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La causa primera

Tema en 'Relatos Eroticos Peruanos' iniciado por Enchuchado, 6 Dic 2019.

    Enchuchado

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    I - La causa primera

    Laura es mi diosa sexual. Logramos tanto que de solo recordar lo que hicimos e imaginar lo que haremos aún mi cerebro explota. Incluso ya he escrito dos relatos de ella hace algunos años por acá.

    Hace poco, en esas charlas que se van por las ramas y terminan en las antípodas de donde empezaron, Laura agradecía a su amiga Gabriela por habernos presentados y ser la causa primera de nuestra extraña relación. Le dije que en realidad tendría que agradecer a varias personas o situaciones antes de haber yo conocido a Gabriela.

    Así pues, me encontré con que Dessiré era, definitivamente, la causa primera, hace -estando hoy en el 2019- 28 años. Como suele suceder con Laura, muchas veces las cosas no se quedan en una simple idea sino que nos adentramos a proyectos y así nace la empresa de describir la ruta que me llevó a desvirgarla y convertirla en la perra arrecha y sin límites que es hoy luego de 10 años de risas, copas, excesos, lágrimas, sustos y terceras personas involucradas.

    Como ya indiqué, Dessiré es la causa primera. Huachana, un año mayor que yo, estudiante del colegio de las monjas y -según descubrí más de una década después de la época donde describo los hechos- bien jugadora. La conocí teniendo ella 14 años y yo 13, en el único grupo scout huachano que había en esa época, 1991. La verdad que con el tema del terrorismo, la "m i e r d a" de país que dejó Alan, el paquetazo de Fujimori, el cólera como epidemia nacional, los apagones recurrentes y Huacho como zona roja, mi adolescencia fue toda una aventura. Y el grupo scout Huacho 292 fue un lugar para encontrar agarres furtivos, primeras manoseadas y material para fantasear. Tenía otro lugar que también servía para esas cosas, el club Tennis Huacho, pero acá se trata de reconstruir la ruta que me llevó a la jugosa entrepierna de Laura así que me concentró en Dessiré.

    De las chicas que iban con frecuencia a las reuniones scout, habían dos que particularmente me llamaron la atención: Luisa y Dessiré. Para serles sinceros, ambas me parecieron muy lejanas: la frescura que tenían, sus curvas, sus alegres rostros, sus cabellos, la impunidad que tenían para acercarse y arrechar a uno y -sobre todo- la legión de lobos de 16, 17, 18 y más años, me dejaban a mí con mis inexpertos 13 como un bobo al que no mirarían ni por asomo.

    Pasé todo el 91 básicamente fantaseando con ellas, ¡dios mío!, qué tales pajas, de antología. Siempre con una porno al alcance de la mano que me ayudaba a recrear la desconocida desnudez de ambas. ¿Cómo serían sus tetas? ¿Cómo la de esta foto o la de aquella? Trataba de buscar chicas no tan voluptuosas porque evidentemente no lo era. Luisa voló rápido, tenía un aire un poco "dark" para nuestro grupo y los rockeritos huachanos de la época se la llevaron, ¡benditos los que se la comieron!

    Y así, sin más, llego el verano del 92, habiéndome convertido en pata de Dessiré y escuchando con insana envidia cuando me contaba de sus avances con su enamorado: Daniel Carhuamaca, un patín que se iba a Lima a estudiar en la universidad, después de haber estudiado cada rincón de Dessiré.

    En fin, Daniel se va a Lima y deja "sola" a Dessiré en Huacho. La dejó tristona y me llamaba para conversar. La escuchaba, esperando que pasé rápido de las historias de enamoramiento a las sexuales. La verdad que no sé por qué me las contaba, pero les aseguró que llegando a mi casa litros de semen eran vertidos alucinando con ella.

    A mediados de enero de ese 92 (ella ya con 15, yo a poco de los 14), mitad de semana, me llama para ir a la playa. Acepté porque seríamos solo los dos y a mitad de semana hay poca gente en la playa. Demás está decir que con solo la idea de ir junto con ella a Hornillos estaba con una erección tremenda.

