Harry215
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La Odontóloga (Tercera Parte)
Buenas tardes amigos y amigas, todas las disculpas no son suficientes para resarcir mi falta por no continuar con mi relato, gracias a todos los que comentaron y agradecieron, lo que pasó es que estuve de viaje fuera de lima por vacaciones con toda la family y estuve mas ocupado que en el trabajo. Bueno a continuación la 3ra saga de la odontóloga.
pasaron unos largos segundos en que ella recobraba el aliento y yo con mi verga a 1000 grados ya podía derretir y atravesar cualquier cosa que tocara, me paré fui al bañito a lavarme la cara que estaba empapada de sus fluidos, regresé rapidísimo y la encuentro sin el hilo dental y con las piernas abiertas sobándose suavemente el clítoris, yo me acerco y coloco encima de ella que me recibe con un abrazo de sus piernas sobre mi cintura, nuestras lenguas se juntaron y sus manos me jalaban hacia ella, con un gesto casi de clemencia, sin palabras me decía que la penetrara.
La presión de mi pene había bajado debido a la lavada de cara, jeje, entonces me coge con una mano el pene lo remanga bien y se frota la vulva con la cabeza, buscando a donde iba a metérselo, en instantes ya la tenia de nuevo como fierro de construcción, pero no se lo metía todavía, mas bien se lo comencé a frotar por afuera desde el asterisco que estaba mojadito hasta su clítoris como serruchándola, jajaja, recontra lubricado corre como mantequilla, en eso de dos, tres o cuatro sobadas ella hace un movimiento de pelvis y se lo encaja en la vagina que estaba hirviendo, y poco a poco empecé a bombear lentamente mas por miedo a que se me queme el pájaro, jeje, así seguimos por unos minutos.
Luego me retiro un poco sin sacarla y sus piernas me las pongo al hombro, reiniciando el bombeo en donde se escuchaba el ir y venir de mis testículos golpeando su asterisco, unos 10 minutos mas de bombear y siento que se me venia pero ella todavía no llegaba, su humedad iba disminuyendo y sus paredes apretaban mas, debe ser que se estaban evaporando los líquidos en su vagina por el calor.
Luego de 10 minutos mas de acuchillarla sin compasión, sentí que su sabrosa vagina apretaba mas y mas a la vez de un cosquilleo en la cabecita, pensé que se me iba a salir el quaker y rápidamente la saqué porque quería terminar en su culantro en perrito, ella se dio cuenta que me venia y se desprendió de mi comenzando a chupármelo con fuerza.
Mujer de experiencia, hizo muy bien, porque así pude contenerme, luego le dije que se ponga en perrito de rodillas sobre el sillón que ya estaba más hundido que colchón de loco, en esa posición comencé a meterle fierro a fondo. Ella no se arqueaba muy bien porque su cabeza estaba a mas nivel que sus caderas, y yo quería taladrarle la pera, así que la acomodo de costado y la doctora apoyó su cara al nivel de sus rodillas en otro cojín, ofreciéndome al 100% su lindo trasero, allí mismo empecé a darme un festín de nuevo, a darle de nalgadas, que rico, primero me miro de reojo y luego como que le empezó a gustar, y gemía pidiendo mas, - dame mas, uhmm!!!, - y yo ¡¡¡ toma forajida!!! jajaja, como que quiso reclamar por lo de forajida, pero con cada embestida ella perdía la cabeza y me dijo ¡¡¡ siiii, yo soy tu chica mala!!! empujando mas hacia atrás para que la penetre mas hondo.
Así seguimos un rato y en eso le metí un dedo en el culo y soltó un chillido y me dijo que haces travieso, sigue tu camino no te desvíes, jajaja. Hizo como no se molestó pero yo le escupí un pollo en el anillo y hundí más mi dedo como auscultando, ella ya estaba poseída y yo clavándola poniendo mi dedo duro que entraba junto con mi pene uno a cada agujero, al comienzo un poco lento y después más rápido.
