El Gato Cuba no debió casarse con esa weona. Ese man será un jugador promedio pero se nota que es centrado y 0 escándalos, dedicado a su chamba y familia.. listo.
Por eso, cofras; el matrimonio está sobrevalorado y lo mejor que podemos enseñarles ( aunque muchos ya lo saben) a nuestros críos es que no se casen por emoción, o que no asuman responsabilidades que no están listos para afrontar. En buen cristiano, no se casen por las huevas. El pobre Gato así se divorcie, tendrá a la sonsa esta siempre respirando su nuca por la crianza de la hija. Y quién sabe, con un par de movidas va a buscar rehacer su familia, qué fácil, no?
Lástima que alejarse de una mujer sea difícil, ya lo recita el viejo refrán
"Pelo de concha jala más que cadena de barco".