    Cuando llegamos a la playa Hornillos había gente y me dice para ir mejor a Colorado, otra playa que -en esa época- era poco concurrida. Acepté de inmediato. Acá me tengo que detener para describirla.

    Dessiré es chata, cabello castaño muy liso, piel blanca con pocas pero evidentes pecas en rostro, hombros y pecho. Un poco rellenita por lo que tenía buenas piernas, bien contorneadas, un trasero aceptable y unas tetas realmente grandes para su edad. Tetas que crecieron de cero a bombas en solo un año. La verdad que no me había percatado de ese crecimiento pectoral hasta que llegamos a Colorado, y se saca el polo para quedarse en el bikini. Solía usa ropa bien suelta, así que ignoraba como habían crecido y ver su inmensidad me dejó lelo: miraba sus tetas hipnotizado, miraba su bikini verde sin poder despegar los ojos de la belleza que tenía delante... ¡Hey! ¡Julián! gritó y me sacó de mi letargo... ¡M i e r d a! pensé, mi pinga estaba empalmada, no había modo de ocultar eso, me invadió una vergüenza que jamás había sentido, no sabía dónde meterme, ¿salir corriendo?... Y empezó a cagarse de risa, "no te quedarás mirando mi culo cuando me saque el short, ¿no?" y empezó a hacerlo más rápido que lentamente.

    Arriba hablaba de su frescura y cierta impunidad que tenía para arrecharme y este día fue clave en esto porque abusó al exceso. Se sentó sobre su toalla y yo en la arena y me dijo: "¿sabes cuál iba a ser mi regalo de navidad para Daniel?" Obviamente, no tenía ni idea y continúo: "Le iba a decir para que se meta por atrás, pero se fue a Lima antes y no me dio tiempo, todavía vendrá en dos semanas."

    Yo todavía no me recuperaba del roche inicial, así que ni mucho caso le hacia, de verdad me disgustó mucho caer en evidencia de ese modo, pensaba -colérico- en irme y corta mis pensamientos: "puedes mostrarme tu cosito"... ¡Qué! ¡Estás loca!... Vamos, no hay nadie acá, ya la he visto como se para, y no es que vayamos a hacer nada malo, no le voy a sacar la vuelta a Daniel, menos contigo, solo quiero ver un segundo cosito en mi vida, y entre nosotros hay harta confianza... Oye, como es eso de que menos conmigo... Jajajaja, sabes a qué me refiero, mira hagamos algo, me enseñas tu cosito, me dejas observarlo bien y ya, no pasó nada acá, ni lo voy a tocar, ni nada, olvidamos este momento, además ¡mira!, de nuevo está duro...

    Era lo lógico después de esa propuesta y como lo decía, y le hice una contraoferta, más que para querer aprovecharme de la situación, para no sentirme tan manipulado... Ok, pero tú me enseñas tus tetas... Disculpa papacito, pero ya las has visto de un modo muy obsceno... Oye, tú también te quedaste viendo mi short igual, y hasta ahorita lo estás haciendo... Ok, ok, hagamos algo pajita polenta [ah, la jerga de esa época], no le demos tanta vuelta, cuento hasta tres, lo sacas y me dejas verlo... No, no, primero tus tetas, lo siento Dessy, pero creo que tú tienes la ventaja... Ay los hombres son siempre así, ya, mira...

    ¿Qué les puedo decir estimados lectores? No eran como ninguna que había visto antes, ni en las pornos, ni en la Serie Rosa, eran... Eran... Eran... Era... ¡perfectas! Blancas, con unas aureolas rosadas que terminaban en un pezón un poco más rojizo y que se iban endureciendo con el paso de los segundos... Mis manos mecánicamente se movían lentamente hacia ellos, ahora sí estaba realmente hipnotizado, mis dedos llegan a su piel y la rozan como si estuviera en un sueño, como si tocarlas sería un sacrilegio, estaba embelesado, subo mi mirada a su rostro y se rompe el hechizo, estaba mirando para todos lados, realmente palteada... "¿Ya estás contento?"... No era necesario que le responsa, tenía una sonrisa que no se me quitó por días...
    "Te toca cumplir tu parte del trato"... Y cumplí, saqué un pene armado al máximo, ya con algunas gotas que se deslizaban secándose con el viento, ella miró y tocó algo, la verdad que yo ni sentía vergüenza, con el espectáculo que acaba de ver, no me importaba si el mundo se acababa...

