Crónicas del Placer Termine cogiendome a mi ex suegra (17 Viewers)

Excelente cofra
 
excelente relato, usted hizo posible el de la lagartija: con la madre y la hija.
felicidades
 
El último no se entendió mucho... Cuida tu ortografía bro
 
segumos y disculpen pero no pude editar mi anterior publicacion
Después de que me dijo eso, me perdí en la excitación y las ganas de correrme dentro de ella, así que le empecé a dar con más fuerza. Aguantadora la tía, estaba golpeándole literalmente; hacía sonar como palmadas chocando ese culote. Cuando pensé que ahí acabaría, ella me dijo: "Un momento, espera, quiero ver cómo te corres". No le entendí; se volteó, se puso al filo de la cama y me guio la verga a su anito. Así, con las piernas arriba, le encajaba hasta donde podía y ella me miraba y me mandaba besos; me decía: "Párteme toda, soy tuya". Aceleré y me corrí dentro de su culo apretando, y ella gritaba: "¡Rico, papi, rico, dameeeeee!".

Caí rendido, feliz, excitado. Hermoso regalo me dio la seño; no podía más, pero me jaló hacia ella y me besaba diciéndome: "Mi culo es solo tuyo, cuando lo quieras solo pídemelo y te lo daré". Me fui a ducharme porque, de todas maneras, sudé y me limpié bien. Ella vino detrás mío desnuda también a lavarse; aproveché para besarla y meterle mano lavándole ese culote que ahora era exclusivo de mí. Luego pasamos a secarnos e ir a la cama a dormir abrazados, cansados.

Me desperté como a las 7:00. Ahí estaba ella desnuda con ese culote y yo con una erección mañanera, así que tomé el lubricante del velador donde estaba y me lo embadurné en la verga y, con suavidad, un poco en su culo. Poco a poco se la metía; ella se despertó con la sorpresa de que tenía mi verga de nuevo en su culo. Me dijo: "Duele un poco, espera papi", pero yo solo quería correrme y llenarle de leche ese culote, así que poco a poco empecé a bombear más y más. Ella ya no dijo más, solo empezó a gemir de gusto mientras la acomodé en perrito; la palmeaba y aceleraba. Solo pensaba en su culo lleno de leche y ella gemía pegando su cara en la almohada. Aguantadora la tía, y me vine con todo. Ya tranquilo, la tía me dijo: "Vamos a la ducha que todavía quiero darte más regalos". No le comprendí, pero en la ducha, mientras nos lavábamos, ella me dio una mamada de 20 minutos hasta que despertó de nuevo a mi verga y me pidió que se la encajase en su ****** y que la llene de leche.

Ni corto ni perezoso, así parada, levantándole una pierna, le metí la verga y ella me besaba. Estábamos excitados y ella solo me hacía chuparle las tetas mientras decía: "Dame todo, amor, tu leche la quiero dentro". Ya no podía más con tanta arrechura y la llené; cuando sintió que la llenaba, se hizo hacia atrás viniéndose y apretando mi verga con fuerza, como si su vagina tratara de arrancarme la verga. Qué rico se sintió. Terminamos con cuidado, la ayudé a secarse y nos tiramos en la cama. Puso la tele y, mientras estábamos ahí hablando de varios temas, ella estaba con mi verga en su boca como si fuese un dulce, riendo y besando las bolas. Qué insaciable mujer.

Estuvimos así hasta que consiguió que se parara; me hizo una mamada y, ojeroso por no dormir bien pero felices, salimos a las 10:00 aprox. a buscar qué comer para luego regresar a hacer maletas y regresar a Tarma, ya que el plan del viaje era coger y reventarle ese ano que me gustaba mucho. Mientras volvíamos al terminal, compró esa bebida afrodisíaca y me dijo: "Para que me cumplas completo". Volvimos durmiendo en el carro. Llegamos como a las 4:00 a Tarma; de inmediato sacamos el resto de sus cosas de la casa de su familiar, arreglamos un poco y salimos a las 8:00 hacia Huancayo. Fuimos descansando hasta llegar. La llevé a mi cuarto. Me había escrito su hija y le había estado contestando suavemente y, a la vez, ella también diciéndole que vendría lunes temprano. Habíamos comprado algunas cosas para que lleve la hija. Me dijo que le hubiese dejado las llaves para que me espere en mi cuarto y que traería lubricante; le dije que volvería el martes y ahí le esperaría, en la noche llegaría ella. Me dijo "ok" y bueno, llegamos a Huancayo a eso de las 10:00 de la noche. Buscamos algo de cenar y la seño me dijo: "Vamos a tu cuarto que hoy es nuestro último día y te aprovecharé esa pinga a mi gusto".

