Mishel y la triada amorosa

ZergLurker

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Esta es una historia de amor y desamor, de encuentros causales, de historias que al final se entrelazan en un romance y que se desvanecen en una desilusión. Es la historia de Mishel, su vida, su lujuria, su cambio de rumbo.

I.
MISHEL

Toda historia tiene un contexto y este era el de Mishel, una señora de 33 años , delgada , 1.65m, figura esbelta, piernas formadas , senos ya maduros resultado de ya ser casada y con 2 niños. Su carácter era atento, jovial, alegre y muy muy carismática. Su esposo, un ingeniero de minas que se ausentaba mes a mes por periodos largos a causa del trabajo, por lo que ella buscaba siempre un refugio emocional para llevar sus días, ese refugio eran sus padres, el señor Juan, un anciano que había dedicado toda su vida a la minería ilegal, y su mama Milagros, una seguidora de los testigos de jehová. Mishel siempre se crio bajo los preceptos de la religión y buenas costumbres, no era de una familia adinerada pero dentro de lo que papá ganaba en las buenas épocas de la minería, lograron subsistir modestamente dentro de la ciudad. Tuvo pocos enamorados a causa de la imposición religiosa en casa y que no decir, muchas ganas de conocer su sexualidad desde muy joven. Ya con 25 años, conoció a su actual esposo, al que llamaremos Fredy, un joven igual que ella, con bastantes ansias de comerse al mundo y por que no, a sus mujeres, hábito que desarrollo silenciosamente como un hobbie luego de tantos trabajos en diversas minas del país, en medio de asentamientos silenciosos, alejados del bullicio de la ciudad, y llenos de lujuria nocturna que necesita ser saciada. Y es así como Mishel un día lluvioso de aquellos, luego de chismosear en el celular de su esposo, encuentra mensajes y fotos con una tal “Jania” , amiga íntima de su esposo, hasta el momento desconocida ,por Mishel. El shock fue tremendo, y es que por mucha devoción a dios y apego religioso, nada ni nadie te prepara para algo así. Claro esta que ella ya tenia sus dudas y pocos aciertos a causa del cambio de estado de animo frecuente de su esposo: la apatía, el desgano, el rechazo en la cama, era algo que ella notaba con ya frecuencia desde hace poco. Se quedo pensando, confrontar a su esposo o no decir nada. Total, ya con dos pequeños hijos , quien podría recibirla bajo un marco social donde ser madre soltera era casi discriminatorio… pensó. Decidió callar. Pensó que se lo merecía puesto que hacia unos dos años había engañado a esu esposo con un joven y apuesto mecánico, algo que llevó a sus padres a dejarla de lado a causa de sus conceptos religiosos.

JANIA

El némesis de Mishel, 37 años, madre soltera, morena , cabello castaño pintado crespo , senos 38C, delgada, con buenas caderas anchas, aficionada al licor y al cigarro. Le gustaba el sexo fuerte y aparentar que era una dama. Ya llevaba un hijo adolescente que le recordaba siempre la vida desenfrenada que llevo en su juventud. Ella al igual que Mishel y como casi todo el pueblo en donde se origina esta trama, habían estudiado en colegio de las monjas, el más renombrado, el más conocido. Y, bajo aquellos estándares cristianos de no hacer el daño al prójimo y de guardar recato en la calle (Claro, aunq en la intimidad sea todo distinto) Jania conoció a Fredy en una reunión de ex alumnos, ella, como siempre por su personalidad alaracosa, fue el alma de la fiesta, y eso gusto a Fredy. Para esas épocas el aun no desposaba a Mishel, y Jania prácticamente se convirtió en su amante preferida de aquellas noches de jóvenes. La amistad se formó ahí, hace tiempo, para muchos, hace poco según Mishel.


Y fue pues que luego del mensaje descubierto en el celular de Freddy, este decide comunicarse con Jania mientras iba camino al trabajo , dejando sus problemas familiares en situación inconclusa:

-Alo?. Jania?...
-Hola… recién despierto, perdona
-Te dije que no me escribieras, mi esposa se dio cuenta y me armó el lio..
-Ay no me jodas, esa es una loca, dile que no es nada …
-Se puso peor, no deja de hacerme la vida imposible, … porque no pudiste esperar?..
-Cuando vienes?
-No se si podré verte ahora, ¿puedes?, estoy de subida a la mina, tuve que volver antes, no soporto estar en casa
-Si huevon, toda la vida lo mismo, pero nada de dejarla…
-Llego hoy en la noche, estoy en camino hacia allá, necesito conversar contigo y de paso relajarme un poco.. no puedo llegar así a la mina, podemos hacer algo?
-Ven nomas, te espero con un vinito para empezarla…
.-Ya listo mi loquita, ahí te llego..

