Crónicas del Placer Mi amiga de la selva Claudia

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Primera parte: Primeros encuentros​


Acá he contado varias de mis experiencia, incluso la historia de mi flaquita de Pucallpa que me animé a contarla por pura nostalgia.
También he contado lo de mi trío en La Merced hace muchísimos años, incluso un payaso trató de robarme esa historia y publicarla como suya.
También conté las historias de tres de mis amigas: Jenni, Alondra y Mariana. Pero ellas no han sido las únicas.
Les quiero contar la historia de mi amiga Claudia.
Ella es también de la selva, de una ciudad muy concurrida. Esta vez prefiero no decir de donde es. Voy a contar algunas partes de mi extensa historia con Claudia, mencionando que ese no es su nombre real y que cambiaré algunos detalles para que, si ella encuentra este foro, no sepa que esta es su historia.

Empiezo.

Claudia era una kine, pero de Night Club. La conocí hace muchísimo tiempo. En ese entonces, con mis patas, íbamos casi seguido a un local que nos quedaba a media distancia de donde vivíamos. Un par de mis patas eran bastante conocidos en el local, iban seguido y hasta les daban descuentos en tragos y en las salidas con las flacas. Esa vez fuimos un día de semana, al día siguiente no recuerdo porqué pero yo o tenía que trabajar, así que nos animamos y fuimos.

Habían pocas chicas. Creo que el sitio era administrado por una tía porque al llegar, saludó a mis amigos y le pidió a un mozo que nos atendiera bien y le pasó la voz a las chicas para que "hagan show". Sucede que mis amiguitos se habían acostumbrado a llamar a las flacas después de verlas bailar y calatearse en el escenario, así que la tía mandó a casi todas las flacas a bailar. Eramos 5 y después del show 3 de mis amigos ya estaban con una flaca al lado. Por mi parte no me decidía hasta que vi a una flaca con minifalda, top y mirada seria que nos miraba a cada rato desde la barra. Me gustó un montón. Ella era Claudia.

En cierto momento, se paró y se fue por un pasadizo, como ya estaba medio picado (estábamos tomando desde más o menos temprano), la seguí, pero al entrar al pasadizo ya no la vi, me estaba regresando y en eso se abre la puerta del fondo y salió Claudia, riquísima con la minifalda y un top blanco que traslucía sus pezones, me preguntó si la estaba esperando, así que le dije que sí, "por qué?" me dijo, así que le contesté lo más sincero posible "porque me gusta tu faldita" le dije, así que se acercó y de frente me dio un señor chape, me tomó de la mano y nos sentamos junto a mis amigos y sus chicas. Le invité un trago, uno de mis patas puso la segunda ronda para todas, luego le invité otro trago a Claudia, en cierto momento se sentó en mis piernas porque mi amigo que quedaba solo al fin sacó a una chica.

Estuvimos un buen rato ahí. Claudia era muy cuidadosa y se tomaba el trago despacio, no le gustaba emborracharse en el local ni hacer que su cliente se desanimara por tomar rápido. Y acá sucedió la primera cosa alucinante que Claudita me hizo: fui al baño y ahora ella me siguió, como el local estaba casi vacío, se metió conmigo al baño, luego de orinar se acercó y me agarró al muchacho y le dio un poco de cariño con la mano mientras me daba un chape riquísimo, casi me la tiro ahí mismo. Ella me soltó y me dijo que me esperaba en el mueble. Me costó mucho volver a guardar al muchacho. Regresé y pedí llevármela al privado.

Ahí se sentó encima mío, metió su mano en mi pantalón, me dio chapes riquísimos y en cierto momento le bajé el top y le comí sus pequeños y preciosos senos. Incluso sacó al muchacho y lo rozó contra sus piernas y su hilo dental... yo estaba que no podía más. Al salir del privado mis amigos me dijeron que se querían llevar a las chicas, yo dije que sí, así que le pedí a Claudia que se fuera conmigo. La tía nos hizo un descuento por salir, creo que nos dejó el derecho de salida a la tercera parte de lo que cobraba.

Salimos, fuimos al telo, sacamos las habitaciones, fue gracioso escucharlas despedirse y decirse cosas como "no grites mucho que vas a asustar a todos", "te bañas antes de tirar" y cosas así.

En la habitación Claudia me pidió ir al baño, se dio una ducha y al salir estaba calatita y oliendo muy rico. De entrada sacó a mi muchacho y se le metió a la boca por un largo rato. En ese entonces no había pulido su técnica pero igual lo hacía rico. Luego se echo boca arriba y ahí pude ver su rajita peladita, sin un pelito, noté que estaba mojada y empecé a dedearla, ella gemía y me daba ricos chapes. Yo estaba que no podía más, dudaba en comerle le conchita y mis ganas pudieron más, le di sus buenas lamidas y ella se movía riquísimo. Mucho tiempo después me confesaría que se movía de puro placer, porque le gustó que la lamiera y no se lo esperaba. Luego rocé mi muchacho contra su conchita, sin meterlo. Y de puro arrecho se la metí y ella sencillamente me dejó.

Le di de alma, con todas las ganas del mundo, luego ella montó, luego la puse en perrito y le di muy fuerte, ella gemía riquísimo, pude terminar afuera. Luego de un momento ella siguió con sus ricas mamadas y seguimos con el segundo round.

Salimos casi de día del telo y de ahí ella se despidió y se fue a su casa.

Me di el gusto pero me quedó el miedo y de que me había tirado a una flaca de Night Club sin condón, después de muchos exámenes y de muchos años puedo decir que no tuvo consecuencias. Y después de haber conocido mucho más a Claudia, entendí que en serio no iban a haber consecuencias. Tuve suerte que Claudia se cuidaba y, aunque suene a tontería, no se cuidaba solo conmigo. No recomiendo para nada que lo hagan así.

No volví a ver a Claudia en ese local en varios meses, hasta que estuve seguro de que no tenía nada. Cuando regresé meses después, le volví a invitar tragos y me contó que ella era una chica de compañía, que no bailaba y no salía, solo estaba ahí para hacer que los clientes compren trago. Tiempo después supe que estaba en el local porque no tenía trabajo y estaba viendo de estudiar alguna carrera técnica y una amiga suya (que salió con uno de mis amigos esa noche) la llevó al local un par de semanas antes de que yo la sacara, de hecho cuando salió conmigo fue la primera salida y la primera vez que se tiraba a un cliente. Después de eso no había vuelto a salir. Esa noche la llevé al privado de nuevo y, sin que yo se pidiera, me dio una riquísima mamada en ese privado.

Claudia se iría del local un par de meses después de esa segunda vez que la vi.

Lo que sigue fue una casualidad que solo se da en películas.

Se las cuento en la siguiente parte.
 

