalgar, empezaba nuevamente a moverse. Incluso, con el amiguito en posición de descanso le provocaba unos orgasmos tan fuertes que por un momento pensé que fingía. Ya con la experiencia me di cuenta que el solo roce del pene con el clítoris puede ser suficiente (para algunas mujeres) para llegar al orgasmo. Nunca había estado con una mujer que gozara tanto del sexo y sobre todo que conociera tan bien como llegar a satisfacerse ella misma.
Esa noche amaneció con ella encima mio y mi amiguito hecho un chisguete usado de pasta dental.
Lamentablemente yo tenía que dejar Cajamarca esa mañana pero hubo posteriores encuentros, cada cual mas caliente.
Si te gustó el relato, agradece.
Por la tarde, me doy una vuelta por el tontódromo (lease Plaza de Armas) y las veo a las dos conversando con un patín, yo pasé cerca de ellas y la chata que me ve y me sonríe, sin embargo, yo seguí de largo pensando que se encontrarían con mas patas para salir.
En mi segunda vuelta por el tontódromo las veo solas y me acerco. Ellas me sonrien y nos ponemos a conversar. Despues de la cháchara me dicen que se van a su depa al que les ofrezco acompañarlas y ellas aceptan. Llegando, el machete de la alta nos alcanza y se pone a discutir con ella por huevadas que no vienen al caso contar. El asunto es que la chata y yo nos quedamos fuera, sentados en la escalera. Entre floro y floro, ella me empieza a "leer las manos" lo que aprovecho para no soltarla y poco a poco mi mano caia sobre sus muslos, debajo de la mano de ella. Conversamos otro poco más y la invito a la disco, lo cual aceptó. Quedamos en encontrarnos a las 9 de la noche en la Plaza de Armas.
Cual sería mi sorpresa cuando nos encontramos mas tarde al verla en una mini infartante, dejando ver unas patazas y un culo super redondo, además de traer un top super pegado que dejaba adivinar la enormidad de sus pechos. Tenia una casaquita de cuero, pero eso no lograba evitar que la imaginación vuele.
Fuimos a un disco "El Duende" que no sé si aun existe. No había mucha gente por que era día de semana y empezamos con algunos tragos, unos bailecitos y luego los infaltables lentos que aprovechaba para pegarla a mi cuerpo hasta que la sensualidad nos ganó a ambos y nos empezamos a pegar unos chapes super hambrientos; yo mientras tanto aprovechaba y la cogía de las nalgas cubierto por la oscuridad del local y la poca gente que había. Sin embargo, mi mente estaba en agarrarla de esas tetasas y hacer la mía, cosa que no pude en la disco. Salimos como a las 3 de la mañana y ella me dice que no podía regresar al depa porque su amiga seguro que estaba con el montaner.
"No hay problema" le digo, vamos al hotel donde estoy alojado y pido un cuarto para ti. Ella de buena gana aceptó y chapando todo el camino llegamos al telo, donde pedí mi llave y la llevé a mi habitación.
Ya en el cuarto, no me dejó prender la luz, disque por verguenza y me asignó un lugar en la cama donde se supone que íbamos a dormir. Hizo que me voltee para no verla, y se metió a la cama. Yo me quité la ropa y me quedé solo en calzoncillos, luego de eso me metí al lado de la cama que ella me había asignado. Ella de espaldas a mi, se hacia la que iba a dormirse y cuando intenté acercarme me rezondró para que me duerma. En la media oscuridad del cuarto, logré ver la falda, el sosten y las medias de nylon encima de la silla y luego comprobé que ella se habia quedado solo en top y calzón.
Entonces la abracé por la espalda y empecé a besar su cuello con lo que la sentía estremecerse y dejar de rechazarme; poco a poco fui subiendo las manos hasta que al tocar sus pechos noté que sus pezones ya estaban en guardia esperando ser tocados.
Conforme empezaba a sentir mis manos, iba pegando sus caderas a mi amiguito que ya no podía de lo duro que estaba. Le saque el top y ella, dándose la vuelta me dio unos chapes que encendieron aun más la lujuria que ya tenía. Me sacó la truza y ella tambien se sacó el calzoncito montándose encima mio. Me pidió un condón que yo tenía convenientemente cerca a la cama, me lo colocó como toda una experta y se lanzó a cabalgar encima mío. Imagínense el bamboleo de esas tetas mientras esta amazona morena cabalgaba a placer.
Logré sentarme un poco y empecé a lamerle las tetas, a morderlas suavemente y ella jadeaba como loca, mientras que empujaba más mi cabeza hacia sus tetas, sin dejar de cabalgar encima mio. No sé cuanto tiempo estuvimos así, pero fue muy difícil hacer que se bajada de allí. Luego de una primera vaciada, ella seguía moviéndose y seguía gimiendo. Llegaba al orgasmo y despues de algunos besos completamente sexuales, sin descabalgar, empezaba nuevamente a moverse. Incluso, con el amiguito en posición de descanso le provocaba unos orgasmos tan fuertes que por un momento pensé que fingía. Ya con la experiencia me di cuenta que el solo roce del pene con el clítoris puede ser suficiente (para algunas mujeres) para llegar al orgasmo. Nunca había estado con una mujer que gozara tanto del sexo y sobre todo que conociera tan bien como llegar a satisfacerse ella misma.
Esa noche amaneció con ella encima mio y mi amiguito hecho un chisguete usado de pasta dental.
Lamentablemente yo tenía que dejar Cajamarca esa mañana pero hubo posteriores encuentros, cada cual mas caliente.
Si te gustó el relato, agradece.