Fredy llego a corte de las 10:30 pm, luego de surcar carreteras mojadas y nieblas heladas, con el ímpetu de relajarse y pasar una noche con su amante que lo esperaba, refugio que siempre ha usado para salir de los malos días que tenía con su esposa.

Identifico el intercomunicador en la puerta del edificio, estaba medio roto, seguramente algún vándalo quiso hacer de las suyas…Tocó el 508, lugar donde el nuevo nido de lujuria y amor se abria a sus animos.

- Jania?, ya llegue.. abres?
-Ya estaba por irme a dormir, pasaaa

Se abrió la puerta de fierro fundido, que databa casi de la época de los 80, con poco mantenimiento y muchas historias que contar, Fredy cargo su maleta y subió a rastras por la escalera. 5 pisos. El ultimo suspiro para una noche de copas, una loche de loca.

Jania abrió la puerta, estaba con un camisón de algodón, que dejaba ver sus voluptuosos 38C bien marcados, con una coleta en la cabeza, que recogía su cabello ondulado, dejando expuesto su cuello, aquel cuello que al tocarlo generaba siempre en ella un gemido tal cual estuvieras penetrándola.

-Por favor recíbeme bien, ni un besito me has dado, estas enojada=?
- ya me iba a dormir, te espere hasta las 10 y ya había empezado a tomar el vino, pensé q no llegabas - bosteza - deja tus cosas ahí - señala el sillón unipersonal-
.-bah. Tanto viaje por las puras no va ser ah… ya a ver donde esta el vino?
-Esta en el refrigerador, ya esta abierto
-Que estabas mirando?- se fija en el televisor, donde daban una película de terror por el canal 4-
-Una película aburrida…
-Ven mejor entramos en calor, quiero hacerte el amor… - la jala del brazo y la agarra por la cintura-
-Ay! .. pero al menos date una ducha estas todo cochino por el viaje
-
Y q tal si nos bañamos los dos…
-mmm no se, mejor te espero en la cama… -se pone a caminar dirigiéndose a la habitación ,

Su camisón dejaba a la vista sus piernas delgadas, y sobre todo las caderas, que, de espaldas, hacían alucinar al mas puritano ser, de como se vería en 4 .

Fredy se mordió los labios, fue tras ella mientras se sacaba la ropa para meterse ala ducha.

-Trajiste … no?
-
cual? -.. ahh sii, si, espera verdad esta en mi maleta
-…
-Ya voy espera es que… esta vez no podemos hacerlo así … sin??
-estoy en mis días…

-ok ok,
-pero primero báñate…

Es increíble la energía que saca un hombre cuando el placer lo llama , ese ímpetu de hacer rápido las cosas solo para acercarse a la hora de poseer a una mujer que deseas..

Fredy tomó el baño y salió de la ducha. Jania ya estaba esperándolo sobre la cama, con el camisón a medio subir, mostrando un hilo dental color rosado…

Fredy se acerco a ella, la beso, ella disfruto del beso, gimió. Sus labios eran muy sensibles y prácticamente cuando la besabas , ella era propensa a soltar mini gemidos.. que la hacían sonrojar y, en la otra persona , era como lanzar un fosforo a la gasolina, haia que se encendiera mas..

Y eso paso con freddy, rápidamente la cogió de la cintura, mientras ella gemía al sentir la lengua de el, en su boca. Freddy con una mano en la cintura de ella y la otra, deslizando la tira que sujetaba el camisón al hombro de Jania, empezaba a acariciar su seno izquierdo con lujuria, de abajo hacia arriba , como quien amasa una masa de pan. Ella estaba frenética, sus mini gemidos ya habían invadido la recamara, compitiendo con el sonido de la película de terror que se filtraba desde la sala.