Segunda parte: La coincidencia más grande el mundo​

Mucho tiempo después de que dejé de ver a Claudia en el local, estaba trabajando en unos proyectos y uno de ellos fue en un Instituto. Para poder hacer lo que debíamos, tuvimos que ir varias veces a ese local en diferentes horarios. Una de esas visitas fue una tarde de primavera, con Sol y algo de calor, terminamos lo que teníamos que hacer bastante rápido y luego debíamos entrar a una reunión con la gente administrativa del instituto, así que antes de entrar a la reunión fuimos a la cafetería a tomar algo.

Y ahí sucedió, estaba comprando un refresco y al mirar a una de las mesas, la vi: era Claudia.

Estaba más rica que antes, al principio no me vio, pero le seguí la mirada y al final me vio y vino a saludarme. Ella estudiaba ahí, se había retirado del local y estaba trabajando con unos familiares por las mañanas medio tiempo y en las tardes iba a estudiar o algo así. Me sorprendí de verla ahí y me alegró verla. Como dije, estaba más rica que antes y eso que no estaba arregladita. Le dije que estaba haciendo un trabajo y en un rato entraba a una reunión, ella me dijo a qué hora salía y que ojalá nos viéramos por ahí.

La reunión duró más de lo previsto, al salir ya era de noche y me di una vuelta por ahí esperando ver a Claudia. No la encontré por los pasillos así que fui a la cafetería y ahí la vi, se supone que estaba leyendo su libro pero años después me confesó que estaba haciendo tiempo para ver si me veía. Salimos juntos como quien la acompaña al paradero. Pero en el camino conversamos bastante y le dije si quería ir a comer algo, ella me respondió "a ti", al toque la lleve a un telo y ahí nos hicimos muchísimas cosas.

Ella estaba mucho más suelta, había mejorado su técnica y succionaba riquísimo. Le encantaba que le comiera su rajita, así que eso hice. Como siempre, estaba peladita. Ese día le di en perrito recontra fuerte hasta que la hice gritar. Me pidió cabalgar y sí que lo hizo muy bien. Solo tuvimos un round porque ella tenía que regresar a su casa. Intercambiamos números y me dijo que la llamara para vernos más seguido.

Así lo hice, la fui a recoger del instituto algunas veces, pero muy caleta porque no quería que mis clientes me vieran recogiendo a una de sus alumnas.

Un día salió con una de sus amigas y las invité a comer algo. Ahí Claudia me preguntó si reconocía a su amiga, era la chica que había salido con mi amigo aquella primera vez. Las dos estaban estudiando. Se me ocurrió llevarlas al telo a las dos, pero no me animé. Su amiga se despidió y Claudia me pidió ir a "estar juntos", esa era su frase para pedirme ir al algún hotel. Cuando estuvimos en el hotel, me dijo que por qué no le había dicho a su amiga que viniera, que ella sí atracaba... ta mare... y yo todo menso haciéndome el loco, le dije que la llamara y le preguntara si todavía estaba cerca, pero ya estaba lejos y no quiso regresar a pesar de que le dije que tomara un taxi, yo se lo pagaba y también la regresaba en taxi. Al final no se dio.

Vi a Claudia casi todo ese ciclo de su instituto, estuvo un año más estudiando, su amiga se regresó a su tierra. Claudia terminó el instituto y después por una y otra cosa, la dejé de ver un largo tiempo más, hasta que un día, nos volvimos a encontrar en otra coincidencia increíble y esta vez fue muy intenso, pero eso lo cuento en una tercera parte.
 

Tercera parte: Otra coincidencia increíble​


Mientras Claudia estuvo en el instituto nos encontramos algunas veces. Una de ellas coincidió con un "tiempo de sequía" mío, es decir varios meses sin acción. Un día por fin nos pudimos comunicar (durante varias semanas ella estuvo en mil cosas y hasta perdió su celular), quedamos en encontrarnos a la salida de su instituto en el hotel al que siempre íbamos. Ella llegó con un jean apretadito y un top amarillo pegadito que hacían que se le formara todo su rico cuerpo. Antes me había llamado y le dije que, si podía, llegara calatita porque yo estaba que no podía más.
Llegó, la vi por la mirilla de la puerta, estaba riquísima, abrí, yo estaba solo con una toalla porque me había dado un baño, entró, la vi tan pero tan rica que básicamente me la comí a besos, la llevé a la cama, ella me sacó la toalla de un tirón y al toque se metió al muchacho a la boca, yo ya estaba al palo y se la quería meter, pero ella no lo soltaba, fue casi un forcejeo para que lo suelte y poder darle de una vez, acabamos parados así que la empujé a la pared, prácticamente le jalé el jean y pude ver que no se había puesto calzón, de frente se la metí y le di riquísimo contra la pared con ella casi en pose de perrito. Se quitó el top y vi que tampoco estaba con brasier, resulta que, como no podía venir calata, se quitó la ropa interior en su instituto y vino así. Esa fue una de las veces más intensas porque ella me dijo que también estaba con ganas y también que hizo mil cosas más.

En ese tiempo no nos veíamos tan seguido por mil cosas que nos pasaban a ambos. Ella siempre tuvo un tema familiar, no grave pero sí complicado, que le impedía salir más seguido. Yo tenía trabajo, deudas y a Jenni primero y a Alondra después, así que con el tiempo nos dejamos de ver. Pero de vez en cuando ella me escribía sus mensajes arrechitos, era gracioso leer sus alucinadas.

No la vi en más de un año. Un día uno de mis amigos que se iba a casar quiso ir a emborracharse y a un Nigth Club, era su segundo matri, así que salimos con varios amigos y acabamos en un Nigth Club que tenía la particularidad que cada hora y media más o menos presentaba un show muy bueno donde salían a bailar 4 o 5 chicas. La pasamos muy bien, le pagamos varios privados al novio y nosotros estábamos tomando tranquilos unas cervezas. En una de esas vi que en la barra habían dos chicas y una se me hacía conocida. Miraba y miraba y me di cuenta que la chica también me estaba mirando. Recuerdo que llevaba un vestido pegadito azul claro, se le veía muy bien. Después de un rato vi que la chica del vestido azul se había ido, y de pronto apareció a mi lado y me saludó... era Claudia!!!

Dos coincidencias, dos reencuentros.

Esa noche la llevé al privado, conversamos un montón, tomamos unos tragos y, como el privado no estaba caro pagué uno más, le dije que estaba linda, me dio uno de sus chapes criminales y luego se bajo un poco el vestido para que pudiera verle sus lindas tetitas. Al final volvió a darme una de sus riquísimas mamadas en el privado. Yo estaba feliz.

En este reencuentro volví a verla más o menos seguido. Casi una vez al mes. Pero hubo un cambio importante.

