De esta dama que no es venezolana sino colombiana ( nació allí pero radicó mas en el país de Koryna Rivadeneyra), la conocí en el 2018. Una tarde llegando a la 1 pm a almorzar, me sorprende ver al lado de mi madre a dos extrañas, a su hija de ese entonces (18 años) y ella de 56, año mas o menos y las mire con extrañeza ( no se si mal o feo pero sorprendido) y se presentan, no hice caso. Pero ya en el 2019 ( se perdió varios meses como muchas chachas desde que yo era muleque-70s) y bueno, allí me dejó turuleco cuando lavó el baño del 2 piso y giro para mirar bien y su rabote en un jean verde bien al cohete me dice si señor, y yo no supe que responder.
Desde esa fecha me la puse en la cabeza, me dije porque mela antes no la empeloté y ahora que estrategia utilizar, apelé a lo clásico ( lo que yo hice y hago) regalarle algo, esta vez fue un hilo, coincidió con su cumple y pese a su desconfianza, aceptó y fue el inicio de algo rico, loco, goloso y de buena tiradera.
Todo iba bien, dejó sus cosas habituales( ir a la iglesia, hacer deporte y dedicarse a sus hijas aunque mayores) y salíamos entre semana un día por semana cuando retornaba yo del laburo y cada domingo hasta casi las 6 pm desde las primeras horas de la mañana. Sabía hacer grandes mamadas y besar, lamer, morder y utilizar su lengua. No solo fue sexo, fue casi relación que supuestamente la pandemia me la alejó así como la deuda que le tuve de 60 lucas.
Se destaca su predisposición para el matatire, no pedirme jamás un sol y saber escucharme, pero no cuadraba que el celular lo usaba su hija menor y que ciertas respuestas mensajes no se parecían a su trato en persona. En fin, solo recuerdos y ojala vuelva porque es buen polvorete garantizado.
PDTA: cuando llegaba a las 6 am a limpiar la jato, antes me metía al baño del primer piso y me daba un oral, venía en vestido, se alzaba y le encantaba sentarse en mi cara......Siempre bien razurada, limpia, olorosa y como se prendía como chupón cuando se es infante.