    Pero el mundo no se acabó, pasaron los meses y ella me desvirgó una tarde, tarde que relataré en un tercer episodio, ya que el segundo resumirá los meses hasta ese día. Todo, no lo olviden, para trazar el camino que me llevó a Laura.

    Disculpen lo extenso. Hasta la próxima.
     
    Última edición: 6 Dic 2019

    JUANCHO3006JM

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    Esperamos su relato, de cómo fue esa desvirginada.
     
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    Icelos230680

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    Uffff qué bacán su relato eh??
     

    Gabrielx97x

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    buen inicio a su relato mi estimado, esperemos lo continué lo más posible, saludos.
     

    vampiroenamorad

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    estuvo bien esperamos la segunda parte no se demore gracias
     

    Enchuchado

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    II - Los meses previos.

    Ustedes pensarán, tal como yo lo hice en su momento, que a partir de ahí vendría todo un despertar sexual lleno de sexo con Dessiré, pero no, todo lo contrario, la cosa poco a poco se fue enfriando, hasta volver a las conversaciones de chibolos y en grupo, ya ni siquiera a solas.

    Es extraño, recuerdo a las chicas del grupo, y todas y cada una de ellas se veían tan lejanas al sexo. Yo conocía la historia del último año de Dessy y por eso la veía con otro rostro, a años luz de sus “inocentes” amiguitas. Como que mi musa era ya una adulta y las otras, pequeñas niñas que no sabían nada de la vida.
    Pero, ¿de qué me servía conocer sus deliciosos pechos blancos si cada vez se alejaban más de mí? ¿De qué me servía saber que ya le había abierto las piernas a un tipo que le dejaba tremendos chupetones rojos sobre sus bellas voluptuosidades si yo ya estaba destinado a no volverlas a ver?

    Su padre trabajaba en el ya desaparecido Banco Agrario y su madre era enfermera, y siendo hija única hacia que esté sola en casa muchas tardes, varias de las cuales la visité pensando en abordarla, provocarla, proponerle y hasta violarla; pero nunca pasé de llegar a su casa, escuchar sus historias, ponerme al palo, manchar mi short o pantalón y tratar de ocultar esto.

    Dicen que las mujeres maduran más rápido que los hombres, yo diría que Dessy maduró sexualmente más rápido que todo Huacho. Una vez, ya casi cuando nuestras conversaciones en solitario no se daban (porque las tardes en su casa ya eran grupales), esto de la mancha en el pantalón me jugó realmente una mala pasada.

    Llegué puntual a su casa, en realidad minutos antes (siempre trataba de hacerlo, para así poder ganarme alguito antes que lleguen todos), y me pregunta qué música quiero escuchar. Obvio que le dije que Guns And Roses, y cassette de por medio, a escucharlos. Me suelta que no llegaría nadie más, que estaba cansada y no quería bulla, y yo todo lorna le digo que mejor me voy, jajajajaja, ay las cojudeces de uno de chibolo. En fin, me dice que no, que me quede para conversar como lo hacíamos antes… Uy pensé, ¿querrá contarme una historia caliente? Y busqué el cojín más cercano para ponerlo en mi entrepierna y pasar caleta.

    Estaba de suerte, no solo sí tenía una historia caliente que contar sino que además fue de frente a ella lanzándome una pregunta que no supe responder pero que hizo que la tercera parte de esta saga se haga realidad.

    - ¿Te molesta que te dejen chupetones en el cuello?

    ¡Y yo qué c h u c h a sé eso! Pensé sin atinar a responder. O sea, lo de la playa con ella hace 4 meses era mi punto más alto con una chica, y de ahí de picos o chapes monses no había pasado, aunque con Andrea había tenido unos apretones bravos, todo era muy pero muy básico para lo que ya hacía Dessiré. La calentura que estaba teniendo se me fue en una. Por cierto, Andrea también era del grupo scout y si bien no éramos enamorados, teníamos nuestros agarres y el grupo nos molestaba. A Dessy no le caía para nada Andrea, y eso que estudiaban juntas. Una acusaba a la otra de ser una mosquita muerta y la otra decía de aquella que era una regalada, ya se imaginarán quien a quien.

