ositofogosito
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La semana pasada estuve en Ilo por trabajo, pero solamente unas horas. Desde temprano tuve algunas reuniones de trabajo y por la tarde, ya mas relajado, mi jefe, con quien habia hecho el viaje me dice que iría a hacer algunos trámite era como las 4 de la tarde y tardaría como hasta las 7 de la noche. No quise esperarlo y quedamos en encontrarnos en la Plaza de Armas a las 7 pm para regresar a Tacna.
Algo fastidiado por tener que tontear en Ilo me puse a caminar hasta que se me ocurrio entrar a uno de los pocos tragamonedas que hay en la ciudad.
De entrada veo una chica bajita y algo gruesita que con un trapeador limpiaba el piso del local. Una mini alta dejaba ver unas piernas generosas y su blusa blanca con un escote respetable traslucia el sosten, mostrando que tenia unas tetas redondas y grandes.
Di algunas vueltas dentro y otra flaquita hacia las veces de cajera, asi que la deseché como objetivo, centrando mi atención en la bajita.
Me acerco a una máquina y la llamo pidiendole que me explique como se hacia para jugar. Me llevó a una máquina distinta y me empezó a mostrar el juego para lo cual la tenía muy cerca mio y yo a propósito me acercaba como si prestara atención a lo que decía.
Una vez que me explicó, me compré 5 soles en fichas y me dispuse a sentarme a una máquina, me acerco nuevamente a ella y le pregunto en que máquina me aconseja jugar y me lleva a una máquina algo al fondo del local donde no había mucha gente jugando. Una vez sentado, ella se para a mi lado indicándome como hacer. Yo, con una mano en las fichas y la otra colgando de la silla, poco a poco me acercaba a sus piernas a lo que aparentemente ella no se daba cuenta. Ella apretaba los botones de la máquina y yo odiaba los botones de su blusa que quería desabrochar. Muy solapamente le estaba rozando las piernas con la mano que deje colgada y cuando ella lo notó se pegó un poco mas a mi pretextando apretar los botones mas lejanos, inclinandose hacia mi, rozando su cuerpo con mi brazo y mejorando el contacto de mis manos con sus piernas. Ya con mas confianza empecé a acariciarlas pero ella de repente se retiró sin decir nada. Se me pasó la mano, pensé. Al poco rato, regresó a la misma posición preguntándome como me estaba yendo, le dije que solo ganaba cuando ella estaba alli, al tiempo que nuevamente le agarro las piernas y ella se acercaba mas a mi. Poco a poco mis manos fueron subiendo hasta que llegaron a la entrepierna donde algunos suspiros pusieron en posición de firmes al amigo travieso. Con una sonrisa me dijo que volvía, regresando al rato con un vaso de gaseosa diciendome que era para que me baje un poco la temperatura. Ya te dejo, me dice, salgo a las 5 y ya falta poco.
Yo tambien ya tengo que irme, le digo, si deseas vamonos a comer algo por aca.
Claro, te espero afuera, me responde. Me da un beso y se va.
Salgo del local y al rato aparece, ya no con el uniforme del local pero si con un polo apretado y una falda amplia.
Caminamos por una calle donde ya sabia que habia un hotel y acercandome mucho a ella le robo un pico.
Y eso? me dice.
Me provocó besarte, le respondí, me gustas mucho.
No vuelvas a hacerlo, vas muy rápido.
Esta bien, le digo, ya no lo hago. Mientras le decia eso, le meto un chape que ella responde muy apasionada. La abrazo con fuerza y ella pega su pubis a mi amigo que ya estaba tieso de la excitación producida.
Jadeaba mientras me chapaba, lo que me decia que me tenía tantas ganas como yo a ella. Aprovechaba yo para acariciarla con deseo a lo que ella se arrochó y me alejó. Si bien no habia gente alrededor, si era un lugar público donde los autos pasaban y aun no anochecía como para camuflar en algo las intensiones.