En cierta ocasión me llamó y literalmente me dijo "quiero que me la metas, te la quiero chupar... ven!" le pregunté que a donde, pensé que quería que vaya al Nigth Club pero me dijo que trabajó ahí un par de semanas nada más porque ya no le gustaba ir a esos lugares. Me dijo que fuera a su departamento!!!

Dudé... y mucho, pero la arrechura me ganó... acabé en la puerta de su edificio. Me abrió, subí y me estaba esperando, estaba linda, arregladita. Me llevó a su cuarto de frente y empezó la faena. Como estábamos en su casa ella se soltó un montón, montó varias veces, chupó a sus anchas, me pedía poses, se soltó como pocas veces.

Y es así que empezó un nuevo capítulo con Claudia: su depa.
 

Cuarta parte: El lugar de Claudia​

La visité varias veces en su depa, pero más eran las veces en que ella me lo pedía que al revés. En una ocasión, yo ya estaba en cama, con pijama, eran como las 2 de la mañana cuando me llama, "Qué haces? Ven un rato!" Le comenté que estaba a punto de dormir, "Ven! Y acá te duermes...", un poco que me negué, en verdad estaba cansado, "Ven, tengo unas cervecitas", "No" le dije, "Ven, te la quiero chupar, tengo muchas ganas... salí con una amigas y una de ellas a cada rato chapaba y chapaba con su flaco, creo que hasta le agarró la teta y yo que estoy solita... me dieron ganas, así que vine para acá y quiero que vengas... ya pues!"... no sé ustedes, pero no era capaz de dejar esperando a una fémina que me lo pide.
Llegué al depa y me abrió, estaba con su pijama, era verano así que era una pijama delgadita. Apenas entré me jaló a su cuarto, me bajó el pantalón y engulló a mi muchacho con unas ganas inceíbles... luego se quedó calatita, se puso en perrito y me dijo "Quiero que me des duro... hoy tengo ganas de que me des no quiero cabalgar", así que le di casi toda la noche. Era una fiera cuando lo quería.

Alguna vez también la llamé de madrugada. En una ocasión fuimos con unos amigos a tomar unos tragos, a petición de uno de mis amigos fuimos, de nuevo, a un Night Club, mientras cuento esto me doy cuenta que mis amigos de aquella época paraban yendo a esos sitios. Vimos el show y una de las flacas que bailaba se acercó a nuestra mesa y ahí, con todos nosotros alrededor, se quitó toda la ropa. No hace falta decir, creo, que todos terminamos muy movidos. En mi caso no hice nada más en ese local, salí y llamé a Claudia, la encontré dormida, le dije que se despertara porque quería verla, me dijo que ya, que me esperaba pero que le diera unos minutos para que se bañe y me espere limpiecita. Le pedí que me esperara calatita. Fui a su depa, entré y ahí estaba calatida sentada en su mueble, así que ahí nada más le di vuelta, harto perrito, con ella gimiendo como loquita. Cabalgó, perrito, misionero, cowgirl inverso y varias poses más. Fue riquísimo. Le conté por qué había llegado tan movido, se rió y me dijo con voz de broma "ósea que soy tu desfogue cuando estás arrecho!!!". Se reía mucho con eso, luego me jaló a su cuarto y me dijo "yo soy mejor que esa bailarina", así que me me hizo un baile súper sensual antes de montar.

No sé si vivía sola en ese depa, no sé si era suyo. Solo dos veces vi a alguien más ahí.

Una vez llegué y estaba una amiga suya que había venido de su tierra. La saludé y Claudia le dijo que ibamos a estar en su cuarto todo el rato. Le comenté que si no era raro ir de frente al cuarto, me dijo "ella sabe para que has venido, vamos no más", al salir la amiga se reía y hasta me preguntó si me había gustado, "claro que sí" le dije, fui al baño un momento y al salir las vi conversar y reirse, me dieron ganas de nuevo y tomé a Claudia de la mano y la llevé a su cuarto, "qué? te arrechaste!" Claro pues, estás rica, la puse en cuatro y le di duro. En un momento le insinué si su amiga se nos podía unir, Claudia me dijo que no, que ella "no era así". Pero al salir igual se reía y hasta conversé con ella un rato.

La segunda vez que vi a alguien en el depa, vi a dos chicas. Una de ellas era otra amiga. Esta vez también fuimos al cuarto, pero en plena faena, tocaron la puerta, su amiga le dijo "no comas sola pues... invita!" risas y en mi caso me quedé helado, "lo dijo en serio?" le dije, "quieres que le pregunte?" y salió del cuarto, así calatita, escuché risas y cuando Claudia entró me dijo que su amiga le había dicho que estaba en sus días pero que en otro momento sí se nos unía. Un momento después tenía a Claudia en perrito y la llamaron al ceular, me dijo que era su prima, le contestó mientras le estaba dando, le dijo que estaba "ocupada" y que entre no más que ahí estaba la amiga, confieso que fue un poco arrechante verla hablar con otra chica mientras le estaba dando. Al salir, vi a la prima y a la amiga, de nuevo conversé con ellas un rato.

Con el tiempo, Claudia y yo nos veíamos cada vez menos y en cierto momento ella me decía más frecuentemente que no estaba disponible o simplemente no me llamaba para nada. Tiempo después me dijo que tenía una pareja, un patita que se notaba que la quería un montón.

También con el tiempo conocí a otras amigas de Claudia y las conocí muy bien. Esa historia es para otra parte.
 
Última edición:

Quinta parte: Las amigas de Claudia​

Ya había conocido a un par de amigas de Claudia en su depa. Pero me faltaba conocer a las que eran sus dos mejores amigas, según lo que me comentó.
A la primera de ellas la voy a llamar Raquel. Ella era del mismo lugar que Claudia, se conocían desde hacía años y eran compañeras de juerga por allá. Raquel era más pequeña que Claudia, era delgada, también con senos pequeños pequeños pero bien formaditos y paraditos, con pezón marroncito claro, su mejor atributo era sus pernas, riquísimas, formaditas, con unas caderas lindas y un traserito redondito, muy bien formado.

La conocí un día que Claudia me pidió recogerla de un local donde estaban de juerga, me parece. Me pidió que la recogiera porque estaba recontra mareada y que después la lleve a su depa. Fue otra llamada de madrugada. Atraqué francamente porque pensé que íbamos a tirar de nuevo en su depa. Llegué, la esperé afuera del local y al rato salió pero con Raquel, ella se estaba quedando en el depa de Claudia por unos días, así que las llevé a las dos. Las dos estaban picadas pero se notaba que Raquel estaba más sana. Al llegar al depa, Raquel se metió a su cuarto y yo llevé a Claudia al suyo, estaba mareada y ya hablaba incoherencias, un rato después salió Raquel en pijama y me ayudó a acostar a Claudia, no hice nada porque se quedó dormida, me despedí de Raquel que me dijo que Claudia quería hacer algo conmigo pero que no se pudo. Al final hice de taxi ese día.

