Paolita dió a entender que se fue a Europa España, le di la despedida con un último encuentro en el Huascarán en el 2019. Pasaron varios años de gozar su cuerpo formado y un culazo espectacular que aún conservaba a pesar del tiempo. Nos desnudamos y ella con la confianza me acerco sus nalgas a mi guerrero que como siempre estaba ya erecto, seguidamente con sus manos empezó a masturbarme por un buen momento dejándolo listo para la batalla, me puso sus senos a disposición los cuales les di una mamada deliciosa, seguidamente me hizo una paja rusa sin condón, yo le jale un poco los pezones, creo que le dolió un poco y me vio un poco seria, pero justo me pone el Condorito y empezó con la mamada casi garganta profunda, la jale y le di a entender la pose 69 al cual acepto y no pude contenerme como estaba recién bañada con un perfume que excitaba, le bese la zorra que estaba bien afeitada, me di el gusto de abrir y tocar ese culo que estaba rico y parecía no maltratado, lastima que no pude hacerle un anal, luego de un buen rato y una deliciosa mamada, se echó y empecé con una rítmica embestida, después cambiamos y empezó una cabalgada frontal frenetica, lo que me gustaba era que ella sabía que por la excitación yo daba señas de que ya se me venía, le agarraba la cintura y bajaba las revoluciones para continuar, estuvimos un buen tiempo en esa pose y luego se puso en perrito donde ver ese culazo era espectacular, ella se había hecho un último tattoo cerca al cuello aparte de las alas con corazón que tenía cerca a las nalgas, siguiendo el mate me succionaba esa zorra deliciosa y yo veía que ya no podía resistir, así que empecé a moverme más fuerte y seguido, jadeando y al final disparando todo el semen acumulado. Me despedí feliz por el polvo de ese día pero un poco triste por qué ya no la vería hasta que el tiempo si es que no los permita la volvamos a ver.