Yo tengo varias anécdotas sobre ayudas económicas, aqui les va una...
Esto ocurrió hace muchos años cuando aun estaba soltero. Llegó a trabajar a la casa una chica piurana de 16 años, Karina, trigueña, alta bonita y con un buen tarrazo. Yo por esa época andaba entre 24 o 25 años.
Karina resulto ser una excelente persona, muy atenta y servicial con mis padres y mi hermana, todos le teníamos mucho cariño, en lo personal yo solía hablar con ella, la molestaba cuando estábamos solos, pero nunca pasamos de eso, aunque ella sabia que le tenía ganas, también sabia que yo tenia mi enamorada y que todo era en plan de joda y nada más.
Pasó el tiempo y a los 3 años (ella ya con 19), empezó a frecuentar con amigas y salía los fines de semana y al final la chica resultó embarazada de un paisano suyo. Habló con mis padres y les dijo que se iría a vivir con él.
A las semanas de haber dejado la casa, una tarde recibo una llamada de Karina, empezamos a hablar y me cuanta que el tipo había sacado cuerpo y la había largado al norte dejándola sola en el cuarto que alquilaban. Resumiendo, ella al no tener familiares en Lima también pensaba en regresar a su tierra, pero necesitaba dinero para el pasaje, así que le propuse vernos en la noche, me da las coordinadas de su cuarto, llego y luego de contarme llorando su situación (la abrace), para animarla le invito a comer un pollito, hablamos largo y tendido y ya regresando a su cuarto nuevamente la consuelo abrazándole, animándola diciéndole palabras bonitas, en eso ella levanta la vista y nos quedamos mirando, eso fue suficiente para lanzarme con todo y le meto un chape, el mismo que es correspondido, al comienzo fue suave el asunto, pero luego la cosa ya era con lengua y al tenerla sentada prácticamente en mis rodillas, Karina sentía claramente mi pinga que estaba al 100%, así que me la jugué al todo o nada, me desajusté la correa y bajando el cierre le muestro sin demora mi pinga que estaba a full, ella se sorprende y como que se quiere salir del abrazo, pero tomo su mano y le hago que me agarre la pinga, a lo que ella lanza un largo suspiro.
Seguimos chapando mientras ella me masturbaba y mis manos recorrían su cuerpo con el objetivo de sacarle la blusa y el sostén, nos paramos y en menos de lo que canta un gallo ya estábamos desnudos tocándonos (me faltaban manos para acariciar ese juvenil cuerpo). Que rico carajo, una chibola de 19 años totalmente entregada, le hago arrodillarse y que me la mame, pero lo hizo torpemente (al parecer el pata no le había enseñado bien), así que procedo a echarla en la cama, le separo las piernas y le doy un señor soponcio. Era un espectáculo ver como se retorcía y me agarraba la cabeza, pero yo no solté mi presa hasta que se vino, literalmente empapé mi cara con los jugos que emanaban de esa vagina, estuve en ese plan unos minutos más en los cuales ella además de moverse como poseída, me pedía que la penetrara. Así que ya asegurado que ella estaba rendida, procedí a penetrarla piernas al hombro para que sienta como la entraba poco a poco, primero lento y a medida que Karina empezaba a disfrutarlo, empecé a acelerar las embestidas. Estuve como 20 minutos dándole en varias posiciones hasta que se sentó encima mío y empezó a ordeñarme con las contracciones de su vagina, no pude aguantar más y dando un rugido me vine con todo dentro de ella a la vez que ella al sentir la descarga, exhaló un sonido entre grito y gemido, para terminar tendida sobre mi cuerpo.
Ese fue el inicio de unos días interesantes, durante unos 10 días prácticamente me quede todas las noches a dormir en su cuarto. Aproveche que me debían vacaciones, así que solicité una semana y me la dieron, pasábamos tirando mañana, tarde y noche, lo mejor era que como estaba embarazada, lo hacíamos a pelo sin preocuparnos, prácticamente Karina se convirtió en la primera mujer con la que hice vida de casado, incluso la acompañe a que se haga su chequeo (al cumplir los 4 meses de gestación). Lamentablemente ambos sabíamos que esta luna de miel tenía que terminar, ella sabía que yo tenía mi enamorada (en realidad ya había terminado con mi flaca, pero no se lo conté a Karina, para que pesss), así que nunca me exigió para formalizar algo, lo que si hice fue comprarle una cuna, ropa para ella y cositas para el bebé. Después de esos días la embarque en el bus rumbo a Piura, el día de la partida estuvimos encerrados tirando todo el día. Al final le di algo de dinero y eso fue todo. O al menos ese pensé en ese momento. Regreso como a los 5 años, tenía una nueva relación y una parejita de niños (la de esa vez más una niña con su nueva pareja). Había venido solo con la bebé por un tema médico. Se alojó en la casa de mis padres durante esos días, así que nuevamente me ofrecí a ayudarla con los tramites y durante el día le di curso recordando buenos tiempos.
No se si fui un aprovechador de la situación, pero las cosas se dieron así y ahora solo son un bonito recuerdo.
Nota: fue la primera vez que me comía a una empleada de mi casa (ex empleada), pero la cosa es que le agarré el gusto, después de eso, prácticamente, me he levantado a la mayoría de chicas que pasaron por la casa (chibolas y tías), pero esas historias creo que deberán ir en el sitio correspondiente.