Tiempo después Claudia me llamó, salimos como siempre. Pero ya hace tiempo le había pedido hacer un trío, ella me dijo que no le gustaban esas cosas porque nunca sabía qué hacer mientras los otros dos estaban tirando, le pregunté si había hecho tríos antes, me dijo que sí, dos veces no me dio más detalles.

Al final un día me dijo que sí y que iba a llevar a una amiga. Esa amiga fue Raquel. En verdad me dio gusto verla cuando llegaron al telo donde quedamos en encontrarnos. Las dos estaban muy arregladitas, se les veía muy bien. Era la primera vez que me iba a tirar a Raquel así que no sabía qué me iba a encontrar.

Primero entraron, Raquel se metió al baño un rato, salió con ropa interior. Mientras conversé con Claudia, preguntando si normal con Raquel, me dijo que Raquel era una loca así que normal, pero que ella, Claudia, era la que tenía que hacerse a la idea de verme tirándome a otra delante de ella. Cuando Raquel salió del baño, Claudia se metió también, me quedé un rato solo con Raquel, conversamos un momentito y me empezó a dar piquitos muy ricos, fuimos poco a poco aumentando el nivel y al final se quedó calatita, le besé sus riquísimas tetitas, cuando salió Claudia. Procedí a ir al baño un momento, estando ahí, llamé a Claudia, quien fue al toque, le quité la ropa y le dije que en un momento ibamos a estar con Raquel, pero que quería un momento a solas con ella, así que nos metimos a la ducha, la puse de espaldas y le empecé a dar, jadeaba y gemía, le fui dando más rápido hasta que dio un gritito que Raquel escuchó, al toque fue al baño y nos vio tirando en la ducha, "qué hacen? vengan pues!!!" nos dijo mientras jalaba de la mano a Claudia para llevarla a la cama.

En la cama, Raquel se puso en cuatro, cuando le vi esa rajita (no sé como explicarlo, pero la rajita de Raquel se veía bonita) me puse como loco y se la quise meter de frente... Raquel miró a Claudia: "me la va a meter!!! Normal, no?", "Sí, que te la meta", yo la miré y Claudia me dijo "dale no más", así que le empecé a dar a Raquel. Raquelita era diferente a Claudia, se movía mucho más, mientras le daba en perrito, ella misma se movía de atrás hacia adelante, otra diferencia era que Claudia solo gemía, Raquel daba grititos riquísimos. En un momento noté que a Claudia como que le costaba mirarnos. Tuve que ir con ella, acariciarla, besarla y tratarla con mucho cariño para que se soltara poquito a poquito. Mientras Raquel me daba una mamada riquísima. Empezaron las bromitas entre las dos, Claudia me dijo "te gusta que le te Raquel te la chupe? Ella me enseñó así que debe de gustarte porque a mí me la haces chupártela a cada rato", Raquel se reía y no dejaba de chupar. Con ellas me di el gusto de pasar de una vagina a la otra vagina. Era riquísimo. Fueron dos rounds.

Al final, Raquel se metió a la ducha un rato y yo me quedé con Claudia, que me confesó que le costó verme con Raquel, pero que igual le gustó. Ese comentario me dejó pensando, por qué Claudia insiste con eso?

Hicimos tres veces un trío con Claudia y Raquel y hubo un encuentro más que fue mucho más alucinante. Eso lo contaré después.

A Raquel la vi sola un par de veces. Fue cuando Claudia se fue a trabajar fuera de Lima. Estuvo bastante tiempo así, y "para que no se la esté metiendo a quién sabe quién" me dijo, me dio el número de Raquel para que si tuviera ganas la llamara a ella. Así lo hice y debo decir que Raquel era una fierecita. No era de hacer mucho ella sino de que le hiciera cosas, la puse en todas las poses que se me ocurrieron y no rechazó ninguna. Era muy rico estar con ella, pero como era muy cortante, no la llamé mucho. Si bien podía tener hasta tres rounds con ella, cuando se quería ir sencillamente se paraba y se iba, casi sin despedirse.

La otra amiga de Claudia era Teresa. Ella era más alta que Claudia, tenía más cuerpo, no era delgada y tampoco gorda, no tenía rollitos. Pero era más cariñosa. Un día Claudia me llamó y me preguntó "quieres tirarte a una flaca?" le pregunté si ya estaba en Lima, "no, yo estoy fuera todavía, pero mi amiga Teresa necesita plata, sal con ella, ayúdala", me insistió tanto que acabé atracando. Al día siguiente me llamó Teresa, quedamos en vernos. Cuando llegó al telo, estaba muy arregladita, perfumadita y con un vestido bonito que resaltaba sus curvas.

Teresa era más cariñosa definitivamente, conversamos mucho más, no hacía nada con rapidez, se tomaba su tiempo. Me pidió que le quitara la ropa despacio, me daba muchos besos. Cuando estuvo calatita, procedió a la la mamada correspondiente y sí que lo hacía rico, pero despacio. La puse en perrito y le di despacio cuando noté que se mojó bastante subí el ritmo, le gustó. Después de eso me dijo "quiero probar unas cosas", se puso de pie, se apoyó en una mesita con sus brazos y levanto su rico culito, me di de perrito de pie, luego quiso otra pose medio acrobática. Resulta que le gustaban las poses así. Una de la poses fue tan complicada que casi me caigo haciéndola.

Salí con Teresa más veces que con Raquel. En una de esas veces le pregunté si lo hacía por atrás, ya que Claudia no lo hacía, me dijo que sí, así que procedimos, fue riquísimo. Resulta que a Teresita le gustaba el anal. Se echó en la cama, succionó un buen rato, me lo puso al palo completamente luego se volteó, puso la punta en la entrada trasera me pidió que empujara despacito, ella se clavaba sola y así después de un rato entró el muchacho, me pidió que empezara muy despacio hasta que ella se acostumbrara. Cuando eso pasó, le di más rápido cada vez, acabé dándole de alma, con ella gritando riquísimo, con los ojos blancos y agarrándose con fuerza a la cama. Definitivamente era una reina anal.

Salir con las amigas de Claudia fue una buena experiencia. Tiempo después Claudia volvió y ahí sucedió lo increíble y el motivo de esta larga historia y que contaré en la siguiente parte.
 

Sexta parte: Cuatro​

Lo que voy a contar acá, es algo alucinante que me pasó con Claudia. Debo aclarar que sucedió hace muchos años atrás, fue un tema de una vez y no se volvió a repetir. Sé que suena increíble pero sucedió, voy a cambiar detalles pero no el evento en sí.