    - Este… Ummm… La verdad que no sé…
    - Julián, ¿no me digas que nunca has tenido chupetones?
    - …
    - Ok, entonces, ¿te gusta hacer chupetones? Porque sí se los has hecho a la cojuda de Andrea, ¿no?
    - …
    - Ay Julián, el día que liberes a tu cosito sin ponerte peros serás un peligro porque el pobre para parado siempre que lo observo, jajajajajaja.
    - Oye, me estoy guardando para el matrimonio, jajajajaja.
    - Jajajajaja, pavadas hablas… Bueno, te pregunto esto porque a mí sí me gusta hacerlo pero no mucho estar marcada. Y antes de ayer se excedieron conmigo.
    - ¿Cómo que se excedieron?
    - Mira, te voy a enseñar porque eres mi pataza y además ya has vistos mi cositas.

    Un pequeño paréntesis: Dessy tiene una manía por llamarle cosito a todas y cada una de las partes del cuerpo humano.

    Ya era fines de mayo, hacía un poco de frío y ya usamos prendas algo abrigadoras. Ella tenía una cafarena roja que le quedaba muy bien y es que desde ese verano (a diferencia del año anterior) no hacía ningún esfuerzo en ocultar su cuerpo, al contrario, le gustaba exhibirlo.

    El asunto es que se saca la bendita cafarena y se queda en brassier y todo su pecho estaba lleno de círculos rojos, verdes, marrones, morados, en fin, intenté contarlos, ¿15? ¿20? Quizá más, incluso alguno asomaba a su cuello.

    - No sabía que Daniel había estado acá el fin de semana…
    - Es que no ha estado acá…
    - ¿Y quién te ha hecho eso?
    - No lo conoces, Pedro, un primo de Melissa, ya es mayor…
    - …
    - Pero no creas que se fue limpio, le hice casi lo mismo
    - ¡Qué alivio!
    - Lo que más me jode es que el viernes por la noche llega Daniel y si no desaparecen estoy frita.
    - Pues no sé qué decirte, no tengo ni idea de en cuanto tiempo se desaparecen… ¿Duele?
    - Si quieres te hago una mordidita por acá… - Lo dijo entre coqueta y cachacienta, señalando justo arriba de su teta izquierda, y yo me volví a poner al palo, pero primó mi instinto de protección
    - ¡Estás loca? A mí no me tocas… - El clásico “morir de sed teniendo tanta agua”, carajo.
    - ¡Ay! Seguro que no quieres que la monga esa te lo vea y piense que le estás siendo infiel.
    - Pues no, primero, yo no tengo nada con ella y segundo nunc… - ¡Carajo!, por más que fuera muy evidente, no está bien que me ponga un cartel de: ¡Hola! ¡Soy virgen! Ya con la broma anterior del matrimonio casi caigo en evidencia.
    - Espera… Espera… Si nunca has estado con ella, ¿eres pito?... Porque ella se hará la mosquita muerta pero de que conoce la cosa, la conoce y tú eres como un bebé pero la verdad que creí que ella te había hecho debutar… Entonces, ¿nunca lo has hecho con nadie?
    - Ufffff, pues no, mira, la cos…
    - Ahora entiendo muchas cosas, jajajajajaja, eso me pasa por meterte de pata de niños… Jajajaja, me siento una corruptora de menores con mis casi 15, yo acá con las tetas casi al aire y tú ahí sudando la gota fría tapándote con mi cojín.
    - O sea, ahora te vas a burlar de mí.
    - No, no, más bien te voy a ayudar…

    ¿Lo leyeron? ¡Me va a ayudar! ¿Pueden creerlo? Esto es mi sueño hecho realidad, mi mayor fantasía a esa edad estaba a punto de hacerse realidad. Mis plegarias fueron escuchadas y es que si bien ahora soy ateo, en esa época era creyente y le pedía a diosito que Dessiré se fijara en mí. Bueno, mi mente volada a mil, veía todo mi entorno de los colores de su pecho, saltaban estrellas, y mi pene era un cañón listo a estrenarse.