Empezamos a caminar mientras la tomaba del talle y nos chapábamos mutuamente. Al llegar al frente del hotel, sin decirle nada la llevé hacia adentro sin encontrar resistencia. Una vez dentro de la habitación, todo pudor quedó fuera. Unos chapes desesperados iniciaron el ritual, donde las lenguas y las caricias sexuales eran las protagonistas. Sentir sus senos en mi pecho y su peluche pegado a mi, sobándose sin reparos me puso a mil. Me desabrochó la camisa sin dejar de besarme y yo hacia esfuerzos para quitarle el polo y al mismo tiempo meter mis manos debajo de su falda. En pocos instantes, ambos estabamos desnudos, aun de pie, rozandonos con todo. La abracé por la espalda besando su cuello y tocando sus tetas y peluche con lo que empezó a jadear, pegando fuertemente su culo a mi amigo erecto. Sin música alguna, empezamos a practicar el perreo, cosa que tuve que detener por el peligro de tener mi primera expulsión de leche sin haberla penetrado. Sin aviso alguno, se soltó de mi, se dió la vuelta y arrodillada empezó con una mamada de profesional. Huevos y falo bien servidos con esa boca golosa y profunda. Al buscar su peluche para provocarla solo encontré un charco caliente y listo. Me tiré en la cama y ella, luego de un oral muy corto, se sentó encima mio y empezó a cabalgar como descontrolada y jadeando cada vez mas fuerte. Poco a poco su rostro iba cambiando por la excitación que tenía hasta que lanzó un grito fortísimo anunciando que había tenido un primer orgasmo. La puse en perrito y despues de una buena empujada logré vaciar toda la leche que tenía dentro. No tenía mucho tiempo, y ella lo sabía, así que de un nuevo oral memorable hizo reaccionar al amigo nuevamente, se trepó encima mio, logrando ambos un orgasmo en simultáneo, del que quedamos rendidos sobre la cama.
No tuvimos mucho tiempo de descanso, era ya cerca de las 7 pm y debía salir. Cambiamos las señas correspondientes y nos despedimos con un beso super ardiente. Continuará? Aun no lo sé.
Algo fastidiado por tener que tontear en Ilo me puse a caminar hasta que se me ocurrio entrar a uno de los pocos tragamonedas que hay en la ciudad.
De entrada veo una chica bajita y algo gruesita que con un trapeador limpiaba el piso del local. Una mini alta dejaba ver unas piernas generosas y su blusa blanca con un escote respetable traslucia el sosten, mostrando que tenia unas tetas redondas y grandes.
Di algunas vueltas dentro y otra flaquita hacia las veces de cajera, asi que la deseché como objetivo, centrando mi atención en la bajita.
Me acerco a una máquina y la llamo pidiendole que me explique como se hacia para jugar. Me llevó a una máquina distinta y me empezó a mostrar el juego para lo cual la tenía muy cerca mio y yo a propósito me acercaba como si prestara atención a lo que decía.
Una vez que me explicó, me compré 5 soles en fichas y me dispuse a sentarme a una máquina, me acerco nuevamente a ella y le pregunto en que máquina me aconseja jugar y me lleva a una máquina algo al fondo del local donde no había mucha gente jugando. Una vez sentado, ella se para a mi lado indicándome como hacer. Yo, con una mano en las fichas y la otra colgando de la silla, poco a poco me acercaba a sus piernas a lo que aparentemente ella no se daba cuenta. Ella apretaba los botones de la máquina y yo odiaba los botones de su blusa que quería desabrochar. Muy solapamente le estaba rozando las piernas con la mano que deje colgada y cuando ella lo notó se pegó un poco mas a mi pretextando apretar los botones mas lejanos, inclinandose hacia mi, rozando su cuerpo con mi brazo y mejorando el contacto de mis manos con sus piernas. Ya con mas confianza empecé a acariciarlas pero ella de repente se retiró sin decir nada. Se me pasó la mano, pensé. Al poco rato, regresó a la misma posición preguntándome como me estaba yendo, le dije que solo ganaba cuando ella estaba alli, al tiempo que nuevamente le agarro las piernas y ella se acercaba mas a mi. Poco a poco mis manos fueron subiendo hasta que llegaron a la entrepierna donde algunos suspiros pusieron en posición de firmes al amigo travieso. Con una sonrisa me dijo que volvía, regresando al rato con un vaso de gaseosa diciendome que era para que me baje un poco la temperatura. Ya te dejo, me dice, salgo a las 5 y ya falta poco.
