Capítulo III: Primer Encuentro con ISAURA
Llegó sábado, mi gran noche.
Salí de mi casa con el pretexto, de hacer un trabajo en grupo, de amanecida.
Tomé el Bus a Mala, habíamos quedado con ISAURA encontrarnos en la Plaza de Armas,
Llegué, allí estaba ella, con un Jean apretado y una chompa cerrada roja, nos saludamos con un efusivo y apasionado beso, me dijo: Te extrañé mi Amor, por fin, vamos a estar más tiempo juntos, les dije a mis papás que me quedaría en la casa de mi prima Rosa.
Nos fuimos a la fiesta, inauguración de una discoteca de pueblo, estábamos allí bailando los éxitos del momento, hasta que eran las 02 de la mañana, esta discoteca iba a cerrar, le dije, y ahora donde vamos, ella me miró, se sonrió y me dijo, no sé, será al parque.
Íbamos caminando, cuando me dice, vamos por acá, caminamos y llegamos a una casa hospedaje, le pregunto, ¿cómo conoces este lugar?, ella me responde, que sus amigas le habían hablado de ese lugar. Pensé, ella ya conoce este sitio. Me quedé callado, se me vino a la mente muchas imágenes de ella, en ese lugar, como que se bajó las revoluciones.
Llamamos, tocamos a la puerta, salió una Señora de edad, fastidiada, por la hora, nos preguntó: ¿Qué quieren?, a lo que respondimos, queremos una habitación, se no hizo tarde, ya no hay carro para Lima, la señora, se rió burlonamente, nos abrió la puerta, nos dio el precio, nos pidió documentos, Isaura y yo nos miramos, ella no tenía y yo menos por ser aún menor de edad, entonces le dijimos que nos habíamos olvidado, la Señora, renegó, y dijo: No quiero tener problemas ah. Que son Uds.¿hermanos? o enamorados,
Le respondimos, que éramos hermanos, y la señora nos dio un cuarto con 02 camas.
Entramos, nos reímos, yo estaba bajonado por todo lo previo.
Nos sentamos en una cama, nos miramos, nos reímos de la situación, y luego nos besamos, lentamente, poco a poco, nuestras lenguas jugaban, comencé a besarla el cuello, la acariciaba tímidamente, poco a poco comencé acariciar sus senos por encima de la chompa, ella se detiene, me saca la casaca y camisa, yo le quito la chompa, llevaba una blusa ceñida, saco la blusa y también el sostén, y veo esas inmensas ubres, la acaricio, me dice, apaga la luz, hago caso, regreso a la cama, me quito el pantalón, ella hace lo mismo, nos quedamos en solo en truza, comienza a jugar con mi pene, y yo con su vagina por encima de la truza, hasta que nos quitamos todo, ella dirigió mi pene hasta la entrada de su vagina, que estaba húmeda, y comienzo a introducirla, ella emitía un ligero suspiro hasta que comenzó a jadear, me movía intensamente, la cama era un catre, ello provocaba que cuando la envestía sonaba muy fuerte, eso no importaba, estaba penetrándola y amasando sus senos en posición misionero, ella me basaba y decía, si mi amor, te amo, si mi amor. Eso me excitaba mas, en eso, siento que eyaculo, saco mi pene, pero ella me aprisiona con sus brazos por la cintura sin dejar que saliera y terminara afuera, eso me gustó terminar dentro de ella, ella también había terminado, dio un suspiro prolongado. Terminé encima de ella, en una sola posición, ella, no quería que saliera, sus piernas rodeaban las mías.
Luego me recosté a su costado, abrazándola por detrás, comentado la bulla que hicimos, me dijo: recuerda que somos hermanos para la señora, nos reimos.
Comencé acariciar sus ricos senos, ella con su mano, comienza a jugar con mi pene, logrando despertar, comenzamos a besarnos, yo todo el cuerpo, besando la entrepierna, abdomen ella también, me besó el pecho, y solo dio besitos a mi pene sin darle alguna mamada, estaba echado ella se sube, se coloca el pene en su vagina y comienza a calbagar, de manera torpe, pero deliciosa, me levanto, la llevo a un sillón me siento, ella cabalgaba con mayor comodidad, el sillón provocaba mayor ruido, así que la llevo, con el pene introducido hacía el filo de la cama y la verdad que nunca había hecho la pose de piernas al hombro, fue delicioso, ambos gozábamos, era el segundo round de la madrugada, pude hacer mas poses, le digo, ponte en posición de gatear (no quise ser atrevido diciéndole ponte en perrita), ella dudando, me dijo, que vas hacer mi amor, por favor no has cosas extrañas (tenia miedo que le introdujera por el ano), yo le respondo, no tengas miedo, no haré cosas que no quieras, entonces, acomodé mi pene por su vagina, y era riquísimo darle en esa pose, sobre todo viendo ese hermoso trasero, ella disfrutaba, otra vez gemía y decía si mi amor... te amoooo.
Ella colaboraba moviendo su trasero hacía mi, de manera mas rápida, sus gemidos eran con quejidos hasta que terminé, otra vez dentro de ella, justo en ese momento, ella extiende los brazos y las piernas cayendo yo encima. Que rico.
Nos quedamos así hasta quedarnos dormidos.