Jania empezó a mover las piernas , quería sentir el miembro de Fredy encima de su pelvis. E un movimiento ágil, que le da la experiencia de la vida, abrió las piernas e hizo que Fredy empezara a masajear su vagina con su pene

-Te gusta asi? Quieres q te sobe primero

Ella asintió con la cabeza, empezaba a entrecerrar los ojos, a dejarse llevar…

El miembro de Freddy empezaba a manchar con sus fluidos el hilo dental rosado de Jania, ..o quizá eran los fluidos de Jania que ya empezaban a bajar.. ella se sentía húmeda, caliente, quería que la poseyeran de mil formas, estaba en sus días..

-Espera, me voy a poner el preservativo..
- NO!, espera no te pongas aun

Jania lo agarro del cuello y lo beso apasionadamente , metiendo su lengua en la boca de Freddy, lo acomodo boca arriba, y .. bajó. Iba recorriendo su pecho, su abdomen con su lengua, mientras lo miraba …

.Primero te lo voy a chupar…

Era una araña sobre su presa. Ella en posición 4 sobre el , con medio seno al aire, con sus manos agarrando el falo de Freddy, empezaba a jugar hacia arriba ya abajo, haciendo desaparecer el glande dentro del prepucio, una y otra vez. Con una mano, empezó a bajarse el hilo dental que llevaba, mientras miraba a freddy…

-Te gusta lo q vez?... espero q esta vez dures mucho, ya te dije que estoy en mis días, estoy cachonda… Aghhh.. Aghhh.. Aghhh uhmmm q rico… ,

Empezó a chuparle todo a Freddy, hasta el alma, se notaba que tenia ganas, quiza ganas acumuladas de la ultima vez que se encontraron hace mas de 1 mes.

De pronto Freddy no pudo mas, jalò el sobre de preservativo que había comprado y se lo opuso rápido, mientras Jania miraba con deseo la escena, acomodándose nuevamente la tira izquierda de su camisón ..

-Ahora si, quiero que me montes

Jania obedeció. Con una mano acomodó el miembro erecto de Freddy, apuntando hacia su orificio que ya estaba hirviendo de calor.. cerro los ojos.. disfrutaba sentir como entraba por primera vez, era un habito que ya había detectado y hecho suyo. Levanto la cabeza hacia el techo con los ojos cerrados, mientras su cuerpo descendía despacio al ritmo de un gemido que Freddy soltaba.. los dos se hicieron uno solo.

Jania empezó a cabalgarlo, tenia esa necesidad de sentirlo adentro. Empezó a sentir calor y prefirió sacarse el camisón, un movimiento ágil y estaba desnuda. Ella siempre había tenido recato en no hacerlo ,no por pudor, sino por unas marcas que había dejado el embarazo de su hijo en su abdomen, cosa que combatió muchas veces para tratar de desaparecer pero sin éxito. Esta vez no fue asi. Esta vez estaba con muchas ganas, no le importaba nada de eso….
 
El vargas llosa de la literatura pornera peruana
 
Buen relato
 
Era sexy la silueta que se veía en la sombra de esa habitación, una sombra de una persona sentada sobre otra, subiendo y bajando. Esa sobra también se proyectaba hacia la cortina que cubría la ventana de casi 2 metros de la habitación de Jania.

Frente a ellos, Miguel, el vecino del edificio de al frente, un señor ya mayor de 48 años, dos divorcios, 3 hijos, actualmente soltero, estaba expectante con las luces apagadas de su sala, contemplando como si estuviera en el cine, todos los fotogramas que se dibujaban en aquella cortina. Como vivía solo, aquel día había pedido comida a una chifa cercano. Su sala estaba a medio limpiar, con un gato escuálido que le hacía compañía y que ahora buscaba algún rincón donde pasar la noche. Miguel decidió bajarse el pantalón y seguir la secuencia de imágenes tocando sus partes íntimas.

No era la primera vez que espiaba de esta manera a la inquilina del edificio de al frente. El no sabia siquiera el nombre de la dama, pero la había reconocido por su silueta y su cabellera alborotada, única en aquel edificio, y por descarte había supuesto que era ella, cuando una vez se la cruzo comprando pan en la panadería que tenían ambos a mitad de cuadra.