Yo tambien ya tengo que irme, le digo, si deseas vamonos a comer algo por aca.
Claro, te espero afuera, me responde. Me da un beso y se va.
Salgo del local y al rato aparece, ya no con el uniforme del local pero si con un polo apretado y una falda amplia.
Caminamos por una calle donde ya sabia que habia un hotel y acercandome mucho a ella le robo un pico.
Y eso? me dice.
Me provocó besarte, le respondí, me gustas mucho.
No vuelvas a hacerlo, vas muy rápido.
Esta bien, le digo, ya no lo hago. Mientras le decia eso, le meto un chape que ella responde muy apasionada. La abrazo con fuerza y ella pega su pubis a mi amigo que ya estaba tieso de la excitación producida.
Jadeaba mientras me chapaba, lo que me decia que me tenía tantas ganas como yo a ella. Aprovechaba yo para acariciarla con deseo a lo que ella se arrochó y me alejó. Si bien no habia gente alrededor, si era un lugar público donde los autos pasaban y aun no anochecía como para camuflar en algo las intensiones.
Empezamos a caminar mientras la tomaba del talle y nos chapábamos mutuamente. Al llegar al frente del hotel, sin decirle nada la llevé hacia adentro sin encontrar resistencia. Una vez dentro de la habitación, todo pudor quedó fuera. Unos chapes desesperados iniciaron el ritual, donde las lenguas y las caricias sexuales eran las protagonistas. Sentir sus senos en mi pecho y su peluche pegado a mi, sobándose sin reparos me puso a mil. Me desabrochó la camisa sin dejar de besarme y yo hacia esfuerzos para quitarle el polo y al mismo tiempo meter mis manos debajo de su falda. En pocos instantes, ambos estabamos desnudos, aun de pie, rozandonos con todo. La abracé por la espalda besando su cuello y tocando sus tetas y peluche con lo que empezó a jadear, pegando fuertemente su culo a mi amigo erecto. Sin música alguna, empezamos a practicar el perreo, cosa que tuve que detener por el peligro de tener mi primera expulsión de leche sin haberla penetrado. Sin aviso alguno, se soltó de mi, se dió la vuelta y arrodillada empezó con una mamada de profesional. Huevos y falo bien servidos con esa boca golosa y profunda. Al buscar su peluche para provocarla solo encontré un charco caliente y listo. Me tiré en la cama y ella, luego de un oral muy corto, se sentó encima mio y empezó a cabalgar como descontrolada y jadeando cada vez mas fuerte. Poco a poco su rostro iba cambiando por la excitación que tenía hasta que lanzó un grito fortísimo anunciando que había tenido un primer orgasmo. La puse en perrito y despues de una buena empujada logré vaciar toda la leche que tenía dentro. No tenía mucho tiempo, y ella lo sabía, así que de un nuevo oral memorable hizo reaccionar al amigo nuevamente, se trepó encima mio, logrando ambos un orgasmo en simultáneo, del que quedamos rendidos sobre la cama.
No tuvimos mucho tiempo de descanso, era ya cerca de las 7 pm y debía salir. Cambiamos las señas correspondientes y nos despedimos con un beso super ardiente. Continuará? Aun no lo sé.