    - No hay dudas, tengo ayudarte amigo, te voy a dar unos consejos para que la cojudita esa te dé su cosito.
    - ¡QUÉ?... - Pensé decirle un: "yo quiero tirar contigo, no con ella", bueno, con Andrea también quería, en realidad quería con muchas, la lista era larga, pero enfocándonos en la situación, yo en ese instante solo pensaba en Dessy.
    - Mira Julián, conozco muy bien a esas que se hacen las que no hacen nada y hacen mucho más que una, y estoy segura que el morbo de quitarte la virginidad la hará sacarse la máscara, jajajajaja, qué divertido será… Pero oye, me tienes que contar todo al más mínimo detalle, tal como lo hago yo contigo…

    Y ¡zas! Abren la puerta de su sala… Dessiré se pone a toda prisa la cafarena y yo quería hundirme en el sofá…

    - ¡Holaaaaaa! ¡Dessy ya llegu…! Oh, hola, ¿y quién es este jovencito?
    - Hola mamá, es mi amigo Julián… - Era evidente el nerviosismo de Dessiré, incluso su cafarena a la altura de su cintura estaba sin terminar de desenrollar.
    - Hola Julián… -Dijo con cierta confusión por verme ahí.
    - Hola señora… -Me paré para darle un beso en la mejilla, obviamente tuve que dejar el cojín al lado en el sofá, claro que con el tremendo susto toda mi potencia estaba reducida al mínimo, pero la mancha en el pantalón no dejaba dudas que había habido alboroto ahí abajo.

    La señora prefirió hacerse de la vista gorda, me invitó a quedarme para el lonche, me llenó de preguntas desde quienes eran mis padres, donde estudiaba, qué me gustaba, qué quería estudiar terminando el colegio, si iba al Tennis, en fin, hasta que le pregunta a Dessy si soy su enamorado. Respondió con un sonoro “¡Noooo mamá! Es solo un amigo, no ves es casi un bebé”… “Ay hijita, bien mayor eres tú, discúlpala Julián, ya se cree toda una adulta cuando no sabe ni limpiarse el pot… Jajajaja, ahora discúlpame a mí por hablar así”… “No sé preocupe señora, sé cómo es Dessy”… “Me gustas hijo, ¡qué gran diferencia con los galifardos que le gustan!”

    La velada acabó bien amena, con bromas y puyazos entre Dessiré y yo, queriendo hacer la mayor cantidad de puntos con su mamá porque de algo serviría, ¿no?... Pero no, no volví a ir a su casa en las siguientes semanas, ya no me llamaba a mi casa y cuando yo timbraba a la suya nadie contestaba… En el Tennis me acercaba a ella y me esquivaba… Dejó de ir a las reuniones scouts…

    En fin, ya la había dado por pérdida hasta que el 31 de julio de 1992 pasada las 11 de las noche me llama a casa, y previa puteada de mi madre por la hora, empieza lo que será la tercera parte de esta saga que recorre el camino que me llevó al gran amor de mi vida: Laura.
     
    Última edición: 9 Dic 2019

    Enchuchado

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    ¿Alguien sabe como editar pasado 24 horas? Quería hacer un par de pequeños ajustes, más de forma que de fondo, pero no encuentro cómo hacerlo.
     

    piuranosolitario

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    Buen relato amigo continue
     

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    Excelente relato. Por favor, no demore mucho en continuarlo.
     

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    Buen relato brother..continue con la tercera parte por favor
     

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    Tal vez si te diriges a la moderadora @bomboncita, te pueda ayudar.
    Pero la verdad que el relato está muy bueno. Así que, concéntrese en la forma y termínelo a fondo!
     