Ella se frotaba el clítoris y de vez en cuando con dos dedos apretando en V el tronco de mi pene, por ratos aceleraba y veía como ella gemía entrecortada por cada taladrada, jajaja, - ah, ah, ah, oh, oh, oh, mm, mm, mm - un cague de risa, ella junto un poco las piernas señal de que se venia y se frotaba rapidísimo el clítoris, en eso, hago cambio de ruta, y se la meto por el chiquito flores.
Entro en una y lo deje adentro y ella ya no dijo nada y se seguía frotando el clítoris, solo gemía cada vez mas fuerte, paré solo dos segundos para saber su reacción y luego comencé a iniciar la marcha con el bombeo de su ano, que poco a poco se fue comiendo casi entero mi pene con movimientos mas rápidos, cuando bajaba la velocidad ella me decía - ¡sigue no te detengas así, mmm!, yo estaba hecho un energúmeno mi cerebro ya era una maquina de perforar, así me dijera que me detenga igual iba a continuar hasta explotar dentro de su culo.
Ella solo se apoyaba sobre sus grandes senos, una mano desasía su clítoris con los dedos y la otra mano se agarraba una nalga separándola de la otra, mis manos prendidas en sus caderas como una prensa solo se movían con el impulso de mi cuerpo hacia su trasero que amortiguaba los golpes a ritmo de galope.Fue un viaje de 10 minutos creo, en el que mi pene se hinchaba mas hasta que al final exploté con el inicio de un cosquilleo que salía desde mi próstata como un halo de energía y felicidad recorriendo todos mis músculos y órganos hasta mi cerebro. En cámara lenta veía como ella se sacudía y yo descargaba dentro de su ano un torrente de semen caliente, tumbándonos sobre el sillón todavía con mi verga dentro y yo encima de ella, nos quedamos un rato hasta que siento como mi monstruo se fue debilitando con cada latido de mis venas hasta salirse solo.
Estábamos mojaditos de sudor, ella no decía nada y yo tampoco, veo el reloj colgado en la pared y eran casi las 6:30 de la tarde, poniéndome mi ropa le comento sobre la hora que era y se paró asustada - ¡mi Hija, la muchacha ya debe haber llegado! - , yo mas rápido que flash me fui con toda mi ropa al bañito a lavarme la pieza, vestirme y refrescarme la cara.
Mientras ella hacía lo mismo escuchamos la bulla de las rejas del jardín al cerrarse, y ella entre dientes decía - ve esta idiota le dije que tocara el timbre cuando llegue jajaja, toda la salita olía a culo y pinga, prendimos el ventilador y la muchacha toca la puerta del despacho anunciando su ingreso casi abriendo y la doctora con el spray aromatizador en la mano tz tzzz tzzz, jajaja.
No puedo negarlo, las mujeres tienen un sexto sentido que las alerta del peligro y con esto queda comprobadísimo. También creo que la chacha se las olía y estaba haciendo hora hasta que ya se hizo de noche.
Yo ya estaba cambiado y me hice el loco, llegué a mirarle a los ojos a la muchacha y me sonrió, se habría imaginado lo que estábamos haciendo, de reojo nomas le tome unas 100 fotos mentales en alta definición y note que con sus 19 años más o menos estaba fuertota. Yo todavía sudando un poco y ya mas calmado me despido de la doctora Flor diciéndole que regresaría otro día previa coordinación para la próxima consulta.
Después regresé un par de veces mas para culminar con la curación que después de dos meses se me salió. En esas ocasiones no pasamos mas de unos ricos mamelucos y amasada de tetas, mas por que ya me había sacado el clavo con la doctora del mandil blanco y encaje negro (aunque no hubo encaje negro, si le encaje bien el negro, jaja).
Creo que la falta de tiempo y la aparición un batallón de chorrillanas del barrio Las Delicias que ingresaron por campaña de producción a la empresa, hizo desviar mi atención hacia un par de chicas buenísimas, una de ellas digno de relato.
