En cuatro patas. Así estaba Lucero y esta vez ya no fui tan delicado como la anterior. La pose no ayudaba a la ternura. Si bien hubo un poco de resistencia porque recién comenzaba a lubricar, el ñaño logró entrar en sus cavidades. Dios cómo ajusta una vulva casi virgen! Los mete-y-saca estuvieron a la orden del día y ella, picara, mañosa, volteaba y me mandaba besos volados. Estas como loco tío, sigue así, rápido, más rápido. Y más piquitos volados.
Con las manos comencé a acariciarle los senos y eso la puso a mil, pues empezó a gemir un poco más. Tras dejar la zona de arriba pase a acariciarle el clítoris mientras le seguía dando de alma. No pues, me estas atacando mal, alcanzo a decir Lucero casi sin mucha lógica.
Ahora si revientas mamita, pensaba para mis adentros. Pero dado que la cosa ya se hacia monótona cambiamos de pose. Antes de retirarme completamente de atrás, hice amago de mandar un brochazo que oh! casualidad pasó demasiado cerca de su ano. En realidad, no hizo ningún comentario ni positivo ni negativo de la incursión del glande por esa zona. Total, solamente fue una pasada de franela
pero debo reconocer que a medida que el doggie seguía y seguía noté que el ano se le dilataba. Que rico cuando le diera por ahí
Al voltearse estuvimos en misionero y nos besamos, era el momento de plantear todo el tema que está quedando pendiente: el sexo oral. Aquí dos opciones: la larga, en la que le daba más vueltas para que me la chupe o la corta en la que se lo pedía de frente y le enseñaba como debía hacerlo. Total ya me había dicho que a su gordito se la había chupado casi como despedida antes de viajar. Así que me detuve y me senté poniendo el pene sobre sus senos, la miré y prácticamente me leyó la mente: tío quieres que te la chupe?. Solo asentí la cabeza afirmativamente para que luego me acribillara con un pensé que no me lo pedirías nunca!
Con mucha delicadeza se dedicó a besarme punta y tronco más no a chupar. Evidentemente no lo sabía hacer y carecía de cualquier técnica. Así que la detuve y le enseñé paso por paso, lo que considero es una buena mamada. La chica aprendió rápido y hasta sin pedirlo, arremetió contra los huérfanos con pericia, lamiendo y luego acariciando. Me alocó con el golo golo y los clásicos soniditos que este procedimiento produce. Como apuré el paso, Lucero quería decirme algo que apenas era entendible así que le conteste mamita, no se habla con la boca llena. Fue un reventar de risa para ambos que distendió la tensión que si la había podría darse.
La parte culminante llegaba. Quería eyacular y me parecía que la vaina estaba dada como para que ella atraque. Caballero yo, le pregunté si quería experimentar el asunto a lo que me muy a su estilo, Lucero contesto simplemente con un bueno, para pasar a abrir la boca totalmente. Saca la lengua Lucerito, como cuando el médico te revisa la garganta. No me voy a atorar no tío? me dijo.
Nota al pie de página para los calichines Nro. 2: sea o no tu sobrina o prima la idea no es meterles una vaciada justo en la campanilla de tal forma que les provoque a) asco y b) ganas de buitrear sobre tu gapin y malograr la faena. Esas vainas las aguantan las actrices pornos porque les pagan un montón de plata. Las kines lo hacen y esto es! Solo para sus caseros. Así que uno debe buscar la manera de vaciarse rico en los hociquitos de las féminas pero sin que para ellas sea un casi seguro proceso de atore o ahogamiento. Que para atorarla esta el Chiclayo querido.
Volviendo al relato efectivamente, la tranquilice mientras me continuaba con el handjob y yo procuraba continuar con la clase. No madrecita, no te vas a atorar. Prosiguió la orden de abrir la boca y como le dije que haga como si le revisaran las amígdalas pronuncio la sílaba favorita de los dentistas: aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. Eso si que me cagó el cerebro feo así que termine quitándole la manito y con la propia me termine de correr. He de reconocer que seguramente por la arrechura de todo el acto, el caudal vino en varios generosos chorros. Verla entre asustada y excitada mataba a cualquiera. Ya con la boca llena y con apenas un hilito de cemento corriéndole por la comisura del labio izquierdo cual vampira láctea, Lucero atinó a decir me lo paso tío?. Solamente moví la cabeza, aunque valgan verdades, le he debido decir que haga lo que quiera: que lo escupa en el baño, que se lo pase, que se lo escupa a si mismo en los senos cosa que solamente lo atracaría una supercaliente mujer.
Así que SE TOMO TODITITA LA LECHE! conmoviendo a este tío hasta las lagrimas. Estaba un poco salado pero es rico, soltó con una pícara y juvenil sonrisa. Qué bueno que te gustó, la alimentación condiciona el sabor chiquita, continúe con mis lecciones. Nos quedamos abrazados solo un rato porque, hombre al fin, quería arrancarme al hotel para repensar algunas cosas de lo que estaba haciendo (comerme a mi sobrina) así que con un beso, nos despedimos hasta el día siguiente.
Quedaban tres días
y algunas experiencias más que hacerle partícipe a mi sobrinita.