Como ya había comentado, Claudia estuvo trabajando fuera de Lima un buen tiempo, varios meses. Antes de irse me avisó y nos vimos para una despedida pero conversamos más o menos seguido en esa época, justo por eso fue que me recomendó a Teresa.

De sus amigas a la que más vi en ese periodo fue a Teresa que cada vez que nos veíamos se soltaba más y más, llegamos a tener cierta complicidad de manera que cada vez que nos veíamos el anal era ya no el extra sino lo usual, tanto es así que un día la llamé y me comentó "Uy! Seguro que ya quieres que nos veamos pero no me he abierto el culito para que entres, cómo hacemos?" Eso sí, tampoco es que la haya visto muchísimas veces, pero sí la vi varias. Como digo, se soltó bastante al punto de que me pidió probar poses que antes ella no había intentado. Menos mal que en esa época yo tenía más elasticidad porque en serio algunas poses que me pidió si bien eran ricas, también eran complicadas.

A Raque no la vi en esa época, la última vez que la había visto fue en el último trío con Claudia, donde les dije que quería anal y ella "se sacrificó" y me dio su culito, que ajustaba riquísimo y ella aguantaba bastante castigo porque le di de alma y ella se movía más encima, incluso Claudia se asustó porque pensaba que su amiga no me iba a aguantar pero sí lo hizo y fue riquísimo.

Todo esto es para ilustrar que ya tenía confianza con las tres, ya me había comido a las tres, incluso ya habíamos hecho tríos, ya nos conocíamos y ya sabíamos nuestras preferencias. Y así fue que sucedió el gran encuentro.

Una tarde Claudia me llamó y me dijo que estaba en Lima y que iba a estar por varios días, no recuerdo cuántos, pero justo en esa época tenía un negocio que atender que me tenía medio complicado de tiempos, de todas maneras le dije que nos viéramos ese fin de semana.

Llegó el fin de semana, pero como ella no me dijo nada, no había nada concreto. Ese sábado, hice varias cosas, al regresar a casa, me duché, cené y me dispuse a ver una película antes de ir a dormir, recuerdo eso perfectamente. Eras como las 11 de la noche cuando me llamó Claudia, se reía como loquita y se escuchaba bulla, estaba de juerga. Me saludó muy cariñosa, y me dijo que en ese momento estaba con Raquel y Teresa y me pidió que me uniera a ellas, la verdad es que estaba cansado y no tenía ganas de salir ese día, le dije que mejor la buscaba al día siguiente que estuviera más tranquila para no interrumpir su salida con sus amigas. Pareció entender y colgó.

Una media hora después me volvió a llamar y esta vez me dijo que sea bueno y las buscara porque ya estaban por salir del local donde estaban, básicamente me pidió que las llevara a algún otro sitio. Aquí debo decir que tenía ganas de decirle que no porque no quería hacer de taxista de las tres y llevarlas a quién sabe donde, pero al final pensé que no la veía hace tanto tiempo y acepté.

Llegué al local, les avisé que estaba afuera, salieron al toque, las tres estaban picadas y en serio estaban muy divertidas, era gracioso escucharlas. "Ya chicas, a dónde las dejo?", "qué? no vas a venir con nosotras?" dijo Raquel, "no, pero sí las dejo donde ustedes me digan", "pucha, así no es" dijo Teresa, "entonces llévanos a mi depa" dijo Claudia resaltando que tenía tragos y cerveza ahí. Así que las llevé a donde Claudia.

Al llegar, me pidieron que subiera con ellas, no quería pero al final atraqué. Subimos y Claudia cumplió con sacar los tragos, tomé muy poco la verdad, pero ellas sí que tomaban bastante.

Tragos van, tragos vienen. De pronto Raquel puso música y me sacó a bailar... qué bien bailaba ella!!! Claudia y Teresa también bailaban, pero al ser el único varón, pues las tres se movían más conmigo. En cierto momento Raquel empezó a moverse súper sensual, secundada por Teresa, incluso hacían pasitos muy ricos entre las dos. En un momento, la loca de Raquel incluso se puso de perrito en el mueble, con ropa claro, puso mis manos en su cintura y empezó a menearse... riquísimo. Claudia me había dicho que de las tres la más loca era Teresa, hasta ese momento no le creía, pero esa noche me quedó clarísimo. Teresa le dijo a Raquel "no seas tan puta amiga!!! Jajaja" mientras veía el meneo-perrito que me estaba haciendo... "déjame pues, si ya me dio por ahí también" contestó Raquel, a lo que Teresa contestó con toda la gracia del mundo "entonces somos hermanitas de culo"... la cosa más graciosa del mundo y yo feliz.

Creo que al ver eso Claudia se calentó porque se acercó a mí y me dio un súper beso, me jaló de las manos y empezó a "bailar" conmigo y su baile consistía en frotarse casi todo el cuerpo conmigo, mientas pasaba mis manos por todo su cuerpo y me daba besos riquísimos. Teresa nos hacía barra y Raquelita seguía bailando y qué bien se movía. Después de un rato Teresa le dijo a Claudia que se "mandara no más", Claudia me seguía besando y pasando mis manos por todo su cuerpo, de soltó más y los movía hacía sus ricas tetitas con Teresa y Raquel haciéndole barra. "Ya mándate no más" le dijo Raquel, pero Claudia le respondió "no seas mala", en eso Raquel le dijo "a ver, déjame a mí" se puso frente a mí, se agachó, me bajó el cierre, sacó mi muchacho y lo empezó a engullir con unas ganas enormes con Teresa festejando y Claudia arrechita besándome como loquita. Yo estaba más que feliz.

Raquel succionaba con todas las ganas del mundo. Claudia siempre me había dicho que Teresa era la más loca de las tres, nunca le había creído hasta ese momento. Tere se puso detrás de Raquel, le cogió la cabecita y le dijo "cométela toda" mientras le empujaba despacito la cabecita, poco a poco Raquel llegó a hacerme una garganta profunda, yo estaba mucho pero mucho más que feliz. Raquel siguió engullendo con Tere empujando su cabecita. Yo estaba impresionado porque Raquel era la más bajita de las tres y la veía comiéndose todo mi muchacho. Después de un rato Tere llamó a Claudia que seguía dándome besos riquísimos, la jaló para que también se coma a mi muchacho, así que Claudita se soltó del todo y me hizo una mamada espectacular.