Él se puso cómodo. Empujó en la oscuridad de su sala, el sillón unipersonal que tenía frente al televisor, en dirección a la esquina de la ventana, suponiendo que no sería el único que podría ver a la pareja de amantes sino también a él. Sabia que esas sesiones amatorias no eran cortas. Con ello, el día fatal que había tenido estaba salvado.

A través de su ventana se podía ver la silueta de Jania , esta vez de espaldas y aun joven detrás de ella, cada movimiento hacia rebotar los senos grandes que a esa distancia se veían como dos pelotas. Miguel recordó sus tiempos mozos, donde con un poco de galantería que ofrecía la moda de la época, podía llevarse a una chica a una habitación cercana y hacerla suya, igual que el chico al que veía por la ventana. Ya habían pasado dos horas, y ya estaba por correrse. Igual quería disfrutar más.

Dentro de la sala, ya en la televisión empezaban a pasar promociones de productor naturales mientras los gemidos en el cuarto de Jania se hacían mas constantes. Unas gotas de sudor corrian por su cuello, al que Freddy de rato en rato besaba y lamia.

Esta vez ellos estaban en misionero, cosa que Miguel odiaba por que no podía ver casi nada. Freddy embestía con ritmo la pelvis de Jania, separando cada vez mas las piernas de su musa que estaban ya por delante de sus brazos. A Jania le estaba empezando a gustar mas esta pose, lo había practicado ya mas con Ricardo, su compañero de trabajo con quien había empezado a salir ya hace un par de meses, para matar el tiempo. Quizá por el tamaño de su miembro viril o por la destreza en sus artes amatorios, Ricardo había hecho que a Jania le gustase mas así , aparte de que Ricardo, como todo joven de 24 años ilusionado de conseguir citas con una casi milf de buenos pechos, aprovechaba sus oportunidades para, mientras la penetrase, poder saborear de sus pezones marrones y quizá eso, haya abierto nuevas sensaciones en Jania.

Sea lo que fuere, ya estaban casi media hora en la misma pose y el rendimiento de Freddy empezaba a flaquear.

-Cambiamos?
-Quédate un ratito mas, me gusta sentirlo así…

Freddy empujo hasta el fondo…

-Ooooooh…. Rico sii ,aaa-sii, a—siiii

Para Freddy en especial , esta pose era solo transitoria,, le gustaba mas que la chica esté encima de él. Asi aprovechaba a meter dedito en el agujero de sus conquistas. Algunas le aceptaban la osadia, otras, se negaban.

Con Jania era distinto, la cercanía, la confianza hacia que pasara de todo.

-Ahhh… Ooooohh- …Ya me vengoooo, pon tu deditooooo…

Con una mano trataba de sostenerse encima de ella, con la otra recorría su muslo derecho en busca de ese agujero. Lo empezó a tocar. Estaba húmedo. Con rapidez y delicadeza deslizó si dedo índice dentro de ella.. aun se sentía apretado

-ahhh ahhhhh… ahhh .. q rico.. sigue sig-ueeeee

Los movimientos de la pelvis de Freddy se hacían más rítmicos y rápidos. Empezaba a sonar el palmeteo. Los ojos de Jania empezaban a cerrarse. Por su mente pasaban imágenes de anteriores citas, una de ellas era cuando ella estaba encima de él y empezó a frotarse el clítoris. Había tomado mucho aquella vez, y su orgasmo era tardío. Tenia que usar el dedo para forzarlo. Pocas veces le había sucedido aquello. Pero lo recordaba pro que el efecto el alcohol en su sangre y la calentura del momento , hicieron que el placer se multiplicara en ella.

-Oohhhhh… siii, q rico… déjalo adentro un rato, ufffff

Ella estaba ya con las mejillas rojas, con el cabello empapado de sudor en las patillas, con gotas que caían recorriendo su cuello llegando hasta sus pechos como un rio que se abre paso en medio de dos montañas… esas dos montañas eran sus senos. Su piel adoptaba un brillo especial, de lujuria quizá, de un bronceado que refleja a la luz de la otra habitación, resultado de una fogosa noche con su amante de turno.

Freddy se levanto.

-Ahhhh , al final también me vine un poco… lista para el segundo round?..
-Ufff me muero de calor, deben ser mis hormonas… hubiera querido que te quedes mas tiempo adentro.., me pasas el papel?
- Toma… -le pasa el papel higiénico que estaba en su mesita de noche- aún quiero hacerte mia – se acerca y le da un beso mordiéndole el labio inferior con suavidad..

