Aquí reportándome in situ, desde el lugar de los hechos. Ayer viernes en plan de 4 pm llegué a la Nené, con la finalidad de pasar inspección ocular, al nuevo material femenino, que según ciertas opiniones no era, hasta el momento, lo que en realidad estábamos esperando. Quizá con un poco mas de ilusión que la debida, me formé erróneamente una expectativa que la cruda realidad se encargó de corregir de manera despiadada. Y si, es verdad, fue duro y decepcionante asumirlo. Al llegar a las 4 pm, como mencioné lineas arriba, ingresé al susodicho local, y no cobraron entrada. Primera impresión: Impacto visual, orden, limpieza, buena distribución del mobiliario, predominancia de las luces ornamentales que le daban al espacio un impacto y una sensación de encontrar mas de lo que en realidad es y se espera de un local de estas características. Esperé ansioso, y me di el tiempo suficiente de pasar revista puerta por puerta, mientras en mi psiquis me formaba de la imagen de la fémina que abriría la puerta y cubriría mis expectativas. (puerilmente, antes que en realidad eso aconteciera). Lo dramático empezó, al transcurrir el tiempo, ( 7:00 pm) y comenzó a hacer mella en mis expectativas frustradas. En resumen: Nada de nada, ni un brillo, ni una brizna de novedad; local llamativo, colorido, moderno, limpio, bien distribuido, pero las féminas en carencia, tanto en calidad como en variedad. En consecuencia, mucho local para tan poco nivel; parece incongruente e irracional, pero es así. O cambian urgentemente la administración o al menos, la visión de como regentar un local de esas características, o se convertirá en un futuro próximo en un "elefante blanco", con ribetes de ser mas conocido como un fúnebre homenaje a "lo que pudo ser y no fue". Aún así, le doy el beneficio de la duda, esperamos que en realidad los encargados, dueños, etc, hagan los esfuerzos necesarios para darle cierto renombre, aprovechando su temprana inauguración para tomar las medidas correctivas pertinentes, de lo contrario seria triste concluir que solo hubo un cambio de infraestructura desde el desvencijado "Las Violetas" al ultramoderno "La Nene", pero con las mismas inquilinas.