Tere no se quedó quieta, jaló a Claudia al mueble, estábamos en la sala, y le dijo "ya no te hagas que se te nota que quieres" mientras Raquel continuó con su riquísima mamada. Mientras, volteé la cabeza y vi que Teresa le había quitado el pantalón a Claudita y al estaba poniendo en perrito en el mueble. "Ya, ven!" me llamó, me jaló detrás de Claudita, me sacó el pantalón y me empujó para tirarme a Claudia lo que hice con muchísimas ganas. Le di duro desde el inicio porque estaba mojadita. Tere y Raquel hacían barra, yo no podía creer que me estuviera tirando a Claudia delante de sus dos amigas.

Después de un rato Raquel dijo algo como "pucha qué ganas que le dan a una", se puso en alguna parte de la sala donde no la veía y luego se echó a un lado del mueble calatita y con las piernas abiertas, "ven!" me dijo, Claudia me dijo "anda, dale!" así que cambié de flaca y le empecé a dar a Raquel. Claudia se quitó la parte de arriba, se quedó calatita y siguió con los besos mientras me tiraba a Raquel. Solo Teresa quedaba vestida. Raquel lanzaba grititos, decía cosas riquísimas como "qué rica pinga tienes", Teresa se notaba que también tenía ganas así que la jalé de la mano y la besé, ella me siguió y me dió unos chapes bravísimos. Ahora yo le quité toda la ropa a Teresa, la puse en perrito en el mueble y le empecé a dar con fuerza.

No tienen idea la sensación alucinante que era ver a las tres calatitas. Me sentía un gigante.

Después de darle a Teresa un rato, Claudia me jaló y me dijo que me tranquilice porque tenía que rendir un rato, así que me dio besos más tranquilos, pero a esas alturas yo solo me las quería tirar a las tres, así que la volteé, la puse en el mueble y le empecé a dar. Teresa fue la que nos dijo para ir al cuarto para estar más cómodos, así lo hicimos, ellas llevaron trago al cuarto y ahí me hicieron hacer muchísimas cosas.

Un momento especialmente rico fue cuando Raquel y Teresa cabalgaron por turnos. Ya llevábamos un buen rato haciéndolo, y ya se me venía el huaico, lo sentía venir mientras le daba a Claudita en perrito, así que saqué al muchacho y fue Teresita la que lo engulló y recibió todo en su carita y labios. Al toque fue a lavarse bien, mientras yo descansaba.

Lo hice tres veces con las tres esa noche. Me quedé a dormir en el depa, en la cama con Claudia, las chicas se fueron a la otra habitación que tenía dos camas, al amanecer las tres salieron por ahí calatitas, si físicamente hubiera podido una cuarta vez, esa mañana, lo hacía con las tres pero lo hice una vez más solo con Claudia después de descansar un muy buen rato.

Desayunamos juntos y me ofrecí a llevar a las chicas cerca a sus casas, así lo hice.

Esa noche de domingo no pude dormir recordando lo que había pasado.

No volví a tirarme ni a Claudia ni a Teresa, pero sí a Claudia. Eso lo contaré en la siguiente y última parte junto con un par de anécdotas de esa noche.
 

Séptima parte: Algunas anécdotas antes del final​


Antes de contar el final de mi historia con Claudia, quería contar algunas anécdotas que viví con ella y sus amigas.

Flaca de desfogue​

Ya había contado que alguna vez fui a ver a Claudia en su depa después de salir de un Night Club, esto se repitió varias veces más. Hubo una ocasión que salimos con unos amigos, entramos a un sitio a tomar unos tragos y más tarde se nos unieron unas flacas que estaban paseando por ahí. Yo no estaba en plan de nada, así que estaba tranquilo pero en eso una de las chicas se agarró a uno de mis patas, una de sus amigas, la más pesada, se paró y la sacó de ahí, las demás la siguieron y se despidieron de nosotros. Nos quedamos con las ganas, así que al salir, me despedí de mis patas y llamé a Claudia, era de madrugada. "Qué pasó? Te dejaron plantado?", "más o menos", "ya ven! que yo también tengo ganas y te iba a llamar". Fui al toque, me abrió, entré a su depa, estaba todo oscuro y una luz salía de su cuarto, me asomé y me estaba esperando calatita y en pose de perrito, no dijimos nada, solo entré me quité la ropa y se la metí con todas las ganas del mundo. Esa noche contrariamente a lo que parece, fue ella la que me hizo varias cosas como montar en todas las posiciones que se le ocurrieron, solo al terminar me dejó darle a mí. Fue memorable.

No entraba por atrás​

Intenté varias veces darle por atrás a Claudia, pero fue imposible. Ella decía que yo la tenía gruesa y que por eso no entraba. Nunca he sentido ni pensado que la tengo gruesa así que siempre asumí que ella lo decía de excusa. Pero en una ocasión, en su depa, casi le rogué para darle por detrás, "ya! intentamos, si no entra, no más!", acepté. La calenté un montón, besos, caricias, lamidas en su conchita, besitos atrás, caricias atrás, masajes atrás, entrar despacito por adelante, de todo. Al final de puso en perrito, ella decía que sus amigas le habían dicho que era mejor que se la metieran por detrás en perrito, así que empecé a metérsela muy despacio, ella empujaba y por fin entró. Era apretadito, riquísimo, ella sonreía y me decía que no sintió nada de dolor, entonces empecé a moverme despacito, una embestida, dos, tres, cuatro... y le dolió, no lo hice fuerte, no me apuré, pero ella sí se desesperó. Definitivamente con Claudia no iba a poder por atrás, así que no lo intentamos más.

Trío con anal​

La que sí atracó por atrás fue Raquel. En uno de los tríos con Claudia, mientras le estaba dando y Raquel le chupaba los senos, le pedí a Claudia intentar de nuevo, me dijo que no, que le iba a doler, no insistí, pero Raquel me dijo, "intentamos si quieres!", le dije que sí, me pidió que le diera besos y le abriera el culito con los dedos, así lo hice, mientras Claudia la acariciaba. En cierto momento me dijo "ya! ya quiero, entra", se puso en perrito, puse mi muchacho en la entrada del culito y empujé despacio, ella empujó hacia atrás y en un ratito... entró! Raquel me dijo que empezara despacio pero gemía tan rico mientras le daba por atrás que un rato después ya la estaba reventando. Claudia me decía "despacio que la vas a romper!!!", "no puedo", Raquel gemía más rico y le dijo a Claudia "déjalo, está bien rico", le di de alma, pero parece que al final no aguantó porque un segundo antes de que yo terminara, se salió y tuve que terminar en su espalda. Fue riquísimo. Después de un baño y un buen rato de descanso, seguimos con la faena pero ya no por atrás, yo estaba feliz.

