Así es la vida

  • Iniciador del tema Iniciador del tema Pier10
  • Fecha de inicio Fecha de inicio

Pier10

Capitan
Mensajes
456
Puntos de reacción
926
Puntos
159
Registrado
19 Dic 2016
92%
Registrado
19 Dic 2016
Mensajes
456
Puntos de reacción
926
Puntos
159
‎9 Years of Service‎
Estaba con toda la cara llena de semen. Su sonrisa de oreja a oreja. Y yo pensando que era el rey del mundo. Cuando de pronto la puerta se abrió y no me quedo más que...


Un mes antes
Una fuerte lluvia hizo que me resguarde en una cafetería. El frío no era intenso, pero aún así habían varias personas que pedían café y panecillos. Decidí ser uno más del montón y pedir lo mismo. Pague con una tarjeta que pocos tienen acceso. Me senté donde pude y empecé a revisar el trabajo del día siguiente. Mi carro en el taller, aplicativos congestionados y la calle inundada, así que decidí quedarme e ir trabajando hasta que se calmen las aguas. Una hora después una señorita de piel blanca y labios muy rojos, me pidió para compartir la mesa. Vi alrededor y la cafetería estaba llena. Accedí y seguí con lo mío.
-No me gusta comer sola, ¿me darías unos minutos? - dijo ella con un tono amable y con la mirada firme.
-Desconectarme de la oficina, no es fácil.
-Tal vez la lluvia te quiere enseñar que debes obligarte a parar.
-Javier - le dije dándole la mano.
-Brenda - respondió dándome la mano.

La conversación estuvo muy agradable. Terminando la lluvia la lleve a su casa y en la puerta nos besamos. Mi mano se escurrió debajo de su falda y ella sonrojada me dijo que por favor vaya despacio. Que antes ya le habían echo mucho daño y que cuando se entregaba lo hacia con todo. Cuando entró pude ver las tremendas nalgas redondas que meneaba. Salive tremendo monumento y decidí que no estaría en paz hasta que mi pene este en medio de esas nalgas.

Una semana después recién pudimos conversar. Y fue porque ella me busco en la oficina. Con tantos problemas en mi haber y sin carro me era difícil en pensar que tendría tiempo para ella. Cuando entro a la oficina a buscarme, mas de uno le miro las nalgas con morbo. Las secretarias por su parte querían que se le rompan los tacos y se lesione.
-Como el caballero no honra su palabra, vengo a que lo haga.
-No es que no la voy a honrar, pero en realidad, estoy sin tiempo.

Sin más, apago mi pantalla del computador, me jalo de la corbata y con un beso me convenció de salir de la oficina.
Paramos en un licorería, compramos un vino y piqueos. Estiro la mano un taxi paro.
-Al hotel más cercano por favor - el taxista rio y me hizo un gesto de admiración.
-Sus deseos son ordenes señorita - dijo el taxista.

El hotel más cercano no era uno lujoso, pero tampoco era un chiquero. Pedí una habitación matrimonial.

-Ahora espero que sepas que es lo bueno - decía amarrándose el cabello y poniéndose de rodillas.
-Vas a ver putita - le dije en cuanto bajaba mi cierre y libera mi pene.
-¿Podrás aguantar?

Su forma picara de decir las cosas, era lo que más me excitaba.

continuará...
 
CARAY, ESO FUE TODO?
 

Users who are viewing this thread

Atrás
Arriba