Ahhhhhh... tiene que ser Manuel Burga, porque es el más reciente ejemplo del cáncer que nos impide ser una galaxia desarrollada y nos mantiene como una galaxia de tercel nivel:
El absoluto desprecio por las leyes y la, muy lamentable pero muy real, facilidad para violarlas impunemente.
Y su inevitable compañero: El absoluto desprecio por las leyes por parte de aquellos que han recibido el encargo de hacerlas cumplir.
Esto vá mucho más allá del fútbol, pero el estado peruano tendría mucho que aprender de la FIFA. Así como la FIFA se rige por su propio reglamento y le importan un rábano las leyes de los distintos países, igual el estado peruano debería regirse por sus propias leyes y debería importarle un rábano el reglamento de la FIFA.
El estado debería aplicar la ley sin importar las consecuencias deportivas, estas no son problema del estado, son problema de los dirigentes deportivos, son ellos los que deben ver de adecuarse a las leyes de su país y a las de la organización internacional a la que desean pertenecer. Son aquellos que los eligieron, en todo caso, los culpables de lo que pueda suceder; y ellos los que tienen que buscar la solución.
Pero por supuesto eso sería así en cualquier otro país. Por eso estamos como estamos.