Me atendí aproximadamente como hace 2 o 3 meses atrás en el local de San Miguel. Llegué, estaban dos o tres chamitas, incluyendo la recepcionista, que nada que ver y este tanquezaso. Resaltaba bastante por encima de las demás, estaba sentada loreando con una de sus colegas. Hago las consultas del caso. Me dijeron que solo eran masajes. Obvio es solo para guardar las apariencias, adentro lanzo la propuesta indecente y ya está pensé. Escogí a este mujerón para atenderme. Ella iba adelante y yo no podía despegar mis ojos de su enorme culo. Entramos, me quito la ropa. Ya vengo me dijo, se fue a traer sus implementos. Ya estaba echado en la camilla cubriendo mis partes nobles con la toalla. Regresa y mientras acomodaba sus implementos, se ponía de espaldas y se agachaba. Se me armó, se dio cuenta. Me dijo que le quite la ropa y yo más que feliz. La desnudé. Quería lanzarme encima pero me dijo que para eso tenía que darle un adicional de 50 soles más. Se los di, lo cual me dio derecho a amamantarme de sus genorosos pechos y amasar tremendo buque de guerra que se maneja atrás. Le dije que quería un servicio completo y me dijo que no lo hacía. ******, se está haciendo la del rogar dije. Seguía yo en lo mío. Se echó boca abajo en la camilla y a mi que me faltaban manos. Le propuse de nuevo, me lo volvió a negar. Le quise sacar número, no me lo quiso dar, me metió el floro que no tenía número propio. Cansado de insistir, a lo que salga pensé, estaba muy al palo. Ya estaba boca arriba, le introduzco los dedos a la concha y la comencé a masturbar. Es un semejante hueco, casi me succiona. Está demasiado abierta. A su vez, ella me masturbaba a mí. Hice el último intento de proponerle introducirle mi miembro pero mi intento fue infructífero de nuevo. Continuamos en ese plan solo un rato más, me dijo unas cuantas frases arrechantes. No aguanté más y salió todo el yogurt batimix directo a sus pechos. Me dijo que con más confianza me podía dar su contacto directo, lo cual quería decir: ven más seguido a atenderte conmigo para que me puedas sacar. Está claro que no lo iba a hacer. En parte ya me había quitado el morbo aunque no se lo haya metido. Hacerme su casero para poder sacarla implicaba pagar 150 soles cada vez que la vaya a visitar. No estaba dispuesto a hacer esa inversión de nuevo solo por una paja.