    Última edición: 12 Dic 2019
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    bomboncita

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    Hola, ya no puedes editar, pero si gustas te puedo ayudar y editarlo yo. Cualquier cosa me escribes por mensaje privado.
    Saludos
     

    Enchuchado

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    III – Reapareció

    Ya estábamos todos acostados en casa. Había apagón en Huacho, voladura de torre, para variar. Los relojes estaban por llegar a medianoche y en el silencio absoluto suena el viejo teléfono de Entel Perú. Para los chibolos, ese Entel Perú no tiene nada que ver con el actual operador móvil. En esa época no había celulares, todavía faltaba un poco para que Celular 2000 inicie operaciones y luego sea BellSouth y luego ésta fuera absorbida por Telefónica.
    Yo estaba dormido pero el sonido del teléfono más el “señorita, estás no son horas de llamar… espera un rato… ¡Julián te llama una amiga!” de mi mamá me despertaron en una. Obviamente, volé de la cama, le agradecí a mi madre quien me dijo refunfuñando que corte rápido y desapareció hacia su habitación. No sabía quién era, pero Andrea era la opción evidente. Ya habíamos tenido alguna conversación nocturna calentona pero siempre había llamado yo, nunca ella. En esos segundos en que se demoró en llegar el sonido de la puerta de mi mamá al cerrarse pensé que ya era de proponerle a Andrea ser mi enamorada, y si era como decía Dessiré, pues, mi primera vez no estaría tan lejana.

    - ¿Hola?
    - Hola Julián, si qué te has demorado en contestar.
    - ¿Dessiré?
    - ¿Y quién más? Ninguna otra tiene los huevos de llamarte a esta hora, jajajajaja.
    - Jajajajaja, tienes razón, pero me has sorprendido.
    - Carajo, eres como todos, una se toma su tiempito y ya estás detrás de cualquiera.
    - No, no, no es… - Iba a decir “no es eso” pero me cortó la impetuosa.
    - Ahhhhh, que no es una cualquiera, ahora la defiendes. Esa ridícula te está nublando la mente y no te deja ver las cosas como son.
    - ¿Y cómo son?
    - Pues que es una cualquier disfrazada de mosquita muerta.
    - Por Dios Dessy, ¿qué te ha hecho para que le tengas tanta bronca?
    - ¿Yo? Nada, que ella no tenga nada para que un chico se fije en ella y yo tenga mucho no es mi culpa.
    - Ummmm, ¿no me digas que te metiste con Ricardo, su ex?
    - Jajajajaja, ¡por favor! Que el baboso ese la haya dejado para pretender algo conmigo no es meterme con él. Lo largué en una.
    - Bueno… La verdad que no me interesa nada de eso, me jodió mucho tu desaparición y ni una sola explicación.
    - Es que mi mamá me prohibió que te viera.
    - ¿Y eso por qué?
    - Porque al día siguiente antes de irse a trabajar, como nunca, entró a mi cuarto a despedirse y vio las marcas que tenía en el pecho y creyó que fuiste tú.
    - ¿Yoooooooo?
    - Jajajajaja, sí, ¿lo puedes creer? Pero para serte franca, no lo negué, no podía decirle quién fue realmente.
    - Puta madre Dessy, me cagas con tu vieja…

    Hay que reconocer que como Dessy me dijo, estaba nublado. Pero por ella. Digamos que habían muchos elementos para me percate que desde esa época era bien jugadora la flaca, pero recién me di cuenta de eso 15 años después. Para mí, en ese momento, era mi mayor fantasía y no veía que se andaba tirando a una buena cantidad de chicos.

    El asunto es que ahora, además de lo resentido que estaba con ella por dejar de hablarme, andaba empinchado por lo de su vieja. Pero Dessiré me volteó la tortilla en una: “Ven a mi casa mañana y vemos alguna peli, la de Drácula, yo consigo la cinta”…

    Ni corto ni perezoso, al día siguiente estaba 3 pm en la puerta de su casa. Como imaginé, estaba sola y no habría nadie más hasta muy tarde.