Buenas tardes amigos y amigas, todas las disculpas no son suficientes para resarcir mi falta por no continuar con mi relato, gracias a todos los que comentaron y agradecieron, lo que pasó es que estuve de viaje fuera de lima por vacaciones con toda la family y estuve mas ocupado que en el trabajo. Bueno a continuación la 3ra saga de la odontóloga.
pasaron unos largos segundos en que ella recobraba el aliento y yo con mi verga a 1000 grados ya podía derretir y atravesar cualquier cosa que tocara, me paré fui al bañito a lavarme la cara que estaba empapada de sus fluidos, regresé rapidísimo y la encuentro sin el hilo dental y con las piernas abiertas sobándose suavemente el clítoris, yo me acerco y coloco encima de ella que me recibe con un abrazo de sus piernas sobre mi cintura, nuestras lenguas se juntaron y sus manos me jalaban hacia ella, con un gesto casi de clemencia, sin palabras me decía que la penetrara.
La presión de mi pene había bajado debido a la lavada de cara, jeje, entonces me coge con una mano el pene lo remanga bien y se frota la vulva con la cabeza, buscando a donde iba a metérselo, en instantes ya la tenia de nuevo como fierro de construcción, pero no se lo metía todavía, mas bien se lo comencé a frotar por afuera desde el asterisco que estaba mojadito hasta su clítoris como serruchándola, jajaja, recontra lubricado corre como mantequilla, en eso de dos, tres o cuatro sobadas ella hace un movimiento de pelvis y se lo encaja en la vagina que estaba hirviendo, y poco a poco empecé a bombear lentamente mas por miedo a que se me queme el pájaro, jeje, así seguimos por unos minutos.
Luego me retiro un poco sin sacarla y sus piernas me las pongo al hombro, reiniciando el bombeo en donde se escuchaba el ir y venir de mis testículos golpeando su asterisco, unos 10 minutos mas de bombear y siento que se me venia pero ella todavía no llegaba, su humedad iba disminuyendo y sus paredes apretaban mas, debe ser que se estaban evaporando los líquidos en su vagina por el calor.
Luego de 10 minutos mas de acuchillarla sin compasión, sentí que su sabrosa vagina apretaba mas y mas a la vez de un cosquilleo en la cabecita, pensé que se me iba a salir el quaker y rápidamente la saqué porque quería terminar en su culantro en perrito, ella se dio cuenta que me venia y se desprendió de mi comenzando a chupármelo con fuerza.
Mujer de experiencia, hizo muy bien, porque así pude contenerme, luego le dije que se ponga en perrito de rodillas sobre el sillón que ya estaba más hundido que colchón de loco, en esa posición comencé a meterle fierro a fondo. Ella no se arqueaba muy bien porque su cabeza estaba a mas nivel que sus caderas, y yo quería taladrarle la pera, así que la acomodo de costado y la doctora apoyó su cara al nivel de sus rodillas en otro cojín, ofreciéndome al 100% su lindo trasero, allí mismo empecé a darme un festín de nuevo, a darle de nalgadas, que rico, primero me miro de reojo y luego como que le empezó a gustar, y gemía pidiendo mas, - dame mas, uhmm!!!, - y yo ¡¡¡ toma forajida!!! jajaja, como que quiso reclamar por lo de forajida, pero con cada embestida ella perdía la cabeza y me dijo ¡¡¡ siiii, yo soy tu chica mala!!! empujando mas hacia atrás para que la penetre mas hondo.
Así seguimos un rato y en eso le metí un dedo en el culo y soltó un chillido y me dijo que haces travieso, sigue tu camino no te desvíes, jajaja. Hizo como no se molestó pero yo le escupí un pollo en el anillo y hundí más mi dedo como auscultando, ella ya estaba poseída y yo clavándola poniendo mi dedo duro que entraba junto con mi pene uno a cada agujero, al comienzo un poco lento y después más rápido.