Teresita al rescate​

Hubo una ocasión en que en mi trabajo de aquel entonces una flaca que se supone que me odiaba se puso calentona y me hizo varias cosas en el baño durante una fiesta de la empresa, pero al final no se concretó nada. Estaba tan calentón que quise buscar a alguna kine. Por ese tiempo Claudia no estaba en Lima, así que no sabía a donde ir. En eso recordé a Teresa y la llamé, eran más de las 10 de la noche creo, pero me respondió y le pedí vernos, me dijo que no podía, que por favor sea al día siguiente, le rogué que sea ahora mismo. Me dijo que la llamara en unos 10 minutos. Así lo hice. Y me dijo que ya. Le pedí que fuera lo más linda y sexy que pudiera, y así lo hizo. Llegó al telo con un vestido negro apretadito, como hacía calor, no llevaba casada ni nada de eso, tacos altos, estaba maquilladita y perfumadita, estaba más que linda. Entró caminando despacito, "qué no que querías verme? Aquí estoy! Qué me quieres hacer". Salté sobre ella la volteé y me quité el pantalón, me dijo que esperara porque quería mostrarme su ropa interior: un hilo dental chuiquitito que resaltaba su hermoso culito. Teresa tenía un culo precioso, formadito, redondito. Se agachó y me dio una señora mamada, luego se puso en perrito en la cama, solo levanté el vestido y moví a un costado el hilo, para darle rico, duro y por un buen rato. Como yo había tomado, podía durar más, así que aproveché y le di de alma, ella se portó super sexy, sabía que estaba riquísima y todo el tiempo me provocaba.
Con ella casi siempre hacíamos un anal, así que no tuve que pedírselo, solo puse a mi muchacho en la puerta de su culito y prácticamente entró como en su casa, era rico darle por atrás.
Al final termino ella calatita, y yo terminando en su culito.
Lo gracioso es que Claudia la llamó más tarde mientras estaba echada conmigo, ella la puso en altavoz, le respondió que estaba cansada porque acababa de regresar de estar conmigo. "Jejeje... te dio duro seguro", "claro, cuándo él no da duro?", "rica pinga tiene, no?", me sentí Superman... jejeje.

Escenas de a cuatro​

El día que estuve con las tres, terminé una vez con cada una, la primera terminé con Teresita, la segunda con Claudia y la tercera con Raquel, pero en esa me demoré un montón. Estaba cansadísimo y las chicas hicieron la mayor parte del desgaste la tercera vez. Raquel estaba tan mareada y arrechita que la tercera vez casi me exigió que terminara con ella, así que se abrió sus riquísimas piernas y me jaló hacia ella, se movía como loquita y le pidió a las chicas que me comieran a besos para que pudiera darle con ganas. Así lo hicieron, pero lo que más me gustó fue escuchar la vocecita de Raquel gimiendo y pidiendo que le diera más fuerte. Claudia me daba besos riquísimos y Teresa me besaba el resto del cuerpo, era una sensación alucinante. Al final, pude terminar con Raquel que abrió su boquita y recibió parte de mi descarga, para luego darme una breve mamadita antes de irse a lavar y regresar calatita para echarse a mi lado.

En cierto momento mientras le estaba dando a Teresita, como había mencionado, tenía un culito precioso, así que empecé a jugar moviendo la punta en su entradita. Muy amablemente me dijo "Amor, sí quiero, pero si me das por ahí, ya no vas a poder estar con las chicas...", tenía razón, por cuestión de higiene, me iba a tener que quedar solo con Teresita y su precioso culito, hasta lavarme muy bien y con lo borrachitas que estaban, lo más probable era que no me esperaran, así que tuve que decidir: anal o tres riquísimas vaginas... escogí lo segundo.
Hubo otro momento en que Raquel estaba ebria y con ganas, así que se la

En otro momento, mientras le estaba dando a Teresita que estaba de espaldas, ella jaló a Raquel que se echó encima de ella mirándola, abriéndole las piernas, las tenía a las dos una encima de la otra y cambiaba de conchita a cada rato. Claudita se puso un poco celosa, "oye, ya pues, yo también quiero" me decía mientras se echaba a un costado, le pedí un ratito para darle a las chicas así que le dijo a Raquel que se moviera, se echó encima de Teresa y le empecé a dar, Raquel mientras tanto le chupaba las tetas a sus amigas mientras yo les daba, Claudita gemía riquísimo y me pedía que no pare y le decía a Raquel que le chupe las tetas más rapidito. Tiempo después me comentó que esa pose le gustó un montón, no sabe porqué pero le encantó estar encima de Teresa con Raquel chupándole las tetas y recibiéndome.

Al día siguiente, me desperté temprano, em lavé y regresé al cuarto y escuchaba a Raquel y Teresa buscando sus ropas en la sala. Claudia estaba a mi lado, calatita. Me gustó verla así, la acaricié y le empecé a comer la conchita, ella gimió un ratito y luego se la metí de nuevo pero estaba casi dormida, no se movía mucho y obviamente estaba cansada y con algo de resaca, así que la dejé en la cama y salí a ver a las chicas. Raquel estaba con las tetas al aire todavía y el cabello mojado, escuché que Teresa estaba bañándose. Yo estaba con ganas, saludé a Raquel y le acaricié las tetitas un poquito, mientras le daba unos besitos. En eso salió Teresita del baño también calatita, noté que iba a ser difícil poder darles a las dos porque en serio me sentía muy cansado, pero verlas ahí me daban ganas. Teresa le dijo a Raquel "está con ganas, deja que te de un ratito", "pero ya me bañé y me tengo que ir en un rato", "yo también" dijo Teresa, "ven" me llamó y me dio una mamadita, yo tenía ganas de voltearla y darle pero me daba un poco de miedo no poder por lo cansado, Raquel también vino y ayudó con la mamada "puedes?" me preguntó, mientras noté que se estaba empezando a bajar el pantalón. En eso me llamó Claudia "ven conmigo!", Teresa me dijo "anda, ella está calata y obvio que se queda, dale un rato", fui donde Claudia, se destapó, era riquísimo verla calatita, se echó boca abajo y levantó el culito, me puse sobre ella y le di lo más fuerte que podía, ella gemía y me acarariciaba con las manos, la verdad era que yo no podía más, le di un ratito y después le dije que no jalaba, me dio un beso y me dijo que normal.

Salí, me bañé, Teresita me preparó el desayuno, comimos juntos con Raquel y Teresa. Me despedí de Claudia que me dijo que volviera más tarde. Y salimos. Las dejé cerca de sus casas a cada una. No las volví a ver personalmente, pero sí he conversado con ellas algunas veces después de ese día.

A Claudia sí la vi. Y lo que sigue es como terminó mi historia con ella.
 