-dame un ratito y seguimos… voy a sacar el vino…

Jania se levanta desnuda y se acerca a la ventana, y la abre un poco sin apartar las cortinas,

Al frente, Miguel no desaprovecha la ocasión y la ve, eso estaba esperando, una imagen mas nítida de la desnudez de su musa a la que trataba de observar cada noche a través de su ventana con la esperanza de que haya actividad.

Su corazón se aceleró, deseaba tener a la mano esos celulares de alta gama que hoy en día existían y que podían hacer zoom a la imagen con mucha nitidez.. esta vez tuvo que guardar la imagen solo en su memoria: Los senos de aquella chica… su cabello suelto alborotado… el color de su piel.. Nuevamente tuvo otra erección, y mas pensamientos que le venían en forma de susurros , que solamente le decían de qué maneras hubiera querido poseer a aquella vecina, susurros que solo logro callar masturbándose nuevamente…
 
Última edición:
En la noche del mismo día, a miles de kilómetros de distancia, Mishel estaba tratando de comunicarse por milésima vez con Freddie. Lamentablemente, el celular de Freddie estaba sin señal -para ella- o pagado - en el bolsillo del pantalón que ahora estaba tirado en el baño del departamento de Jania.

Mishel asumió que ya habría llegado al trabajo, con enojo, porque no le convencía que el se haya ido a mitad de discusión. Sentía que lo quería, sí. Pero estos problemas la sacaban de quicio.

Dentro de los pensamientos intrusivos que podía atacarla en ese momento estaba uno bien descabellado: engañarlo y pagarle con la misma moneda.

Tenía todo a favor, Ella era guapa. Se mantenía joven. Y era consciente de que jalaba miradas cada vez que salía a la calle o iba de compras al mercado. El vivir en una zona tropical, le hacia llevar prendas cortas y pegadas al cuerpo. Cuerpo que a decir verdad, muchos deseaban poseer cuando la veían en la calle.

El usar falditas y shorts hacían que se le moldeaban las piernas. Llamaba mucho la atención en la calle. Su piel blanca. Y su apariencia de joven, ocultaba disimuladamente el ya haber tenido 2 hijos.

Era una noche mas , "sola".

Luego de dejar a sus hijos en sus habitaciones para que puedan recuperar fuerzas y dormir, a ella solo le quedaba estar en su cama y hundirse en sus pensamientos. Entre lágrimas saladas recordaba su juventud. A sus primeros enamorados. Sus tratos, sus caricias. Uno de ellos era Marco Antonio. El primero que tuvo luego del colegio. Un joven fornido que debía sus músculos al apoyo que daba a su papá en el rubro de la construcción. El la frecuentaba casi siempre. Era parte del grupo de baile a la que ella iba por las tardes -noches. A veces, había ocasiones en donde No asistían a las clases y se iban a otro lugar muy conocido entre las parejas que buscan privacidad, al menos por unas horas: el hospedaje Villa, muy conocido en su ciudad, por ser barato y cómodo.

Sin quererlo, o quizás queriendo, pero no de forma consiente se fue metiendo ella en sus recuerdos, cesaron las lágrimas, y dieron paso a imágenes de ambos, desnudos en una habitación a oscuras, solos con una cama, él haciéndola suya; ella, siendo de él.

Lo hacían cada 2 o 3 días tal cual conejos. La confianza y la cercanía que desarrolló con ese chico fue el mas grande que había tenido hasta ahora, razón por la que ella lo extrañaba. ¿Qué sería de ese chico hoy?.

Su mente empezó a divagar, a imaginar que se encontraban nuevamente. Empezó a sentir calor en la cara, miró hacia la puerta, estaba cerrada. No había bulla. Ya todos se habían dormido. No era la primera vez q lo haría. ¿Por què no? , pensó. Sintió ese cosquilleo en sus partes.

Cerró los ojos.

Imaginó a Marco Antonio, desnudo con sus brazos fuertes bien formados abrazándola, ella igual desnuda, él le besaba el cuello; a la par, ella cerraba los ojos.

Era Marco Antonio quien hizo que cada vez ella explorara más su sexualidad permitiéndole que tocara con sus dedos aquella flor que tanto placer le podría dar.