    “¿Y la película?” Le pregunté ni bien llegué, y es que pensaba que ahí podría crearse ambiente para algo… “Tengo la tele y el VH en mi cuarto, preparo algo de comer y subimos, ¿te parece?”, respondió… “Ok” salió de mi boca, mientras mi mente volada: estamos solos, iremos a tu cuarto, ¿y me pregunta si me parece?, bueno, un par de mixtos y Coca Cola y por primera vez subí esas escaleras de madera.
    Ni bien entramos a su cuarto, me dice con voz firme: “Bueno Julián, te debo una buena por lo de mi vieja que no quiere verte ni en pintura, y no sabía cómo pagártelo, creo que lo mejor es que me hagas de lo que te acusé, así estamos parches, además, como que me da harto morbo saber que serán las primeras tetas que muerdas. Eso sí, Julián, solo mis tetas, nada más.”

    Y sin esperar respuesta mía, se saca su polo y vi sus pechos blancos con un su sostén lila cubriéndolos. No pensé, no dije nada, sé que si pensaba o decía algo la iba a cagar, así que empecé a estrujarlos. Ella hizo un sonido gutural aprobatorio. Acerqué mi rostro hacia esa Y que formaban sus dos melones y olí su piel. Olía a una mezcla de piel recién bañada con aromas de playa, juro que incluso sentí la brisa marina. Le quité el brassiere y esa misma brisa marina acarició sus pezones que poco a poco se fueron endureciendo ante mi atenta mirada. Olfateé entre sus senos, sus pezones, debajo de cada teta. Ir de oler a morder fue un paso natural. A mordisquear para ser más precisos. Los mordiscos recibieron más gemidos de aceptación y un movimiento muy sutil de sus caderas me indicaron, sin palabras, que debía seguir, así que mis labios pasaron lentamente de debajo de sus tetas hacia su lado izquierdo, y justo ahí donde hay un musculito, un mini rollito, empecé a mordisquear nuevamente, esta vez su sobresalto fue mayor, que incluso me movió y su pezón roso mis labios. ¡Para qué pasó eso! Empecé a lamer su pezón, yo en mis sueños siempre lo imaginé bien suave pero estaba durísimo, lo empecé a lamer, succionaba lentamente, mis brazos, uno en su cintura, el otro en la espalda, la apretaron hacia mí. Sus gemidos eran constantes pero suaves, pasé al otro pezón a repetir la operación, pero este no estaba totalmente erecto, tal vez como lo imaginé en mis pajas pero fue cosa de segundo que pasara a un estado de roca pura. Con mis manos junté sus dos tetas y empecé a oler entre los dos senos. Ella dio un suspiro fuerte: “Julián, pensé que te ibas a lanzar a comértelas, pero me encanta que juegues así”… “ah, tengo que marcarte no…” y empecé a morder, succionar, casi arrancar un trozo de carne de su seno derecho que hizo que diera un pequeño gritito: “carajo, como puedes pasar de esa delicadeza a la salvajada en un segundo, ¡me encanta!, vuelve a hacerlo, en la otra teta, lentamente, muy lentamente y sin avisar, sin que lo espere, márcame así”… Como yo estaba extasiado, en un descubrimiento total, me iba a tomar todo el tiempo del mundo antes de la mordida, y así fue: olía, lamía sus pezón, mi lengua jugaba con esa fresita, dibujaba su aureola, mordisqueaba por aquí, por allá y cuando sentí que su respiración era contante, ¡zas!, una mordida y succionada más brava que la anterior… Me despegué de ella para ver mi “obra”, para ver su rostro… ¡Qué diferente se veía! Era otra chica, más bella, más salvaje, más hembra, y me sentí mucho más virgen si cabe el término, jajajaja… “Creo que dos marcas de esta magnitud es lo justo para estar parches”… Se paró, se metió a su baño y desde ahí gritó: “Julián, salgo y vemos la peli y nos olvidamos de esto”… “Claro, como tú digas”…

    Y sí, vimos la película, pero también ese día tuve sexo por primera vez en mi vida, no hubo sexo oral, ni sexo anal, ni excesos, ni esas cosas alucinantes que se leen por ahí, pero mi ansiado día llegó a los 14 de la mano de una chica de 15.
     
    Nando19, DanteMaster, sic2005 y 3 otros les gusta esto.

    DanteMaster

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    Excelente relato, full morbo!
     

    MrQuarzo

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    Esperemos que el cófrade @Enchuchado encuentre el tiempo para terminar esta interesante historia...
     
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