Octava parte: Hasta que nos volvamos a ver​

Después de estar con ella y sus amigas volví a ver a Claudia una vez más un par de días después, luego se fue nuevamente a chambear fuera de Lima. Luego me enteré que mientras ella no estaba, unas primas suyas se quedaban en su departamento. Esa vez, yo no sabía que Claudia ya se había ido, así que la llamé al número de su casa y me respondió la prima, cuando le dije mi nombre me saludó y me dijo que Claudia le había hablado de mí. Resulta que les había dicho a sus primitas que yo era un muy buen amigo.

Claudia estuvo en esa chamba un buen tiempo, no recuerdo cuánto, quizás un año, yendo y viniendo, nunca me dijo qué hacía pero no era un Night Club ni nada por el estilo, me decía que ya había dejado por completo esas cosas. Lo que sí pasó es que conoció a un patita que al parecer quedó flechado por ella.

El patita (lo llamaré así de ahora en adelante) se mantuvo en la chamba. No era la misma que la de Claudia, pero sí era en la misma cuidad donde ella trabajó, por eso se conocieron. La familia del patita vivía en Lima, así que él también iba y venía.

Cuando Claudia dejó su chamba, regresó a Lima y trabajó en otras cosas, no le iba mal. Además cada tantos días, el patita llegaba a Lima y la iba a ver. Cuando él estaba acá, yo no la veía para nada. Y sí, como están pensando, cuando él no estaba, ella me llamaba.

Llegó a decirme que me llamaba porque al patita lo quería pero ella quería también otras cosas. Como han podido notar a ella le gustaba el sexo y es más, borrachita me llegó a decir que le gustaba hacerlo conmigo, no importa si había otra chica, ella quería hacerlo conmigo siempre. Eso me hizo sentir bien cuando lo oí pero tiempo después me dio un poco de pena.

Durante el tiempo que estuvo en Lima y con el patita, la vi muy poco. De hecho yo no quería verla porque estaba con ese patita. Pero ella insistía. Un buen día me dijo que habían terminado, así que lo volvimos a hacer. Luego me enteré que nunca terminaron.

Un buen día, ella me dijo que él se iba trabajar a otra ciudad en el sur y que le había pedido que se vaya con él. Le dije que eso era muy bueno porque el patita la quería. Pero ella estaba dudando. Yo no entendía qué la hacía dudar.

Y aquí viene la parte triste.

Teresa me comentó que muy en el fondo, lo que Claudia quería era ver si entre ella y yo podía pasar algo, porque ella estaba dispuesta a intentarlo. Entendí muchas cosas.

Y así llegamos al momento en que conversé con Claudia del asunto. Al principio ella estaba con algo de vergüenza pero luego me dijo "por ahí que es la única vez que vamos a hablar de esto, así que voy a ser muy sincera, sé que no va a pasar nada, pero sí me hubiera gustado porque tú y yo estábamos solos y nos gustábamos, no sé porqué no lo intentamos. Sabes que conmigo el sexo hubiese sido muy bueno y que te iba a dejar estar con mis amigas y conmigo, además que me gusta hacerlo contigo. Creo que te lo debí decir hacer tiempo pero me da qué hacer que tú nunca me lo hayas dicho. No te gusto?"

Me quedé helado. Claudia sí me gustaba, pero nunca, jamás, la vi como una pareja. Así que le contesté: "claro que me gustas, sabes que sí, pero también sabes que no iba a pasar nada", "sí, ya sé, pero me hubiera gustado mucho", me dio un súper beso, fue a tomar un poco de agua. Luego me tomó de la mano y me jaló a su cuarto. "Creo que me voy con él", "lo quieres, no?", "sí, pero es distinto, le falta pasión, quiero que me de duro y que me haga otras cosas pero no lo hace". No hubo lágrimas, solo Claudia diciéndome cosas que me costaba escuchar. Nos dimos otro beso y luego me dijo "una de despedida", así que lo hicimos.

Lo hicimos como locos, ella me hizo todo lo que pudo, cabalgó, se comió mi muchacho con todas las ganas del mundo, me pidió un montón de poses, lo hicimos en varias partes de su depa. Lo más increíble fueron las ganas con las que se comía a mi muchacho, mamó como nunca antes y a cada rato.

Al final, nos despedimos. Días después viajó con el patita. Conversamos algunas veces. Ha venido solo un par de veces a Lima, no sé qué pasó con su depa. Una de las dos veces que vino a Lima, nos vimos un rato.

Han pasado años y hace mucho que no hablo con ella. Solo sé que sigue viviendo allá con el patita, no sé si están casados. Solo sé que tuvieron dos hijos. Raquel y Teresa también son mamás, curiosamente cada una de las amigas tiene dos hijos.

La última vez que conversé con Claudia, hace algunos años, planeamos qué haríamos cuando nos viéramos otra vez. Obviamente la loquita me dijo que lo primero que iba a hacer es ponerse en perrito para que le dé como antes.

Conocí y salí con Claudia por varios periodos de tiempo y cada periodo duró un par de meses, nunca he sacado la cuenta de cuánto tiempo fue en total, pero sí sé que la veía cada vez que me entraban las ganas. Y siempre me da pena el momento en que me dijo que estábamos solos y me reclamo que porqué no intenté tener una relación formal con ella. Y me da pena porque nunca siquiera pasó por mi cabeza.

Y así fue mi historia con Claudia. Fue otra historia larga pero que se dio por momentos y lo que más me impresiona es que nunca la vi con los ojos con los que ella me vio a mí.

Espero que de verdad le esté yendo muy bien.
 
que buen relato, estaba esperando el final
deben haber muchos (incluido yo) que despues de tener una larga relacion con una amiga kine nos damos cuenta que quisieran algo mas. No se si porque realmente sienten algo o porque somos el boleto para salir de ese mundo. Definitivamente terminan con alguien pero lejos de donde vivian por el temor de que las reconozcan y el chongazo que se arme
 
Me alegra que le haya gustado mi relato cofrade @berp.

Con respecto a lo que menciona, he conocido muy pocas kines que han salido del negocio porque un pata las ha sacado, específicamente conocí dos que me han contado esa historia. Una de ellas fue mi primer casera de masajes, historia que en algún momento contaré, en cierto momento me dijo que ya no iba a atender porque se estaba retirando porque se iba a vivir con su "enamorado". La segunda fue una flaca de Nigth Club a la que buscaba de vez en cuando y me comentó que esa semana se iba del local porque se mudaba con su flaco y él la iba a mantener.

No sé si las kines esperan que alguien las saque de esa vida, realmente lo dudo.

En el caso de Claudia conmigo, fue todo el tiempo que pasamos juntos lo que la hizo preguntarse si podíamos llegar a más, pero para mí era un no, jamás la vi de otra manera.

Y aquí surge la pregunta:
¿Tendrías una relación formal con una kine o una ex kine?
 

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