Él le enseñó que con el frote, de sus manos y lengua, podría llegarse a mojar como nunca lo habría imaginado.

Hizo lo mismo.

Con los ojos cerrados empezó a frotarse la vagina por encima del pantalón de pijama que traía puesto. Separando las piernas imaginó que Marco Antonio estaba ahí , frente a ella, frente a su monte de venus, explorando con sus ojos primero, luego con sus labios, luego con su lengua, mientras la miraba lascivamente, mientras veía que ella disfrutaba del placer.

-ooooohhhhh …. – soltó un leve gemido, solo audible por el velador que tenia al lado de la cama.

Separó más las piernas, mientras frotaba delicadamente su vagina. Tal cual lo habría hecho Marco Antonio, tal cual le enseñó él.

Con una mano subía por su abdomen hasta llegar a sus pezones, rosados, grandes productos de la lactancia. Empezó a jalarlos. Cerrando los ojos recordó que Marco Antonio la había llevado al orgasmo solo haciendo eso, jugando con sus pezones mientras tenia dos dedos dentro de su vagina.

Lentamente subió la pelvis para bajarse el pantalón de pijama, solo hasta los muslos. Le dio cierto coraje recordar que la ropa interior que llevaba puesto, lo había elegido días atrás antes de la llegada de su esposo: unas braguitas cachetero color purpura, con encaje. Quería sorprender a su marido. Si alguien merecía en ese momento, quitarlo se su piel, debería ser Marco Antonio, pensó. No quiso quitárselo, quería mojarlo con sus líquidos, en honor a su antiguo amante de juventud: Marco Antonio. En honor a lo que le enseño e hizo sentir, si al menos no podía engañar carnalmente a su esposo, mentalmente iba a hacerlo ahora.

Se acomodó en la cama, tiró su cabellera hacia atrás, ahora ya con las piernas semi abiertas. Cerró los ojos y se dejó llevar.

Los movimientos de sus dedos eran frenéticos, de arriba hacia abajo, en círculos, en lateral, presionando algunas veces, otras soltando un poco. Metió dos dedos dentro de las bragas, estaba muy mojada. Sintió todo su bello púbico mojado, como un empaste. No le importó. Siguió tocándose.

-Ohhhh,….. ohhhhhhh…. q rico -sus gemidos se hacían mas constantes. Sonaban como un susurro.

Imaginaba a Marco Antonio, encima de ella. Ella con las piernas abrazándolo .Él, con su miembro penetrándola.

-****** q ricooo… ohh!….

Empezó a meterse un dedo, luego dos… quiso tres, pero quería sentir algo mas, necesitaba algo mas sólido, largo. Su braguita ya estaba empapada, la tela se había oscurecido.

De pronto se levantó, le obstruía el pantalón de pijama, se lo quitó. Puso dos almohadas en la cama, se subió en ellas tal cual vaquera. Volvió a cerrar los ojos. Empezó a mover su pelvis, adelante y hacia atrás. Recordó cuando Marco Antonio la follo en el hospedaje Villa frente a la ventana, una noche del día de los enamorados, donde la adrenalina mediada por dos tragos exóticos que habían tomado antes, aparecía con el riesgo de que algún transeúnte los pueda ver. Era increíble las sensaciones que volvía a sentir, el deseo, los besos en su nuca y cuello mientras sentía el falo atravesándola. Tocaba sus pechos como si él la estuviese tocando.

Se mordió los labios para no gritar, con los ojos desorbitados, juntó las piernas

-ohhh que ricooo… marcc.co… marco…annt…ohhhhhh siiiiiii!!!!!

Se vino.

Cayó de espaldas a la cama, con la respiración agitada, el pensamiento nublado y con las bragas hecha agua, las almohadas manchadas con algo que fácilmente podría parecerse a la orina. Se tomó su tiempo en recobrar la conciencia. Se sentía como si hubiera hecho un viaje astral. Tenía que repetir esas sensaciones.

Caminó hacia el baño, tenia que limpiarse.

Mientras el sonido del agua del grifo rompía el silencio de la noche, se miró al espejo y vio esa expresión de satisfacción en su rostro, y detectó ese algo que le daba nuevamente vida y borraba el mal recuerdo de su esposo. Se detuvo para saborear ese momento, y dijo: ¿por qué no?.
 

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