No podía caber de felicidad. Ni bien entramos, sin más preparativo, le bajé el calzón y, agachándola, le metí la verga y repetimos todo lo de la selva con anal incluido hasta el amanecer. Despertamos temprano, cansados, felices. La ayudé a llevar sus cosas, a buscar taxi y, antes de salir, me bajó el pantalón, me dio una mamada con besos en las bolas y se fue mientras llamaba a su hija diciendo que ya iba a su casa.
 
segumos y disculpen pero no pude editar mi anterior publicacion
Después de que me dijo eso, me perdí en la excitación y las ganas de correrme dentro de ella, así que le empecé a dar con más fuerza. Aguantadora la tía, estaba golpeándole literalmente; hacía sonar como palmadas chocando ese culote. Cuando pensé que ahí acabaría, ella me dijo: "Un momento, espera, quiero ver cómo te corres". No le entendí; se volteó, se puso al filo de la cama y me guio la verga a su anito. Así, con las piernas arriba, le encajaba hasta donde podía y ella me miraba y me mandaba besos; me decía: "Párteme toda, soy tuya". Aceleré y me corrí dentro de su culo apretando, y ella gritaba: "¡Rico, papi, rico, dameeeeee!".

Caí rendido, feliz, excitado. Hermoso regalo me dio la seño; no podía más, pero me jaló hacia ella y me besaba diciéndome: "Mi culo es solo tuyo, cuando lo quieras solo pídemelo y te lo daré". Me fui a ducharme porque, de todas maneras, sudé y me limpié bien. Ella vino detrás mío desnuda también a lavarse; aproveché para besarla y meterle mano lavándole ese culote que ahora era exclusivo de mí. Luego pasamos a secarnos e ir a la cama a dormir abrazados, cansados.

Me desperté como a las 7:00. Ahí estaba ella desnuda con ese culote y yo con una erección mañanera, así que tomé el lubricante del velador donde estaba y me lo embadurné en la verga y, con suavidad, un poco en su culo. Poco a poco se la metía; ella se despertó con la sorpresa de que tenía mi verga de nuevo en su culo. Me dijo: "Duele un poco, espera papi", pero yo solo quería correrme y llenarle de leche ese culote, así que poco a poco empecé a bombear más y más. Ella ya no dijo más, solo empezó a gemir de gusto mientras la acomodé en perrito; la palmeaba y aceleraba. Solo pensaba en su culo lleno de leche y ella gemía pegando su cara en la almohada. Aguantadora la tía, y me vine con todo. Ya tranquilo, la tía me dijo: "Vamos a la ducha que todavía quiero darte más regalos". No le comprendí, pero en la ducha, mientras nos lavábamos, ella me dio una mamada de 20 minutos hasta que despertó de nuevo a mi verga y me pidió que se la encajase en su ****** y que la llene de leche.

Ni corto ni perezoso, así parada, levantándole una pierna, le metí la verga y ella me besaba. Estábamos excitados y ella solo me hacía chuparle las tetas mientras decía: "Dame todo, amor, tu leche la quiero dentro". Ya no podía más con tanta arrechura y la llené; cuando sintió que la llenaba, se hizo hacia atrás viniéndose y apretando mi verga con fuerza, como si su vagina tratara de arrancarme la verga. Qué rico se sintió. Terminamos con cuidado, la ayudé a secarse y nos tiramos en la cama. Puso la tele y, mientras estábamos ahí hablando de varios temas, ella estaba con mi verga en su boca como si fuese un dulce, riendo y besando las bolas. Qué insaciable mujer.

Estuvimos así hasta que consiguió que se parara; me hizo una mamada y, ojeroso por no dormir bien pero felices, salimos a las 10:00 aprox. a buscar qué comer para luego regresar a hacer maletas y regresar a Tarma, ya que el plan del viaje era coger y reventarle ese ano que me gustaba mucho. Mientras volvíamos al terminal, compró esa bebida afrodisíaca y me dijo: "Para que me cumplas completo". Volvimos durmiendo en el carro. Llegamos como a las 4:00 a Tarma; de inmediato sacamos el resto de sus cosas de la casa de su familiar, arreglamos un poco y salimos a las 8:00 hacia Huancayo. Fuimos descansando hasta llegar. La llevé a mi cuarto. Me había escrito su hija y le había estado contestando suavemente y, a la vez, ella también diciéndole que vendría lunes temprano. Habíamos comprado algunas cosas para que lleve la hija. Me dijo que le hubiese dejado las llaves para que me espere en mi cuarto y que traería lubricante; le dije que volvería el martes y ahí le esperaría, en la noche llegaría ella. Me dijo "ok" y bueno, llegamos a Huancayo a eso de las 10:00 de la noche. Buscamos algo de cenar y la seño me dijo: "Vamos a tu cuarto que hoy es nuestro último día y te aprovecharé esa pinga a mi gusto".

No podía caber de felicidad. Ni bien entramos, sin más preparativo, le bajé el calzón y, agachándola, le metí la verga y repetimos todo lo de la selva con anal incluido hasta el amanecer. Despertamos temprano, cansados, felices. La ayudé a llevar sus cosas, a buscar taxi y, antes de salir, me bajó el pantalón, me dio una mamada con besos en las bolas y se fue mientras llamaba a su hija diciendo que ya iba a su casa.
BUEN RELATO ESPERAMOS LA CONTINUACION DEL RELATO....
 
Uyyy qué rica experiencia, y como sigue la historia con la hija y la madre, se las sigue culeando a las 2
 
Continúe el relato cofra. Está interesante.
 
Que buen relato
 
Excelente relato
 

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