Ella se frotaba el clítoris y de vez en cuando con dos dedos apretando en V el tronco de mi pene, por ratos aceleraba y veía como ella gemía entrecortada por cada taladrada, jajaja, - ah, ah, ah, oh, oh, oh, mm, mm, mm - un cague de risa, ella junto un poco las piernas señal de que se venia y se frotaba rapidísimo el clítoris, en eso, hago cambio de ruta, y se la meto por el chiquito flores.
Entro en una y lo deje adentro y ella ya no dijo nada y se seguía frotando el clítoris, solo gemía cada vez mas fuerte, paré solo dos segundos para saber su reacción y luego comencé a iniciar la marcha con el bombeo de su ano, que poco a poco se fue comiendo casi entero mi pene con movimientos mas rápidos, cuando bajaba la velocidad ella me decía - ¡sigue no te detengas así, mmm!, yo estaba hecho un energúmeno mi cerebro ya era una maquina de perforar, así me dijera que me detenga igual iba a continuar hasta explotar dentro de su culo.
Ella solo se apoyaba sobre sus grandes senos, una mano desasía su clítoris con los dedos y la otra mano se agarraba una nalga separándola de la otra, mis manos prendidas en sus caderas como una prensa solo se movían con el impulso de mi cuerpo hacia su trasero que amortiguaba los golpes a ritmo de galope.Fue un viaje de 10 minutos creo, en el que mi pene se hinchaba mas hasta que al final exploté con el inicio de un cosquilleo que salía desde mi próstata como un halo de energía y felicidad recorriendo todos mis músculos y órganos hasta mi cerebro. En cámara lenta veía como ella se sacudía y yo descargaba dentro de su ano un torrente de semen caliente, tumbándonos sobre el sillón todavía con mi verga dentro y yo encima de ella, nos quedamos un rato hasta que siento como mi monstruo se fue debilitando con cada latido de mis venas hasta salirse solo.
Estábamos mojaditos de sudor, ella no decía nada y yo tampoco, veo el reloj colgado en la pared y eran casi las 6:30 de la tarde, poniéndome mi ropa le comento sobre la hora que era y se paró asustada - ¡mi Hija, la muchacha ya debe haber llegado! - , yo mas rápido que flash me fui con toda mi ropa al bañito a lavarme la pieza, vestirme y refrescarme la cara.
Mientras ella hacía lo mismo escuchamos la bulla de las rejas del jardín al cerrarse, y ella entre dientes decía - ve esta idiota le dije que tocara el timbre cuando llegue jajaja, toda la salita olía a culo y pinga, prendimos el ventilador y la muchacha toca la puerta del despacho anunciando su ingreso casi abriendo y la doctora con el spray aromatizador en la mano tz tzzz tzzz, jajaja.
No puedo negarlo, las mujeres tienen un sexto sentido que las alerta del peligro y con esto queda comprobadísimo. También creo que la chacha se las olía y estaba haciendo hora hasta que ya se hizo de noche.
Yo ya estaba cambiado y me hice el loco, llegué a mirarle a los ojos a la muchacha y me sonrió, se habría imaginado lo que estábamos haciendo, de reojo nomas le tome unas 100 fotos mentales en alta definición y note que con sus 19 años más o menos estaba fuertota. Yo todavía sudando un poco y ya mas calmado me despido de la doctora Flor diciéndole que regresaría otro día previa coordinación para la próxima consulta.
Después regresé un par de veces mas para culminar con la curación que después de dos meses se me salió. En esas ocasiones no pasamos mas de unos ricos mamelucos y amasada de tetas, mas por que ya me había sacado el clavo con la doctora del mandil blanco y encaje negro (aunque no hubo encaje negro, si le encaje bien el negro, jaja).
Creo que la falta de tiempo y la aparición un batallón de chorrillanas del barrio Las Delicias que ingresaron por campaña de producción a la empresa, hizo desviar mi atención hacia un par de chicas buenísimas, una de ellas digno de relato.
