"Me siento tan inseguro
Al tomar tu mano
Y guiarte a la pista de baile.
A medida que la música se extingue,
Algo en tus ojos
Hace recordar una pantalla de cine
Y todas sus tristes despedidas.
Nunca voy a volver a bailar.
Los pies culpables no tienen ritmo.
Aunque es fácil fingir,
Sé que no eres una tonta.
Debería haber evitado
Engañar a una amiga
Y desperdiciar una oportunidad
Que me habían dado.
Entonces nunca voy a volver a bailar
De la manera que bailé contigo.
El tiempo nunca puede reparar
El susurro imprudente
De un buen amigo.
Para el corazón y la mente
La ignorancia es amable.
No hay consuelo en la verdad.
El dolor es todo lo que encontrarás.
Esta noche la música parece tan fuerte,
Deseo que pudiéramos
Perder a la multitud.
Quizás es mejor de esta manera.
Nos lastimaríamos uno a otro
Con las cosas que queremos decir.
Podríamos haber estado
Tan bien juntos.
Podríamos haber vivido
Este baile para siempre.
Pero ahora, quién va a bailar conmigo?
Por favor, quédate.
Ahora que te has ido,
Ahora que te has ido,
Ahora que te has ido,
Lo que hice estuvo tan mal,
Tan mal que tenías que dejarme solo?.
La música evoca en mi mente solo malicia y descuido, tal cual pasó con una vecina algo arriesgada, algo coqueta y muy suelta de huesos cuando quiere algo.
Se habían mudado al edificio una familia de a 3 ( padre, madre y un hijo pequeño) mas o menos hace un año y poco tiempo, pero tuvo que pasar muchos meses ( casi el último antes de que se vayan) para intercambiar palabras. En un inicio me hice amigo de su pareja de la nada, esperando a su ñora, me topé con él y comenzamos a hablar de fútbol, luego nos dimos cuenta que teníamos amigos en común del trabajo y fue habitual que tomáramos una chelita mientras esperaba a su mujer e hijo. Hasta que una vez ayudándolo a cargar sus víveres me invita una, dos y se hizo un juergón, claro, su mujer no estaba sino de viaje con la criatura. Allí me dijo que poco está en Lima, mas viaja por todo el país, mas bien me da una mano cuando mi pareja solicite algo, le agradeceré mucho, me dijo y seguimos licoreando.
Con la pareja, primero no pasábamos de saludos. Luego de tantos holas y chao, sin roche me pidió guita, le di una vez y a la segunda la corté, le dije paga y te doy mas.
No mucho tiempo después me vino con lo mismo, me enojé y le dije pague lo que me debe y le puedo dar dicha suma. No respondió se fue molesta, furiosa, se notaba en ese rostro agradable la bella morena. Los siguientes días la veía mucho sola, a veces con ropa deportiva, a veces se le transparentaba, gracias al sudor se notaba los hilos que llevaban, una vez no me aguante y me tire al suelo para ver bien esa nalgotas. Como todavía no me pagaba, no dijo nada pero si miro feo.
Luego ya no la vi mas, le pregunté al seguridad y me dijo, tampoco la veo, mas bien esa vez ambos vimos al esposo con el hijo.
Nos pareció extraño. Y al día siguiente se aparece en mi puerta, estaba espectacular con un vestido rojo, me dijo que es urgente tiene que ver a alguien pero no tiene para el taxi, su hijo esta arriba con la niñera, me lo devolverá con creces, no creí pero me dio pena, ella estaba riquísima, fácil se iba a coger, olía apeteciblemente, con unos tacos mas o menos 7 y otra vez se le notaba algo la ropa interior aunque era una tanga mediana. Le di, me dio un beso en la mejilla y se fue muy alegre.
Ya a eso de las 3 am me tocan el timbre, como no dormía en una fui a ver, era ella, algo sudorosa, y oliendo a trago me dice, no la pueden ver arriba así, si le puedo dar cama, bueno, está bien pero van a hablar los vecinos, no te preocupes me dice, de eso me arreglo, préstame tu baño. Le di y viene mas arreglada. Se sentó a mi lado y me dijo, mira, se que nada está bien, te agradezco no solo por el dinero sino por guardar silencio, algún día te contare todo. No dije mas, me beso, fue suave, apenas roces y fue de a pocos, lengua, me tocaba, yo a ella, la desvestí, vi su tanga metida en esas nalgotas y allí me sacié, me olvidé de todo, que era mujer prohibida, que estaba cagando fuera del water pero si no era yo, era cualquiera, ademas la inversión tendría que ver sus frutos. No hubo palabras, tampoco fue espectacular solo el morbo de tener a una vecina. Se subió sobre mi, dirigió su mano a mi verga, la jalo, la beso y lamió y supo meterla en su vulva húmeda y complaciente, estuvimos un rato así, luego yo arriba y ella en perrito, me volvió a mandar ella arriba y allí de tantos gemidos y orgasmos casi me pidió que me viniera adentro, tenía miedo, se me vinieron muchas ideas a la cabeza y le dije, lo haré pero tomaras la pastilla del día siguiente, ya, dijo. Lo bueno que yo tenía una cerca. Me vine varias veces y hasta que ella casi rasgándome la espalda, llevándose un poco de mis labios y metiéndome la lengua en la oreja, dijo me vengoooooooooooooooooooo, me corroooooooooo, ohhhhhhhhhhhhhhhhh, grito que nos alejó para siempre...................